Tras un corto período de reposo
por culpa de la tendinitis y las buenas sensaciones de la
excursión por la costa de Calpe y Teulada, me pareció que era el momento de entregarme a otro de mis puntazos: tenía ganas de
descubrir Sierra Nevada.
Con la dichosa lesión, he mantenido en vilo a César durante algún tiempo, pero al final le confirmé que nos íbamos. Un poco en plan "
pensat i fet". Para variar.
En esta salida hemos conseguido ascender los siguientes picos:
Mulhacén (3.482 m), Alcazaba (3.371 m), Mulhacén II (3.362 m), Peñón del Globo (3.288 m) y Puntal de la Caldera (3.219 m). Y en invernal. No está nada mal.
Así que el
11 de enero de 2011 a las 6:20 de la mañana salimos de casa en dirección a
Capileira (Las Alpujarras, Granada), con la idea de intentar coronar el Mulhacén y el Alcazaba en condiciones invernales.
Las previsiones meteorológicas eran excepcionales, tras una semana de nevadas y fuertes vientos.
Viaje largo, aunque ameno, que completamos con visita al
barrio de la Chana (Granada) para tapear un poco (jejeje).
A eso de las 16:45 y tras
625 Km de carretera llegamos al
descampado donde empalma el camino de la
Hoya del Portillo con la
Acequia Alta. Un buen sitio para dejar el coche e iniciar la aproximación al refugio. Tenemos bastante nieve en los márgenes de la acequia, pero está blanda.
Iniciamos la subida al refugio a eso de 17:00. Es un poco tarde y la noche nos empieza a envolver cuando llegamos al
refugio de Poqueira (2.500 m) a eso de las 20:00.
En el refugio estamos sólo 5 personas, además de los 2 guardas: un simpático guía alemán que chapurrea el castellano, dos ingleses (aunque juraría que son escoceses), César y yo. La chimenea caldea el comedor, mientras que el guarda decide meternos a todos en la misma habitación, donde ha instalado una estufa de butano. En este refugio hace un frío que pela y la calefacción parece que no funciona (jajaja).
Estamos cansados del viaje y me cuesta poco dormirme, a pesar de los evidentes nervios.
Han salido unos
9,5 Km y +800 m de desnivel.12 de enero: subida al Mulhacén, Mulhacén II y Puntal de la Caldera.El primer día salimos algo tarde (9:00). No sopla casi viento y estamos rondando los 0ºC, con un cielo azul, completamente limpio de nubes. Magnífico. La prevision del tiempo es de mejorar todavia más. Parece imposible.
Empezamos subiendo hacia el río Mulhacén, pero pronto César quiere desviarse a la derecha, buscando una pequeña divisoria para tomar altura. Hemos empezado a buen ritmo, pero parece que no me termino de aclarar con él en la ruta a seguir.

Al final,
acabamos separados. Yo, caminando a media ladera entre el fondo del valle y la cumbre del Mulhacén, me voy poniendo nervioso ya que no sé nada de mi compañero. Nos hemos separado y no tengo idea de dónde se ha metido. Me paro frecuentemente y le llamo con insistencia. Sospecho que se ha subido montaña arriba.

Acabo en el
Collado del Ciervo o de la Mosca (3.120 m) sin saber nada de César. De pronto, me aparece bajando la ladera oeste del Mulhacén. ¡Se ha subido al pico! (jajaja).
Cuando nos reunimos nos excusamos mutuamente. No nos hemos aclarado con qué íbamos a hacer primero y cada cual ha dirigido sus pasos hacia sitios distintos (ayyssss).
Aprovechamos para subir desde aquí el
Puntal de la Caldera (3.219 m). Son las 13:45. La nieve está estupenda y resulta muy cómoda de caminar con crampones. A partir de la cumbre sigue una bonita cresta hacia el oeste que recorremos un rato, aunque pronto abandonamos para volver a bajar. Tiene un patio importante al norte y desde aquí las vistas de las caras norte del Mulhacén y del Alcazaba nevadas son magníficas.
Descartamos bajar a hacer el
Pico del Juego de Bolos (3.018 m), a pesar de la buena pinta que tiene la nieve, para poder subir el Mulhacén, que César no está seguro de poder con todo, que tiene que repetir la subida, y por la hora que es (jejeje).

