lunes, 28 de diciembre de 2009

Caminando entre Gátova y Caparrota (Altura). GR-10 Xtrem.

Hoy he vuelto a colaborar con los amigos del club CxM en el refuerzo y repaso de la señalización del sendero de gran recorrido GR-10.
Seguimos marcando para la prueba del GR-10 Xtrem.

La salida la hemos hecho sólo Paco Zen y yo. Ayer quedamos, después de subir al Puig Campana. Era una buena alternativa a lo que tenía previsto para hoy y así volvía a sentirme útil un rato, que me resulta muy gratificante (mira que soy egoísta, ¿eh?).
A eso de las 9:40 hemos llegado a Gátova. Hoy no hace tanto frío como el otro día y no amenaza lluvia. Al menos de momento.
Nada más entrar al pueblo me encuentro con Delfi. Me sorprende que me reconozca. Es la emisorista con la voz más dulce que conozco y resulta inconfundible, pero hacía más de 9 años que no nos veíamos físicamente y supongo que habremos cambiado algo. Me he alegrado mucho de encontrármela. Besitos y despedida rápida, que ella salía de noches y tenía que dormir y nosotros teníamos trabajito que hacer.

Para empezar, Paco saldrá caminando hacia la Fonfría, mientras que yo me iré en su coche y marcaré otro trozo por arriba. Siempre marcando el GR-10.
En la fuente tengo otro encuentro casual. Esta vez con la BV Olocau, que están aprovisionándose de agua en la Fonfría. Hablo un rato con Carlos, que es al único que conozco. Despedida rápida, que tendrán que trabajar un poco (jejeje).
Pronto nos volvemos a juntar Paco y yo. El resto del itinerario hemos circulado por pistas forestales que están bastante bien, pasando por encima del Marmalé, hacia Las Navas, ya en término de Altura (Castellón), y siguiendo camino hasta el empalme de la pista asfaltada que sube desde los Pozos de la Mena, donde estuve bañándome esta primavera.
El trabajo no era cómodo, ya que, aunque teníamos el coche cerca casi siempre, había que subir y bajar cada 25 metros o así para marcar. El barro, que lo ocupaba todo en algunos tramos del camino o de las sendas, hacía que no resultara fácil moverse y que acabaran las botas con grandes pegotes de barro negruzco y pegajoso. Menos mal que el viento no ha aparecido en toda la mañana, a pesar de las malas previsiones (daban poniente con rachas de más de 70 km/h). A última hora ha empezado a chispear un poquito, pero no ha llegado a mojar el coche.

Cuando hemos llegado a la Masía de Caparrota, hemos decidido volver a casa. Ya eran las 15:30 y empezaba a ser hora de comer.
Han salido unos 11,2 km y +320 m de desnivel.
Ha sido una mañana tranquilita y entretenida en buena compañía. Gracias Paco.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Ascensión al Puig Campana (1.408 m)

Otra espinita más que me quito de encima. Van ya unas cuantas. Poco a poco voy cubriendo objetivos, que me dejan una agradable sensación de bienestar. Y esta vez, la experiencia ha sido muy buena.

La ascensión de hoy ha sido al Puig Campana. Hace tiempo que me entró en la cabecita que quería subirlo por distintos motivos. Había oído que las vistas desde allí eran fantásticas y que la subida era durilla. Dos buenos motivos para animarme.
Realmente, se trata de una prominente montaña, que se encuentra aislada del resto y que sobresale sobre la gran llanura litoral, de ahí que destaque sobre el paisaje y las montañas próximas. Desde el pueblo de Finestrat (situado a 238 m) parece una muralla rocosa que destaca sobre el azul del cielo. Es una montaña muy bonita.
Así pues, la ascensión prometía y creo que se han cubierto sobradamente las expectativas.

Sobre la altura total de este pico, hay indicaciones distintas según planos, así que he tenido que mirar los datos del Instituto Geográfico Nacional, para descubrir que son 1.407,975 m y que el pilar del vértice geodésico lo han roto, cuestión que ya vimos sobre el terreno.

