martes, 1 de junio de 2010

Barranco del Lobo.

El sábado 29 de mayo, nos fuimos Pilar, Carmen, Toni, Marzo y Mario a hacer el Barranco del Lobo, en Cirat (Castellón).
Tras mucho meditar, nuevamente tuve que desistir de irme a Pirineos con César a hacer montaña. La nieve está ya muy mala y hay que esperar a que purgue todo lo "gordo" que hay en las laderas. ¡Qué mono de nieve tengo ya!. Así que había que buscar una alternativa rápida. Nueva improvisación.

Afortunadamente, Marzo siempre está urdiendo nuevas salidas y exploraciones y me comentó de esta "sesión de prácticas". La verdad es que no hacemos más que querer quedar juntos y no hay manera. Como cada cual ha decidido actividades tan distintas como la orientación y el barranquismo, se hace complicado.
Tras dudar un poco, le dije que me iría con él y nos juntamos este sábado para ir al Barranco del Lobo, que es un clásico como barranco de iniciación.
Esta zona la conozco muy poco y la carretera que sube desde Onda a Montanejos creo que es la primera vez que la subo. El paisaje es muy bonito y las montañas rebosan de pinos, peñones y riscos por todos lados. El día ha salido soleado, pero no hace calor. Los de la VTF tendrán suerte, al final.

Es un barranco completamente equipado con parabolts, anillas e incluso cadenas en las zonas de destrepe. Marzo quería practicar instalaciones (una y otra vez) y probar nuevo material, aprovechando que algunos compañeros vienen de espeleología.
Sin entrar en demasiados detalles, comentar que el barranco es seco y que no disponía de más caudal que alguna pequeña surgencia en un par de paredes, lo que suponía presencia de resbaladizo verdín.
Hay 8 rápeles y una pasarela. El rápel más largo es de 16 metros, que aparte de técnico y del guarrazo que me pegué contra la pared, casi al final, no me resultó nada complicado. Me impresionó algo más uno de 9 metros (R5), totalmente vertical, al que había que acceder desde arriba, descolgándose para poderse anclar. Ahí tuve un momento "All-Bran" ... pero breve. Luego, viendo las fotos o a los compis bajar, me parecía una chorrada, pero ese momento de hiperventilación ... uf, uf, uf (jejeje).
Para alcanzar la salida, después del último rápel, había algunos destrepes interesantes, sin mayores dificultades que las dichosas zarzas, que lo inundan todo.
En la salida, hay que atravesar una zona de cauce completamente llena de cañas y zarzas que parece que alguien ha limpiado esta primavera, pero en la que resulta muy penoso avanzar. Afortunadamente, estoy acostumbrado al monte de Buñol, con sus espléndidas coscojas y aliagas, que tantos días me han acompañado, y ya nada me parece impenetrable para mis laceradas piernas.
Como la actividad estaba prevista para "experimentar con el material" y practicar, nos lo tomamos con muuuuucha calma. Demasiada quizá. Así que salíamos en dirección a casa a las 21:45, más o menos. Unas 10 horas y pico de barranco. Claro ... tanto practicar ... menos mal que era de los cortos. Sólo nos faltó volver a subir lo bajado (jajaja).

Por cierto, este barranco no tiene mosquitos, ¡sino elefantes!. Y yo pensando en alguna poza, que podría tener agua, me puse un bañador ... ayysss ... animalicoooo. Dí de cenar a un montón de insaciables insectos. Debo estar muy apetitoso, además de tontorrón (jajaja).
¡Ah! y en Cirat, como en Buñol ... ¡tambien hay garrapatas! ... y son de cariñosaaaas ... (jajaja).

En definitiva, chic@s: ha sido un día casi perfecto y me ha encantado disfrutar de vuestra compañía. Gracias por todo. Sois geniales.
Otro día, MÁS, y tranquilos ... que sííííííí, ... que volverééééé, ... en seriooo, ... que lo he pasado bieeeenn, ... que seguroooo ... (jajaja). (¡Qué paciencia tengo/tienen que tener a veces!)
NOTA: a la próxima la ensalada que me lleve será todavía más grande, así os acostumbro, no os asustáis cuando la veáis y la compartimos tod@s, ¿vale? ;)

Post edición: cuando me pasen las fotos (Marzooooo, las fotoooos), os pondré el enlace.

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