Subida al
Mulhacén (3.482 m) por la cara oeste desde el Collado de la Mosca. Se me hace pesada. No debo estar muy fino, porque poco antes de la cumbre me da un
amago de pájara. Es extraño. Supongo que no he comido suficiente.
Hacemos cumbre a las 16:10. Fotos y más fotos. Es la cumbre más alta de la Península Ibérica.
Nos desplazamos por la divisoria hacia el sur, buscando el
Mulhacén II (3.362 m), al que llegamos a las 16:35.
Bajada al refugio por la ruta más corta y con mayor pendiente. La nieve todavía está buena para caminar.
Llegamos a eso de las 18:00. Nos han salido unos
9,5 Km y +1.100 m de desnivel. El
track lo tenéis aquí.
Esa noche en el refugio somos más gente, con un grupo de 3 murcianos, un gaditano y 3 madrileños en esquíes de travesía (envidia cochina que les tengo) (jajaja).
13 de enero: subida al Peñón del Globo y AlcazabaSalimos otra vez un poco tarde (9:20), con la mente puesta en la Alcazaba. Ya han salido hace más de 90 minutos los murcianos que quería intentar este pico. Anoche estuvimos hablando de esta ascensión y me dejaron algo preocupado con el paso de las
Chorreras Negras, que suele ser complicado si hay mucho hielo. El día ha salido muy bueno y no parece que vaya a hacer mucho frío. Igual tenemos suerte.
Damos un importante rodeo hacia el este, evitando siempre ganar altura. Al final, caminamos más de lo necesario y llegamos algo tarde al paso clave de la umbría de las Chorreras Negras, que da paso a
Siete Lagunas. La nieve está muy buena y no tenemos ningún problema en la bajada. Esta ladera tiene una pendiente importante y muy helada debe ser peligrosa.
Encontramos la huella de los murcianos y subimos hasta la
Loma Culo de Perro, donde los encontramos descansando. Ya están de vuelta.
Siguiendo sus indicaciones y su huella, subimos una fuerte pendiente hacia el
Peñón del Globo (3.288 m), cuya cumbre coronamos a eso de las 14:30. Somos los primeros en unos cuantos días, porque la nieve no tiene huella.
Descendemos para seguir la divisoria del circo de la Alcazaba. César se resiente del cuádriceps izquierdo y me invita a subir directamente la Alcazaba, abandonando el resto de picos secundarios. Yo me encuentro perfectamente, pero no quiero que nos separemos como ayer.

A las 15:20 coronamos la
Alcazaba (3.371 m), quinta cumbre de la Península Ibérica y tercera de Sierra Nevada. No sopla ni una pizca de aire y el sol luce magnífico. La nieve está estupenda. Al sur podemos ver perfectamente sobre el horizonte las
montañas de Marruecos, al otro lado del mar. Creo que tenemos el mejor día del año (jejeje).

Tras fotos y vídeos, nos retiramos al refugio. Esta vez seguimos una ruta un poco más recta, que nos lleva, siguiendo una ascensión progresiva, hasta cerca del Mulhacén II, con fuerte bajada al refugio, al que llegamos a las 19:00.
Esta es una de las
ascensiones más bonitas y gratificantes que he hecho nunca en invernal. La Alcazaba es un pico que sube muy poca gente en invierno e incluso en verano, ya que queda un poco separada de los refugios habituales. Es una cumbre preciosa y no demasiado complicada. Quizá algo exigente físicamente.
Han salido unos
17,5 Km y +1.250 m de desnivel. El
track lo tenéis aquí.
Por la noche, cena con los murcianos en el refugio. Tras algo de conversación confirmo mis sospechas:
son corredores de montaña. ¡Lo sabía!. Mira que mi intuición es fina. Sólo hay que escucharles un rato. No saben ocultarlo. No son los clásicos montañeros (ayysssss). Suspiro mientras me cuentan sus "cositas". Conocen muchas de las carreras que se organizan en Valencia y/o Castellón y tienen esa forma de "entender" la montaña, tan diferente a como la veo yo (jejeje). Aunque en algunas cosas sí que coincidimos. Vuelvo a suspirar. No tengo remedio.
Dormimos frente a la chimenea. César quería "cambiar de aires" y yo he decidido solidarizarme. Acabo montándome un auténtico campamento improvisado en el comedor del refugio e intentando rematar el libro de
"El Bosque Animado" (1943), de Wenceslao Fernández Flórez, que he encontrado entre las estanterías. Me resulta fascinante cómo describe el bosque gallego de la fraga. Es entrañable.
El momento es, simplemente, sublime: chimenea, fuego, calorcito, buena compañía, cansancio, ... (jejeje).
El
14 de enero salimos tarde otra vez del
refugio de Poqueira. Son las 9:00 y hace bastante frío. Buscamos la ruta de vuelta por la
Acequia Alta, en la que encontramos demasiada nieve helada y hielo, que nos obligan a ponernos y quitarnos varias veces las
raquetas, que es lo que más a mano tenemos, para evitar resbalar y caer ladera abajo. Las cabras montesas nos miran con curiosidad. No se asustan de ver a la gente pasar.
A las 11:40 llegamos al coche y volvemos a casa. El viaje de vuelta se me hace eterno, a pesar de la opípara parada para
comer en Venta Quemada (Granada).
Han sido unos días estupendos por Sierra Nevada. Estas montañas me han recordado un poco al
Atlas en Marruecos. Mucha nieve, en muy buenas condiciones y un tiempo magnífico. He disfrutado como un gorrino (o dos) en un charco de barro. Cada día me gusta más la nieve y el invierno.
Os pongo una
colección de fotos en Picasa, así como el
vídeo que grabé en la cumbre de la Alcazaba, en plan Calleja. Espero que los disfrutéis.