El grupo ha sido bien variopinto: Joan, Vicent y su hijo Diego venían de Oliva; Paco "Zen", su hijo Eloy y su hermano Jose, de Sax; Enrique C, Marisol y Mario, de Valencia. Grupo diverso, pero muy agradable. Buena compañía.
A las 9:00 en Finestrat, en la Font del Molí. Es curioso, porque hacía casi un mes que habíamos quedado Joan, Enrique C y yo y, a pesar del mal tiempo de las semanas pasadas, hemos cumplido con la fecha prevista y además hemos ido invitando a amigos y conocidos de cada cual.
Joan había preparado toda la marcha y traía planos y demás. No tiene ninguna complicación.
El día ha salido espléndido. Ni una nube en el cielo. Ni una racha de viento. Perfecto. Parece imposible, después de las semanitas pasadas, pero a veces incluso tenemos suerte (jejeje).

Empezamos juntos y poco a poco el grupo se va partiendo. En cabeza nos situamos Vicent, Diego y yo. Sorprendemente, Paco, Jose y Enrique C van más lentos de lo que esperaba. Luego me explicaron que no tenían intención de ir deprisa. Ya decía yo.
La ascensión se realiza por una canal cubierta por una tartera de grava, con bastante pendiente, conocida como "El Carreró", que puede evitarse por un sendero lateral. La ruta está muy trillada y a veces presenta variantes y trochas, que pueden plantear algunas dudas sobre cuál escoger, pero al final todas llevan al mismo sitio.
A mitad de cuesta me destaco del resto y decido ir a mi ritmo, bastante más fuerte que el del resto. Tengo ganas de sudar un rato y como vamos, no hay manera. Así que me tiro cuesta arriba, teniendo que parar un par de veces para explorar el terreno y recuperar el aliento. ¡Qué bueno!.
Voy adelantando a la gente que había salido un rato antes que nosotros. Juraría que conozco a uno de ellos y que es de Sagunt (qué cabeza más mala tengo).
Al llegar a un collado (1.278 m), hay que desviarse a la derecha, buscando la cima. A la izquierda queda la mole del Pic Prim (1.344), que veíamos desde el pueblo. Se distingue perfectamente una imponente brecha, que me llama la atención.
Desde el collado a la cima queda poca distancia y la subida no es fuerte. A estas alturas, me da el puntazo y salgo trotando. Anda que ... estás mal, Mario.
Poco antes de la cumbre diviso un nutrido grupo de personas en la misma cima. ¿Cómo? ¿Tanta gente aquí? ¡¡Pero si ya parece el Penyagolosa un día cualquiera de verano!!. Luego me entero que es un grupo de unos 40 excursionistas que vienen de Yecla. Han descorchado unas botellitas de cava y alguno está disfrazado de Santa Claus. ¿Y los Reyes Magos? ¿Dónde quedaron?.

La llegada a cima me resulta impresionante. El sol todavía está bajo en el horizonte y hace brillar el mar, frente a Benidorm. No hay olas en el mar, ni viento, ni nubes en el cielo. Un azul puro y limpio lo cubre todo.
La línea de costa se dibuja bajo mis pies. Puedo ver perfectamente Alicante y su castillo, Villajoyosa, Benidorm y su bahía, Alfàs del Pi, Altea y Calp. Pero ... ¿qué veo? Esa nube en el horizonte es ... no es posible ... SI ... es ... ¡¡IBIZA!! ¡¡Toma ya!!. No me lo puedo creer. Me habían comentado que desde el Montgó en días buenos se veía, pero desde aquí, no me lo había imaginado. La lluvia de los días pasados y el poniente, que nos ha castigado durante semanas deben haber dejado una atmósfera muy limpia, con una visibilidad máxima. Es impresionante.
Empiezo a disparar fotos a diestro y siniestro, mientras sigo identificando sierras: la Serrella y Aitana, que todavía conservan algunos neveros, Serra de Bèrnia, El Montgó, El Penyal d'Ifach, Serra Gelada, Serra del Cabeçó d'Or, el Maigmó, ... busco el Montcabrer, a ver si lo veo, pero no puedo. Al menos, donde debería estar tengo la Serra d'Aitana, que me lo debe tapar (snif ... otra espinita por quitar).
Al cabo de un rato aparecen mis compañeros. Me he esperado a que lleguen para almorzar. Abrimos una botellita de vino, se comenta la subida y demás. El ambiente es excelente. Más fotos. Hay que disfrutar del momento al solete y con las vistas que tenemos.
Pronto se despiden Paco, Eloy y Jose. Quieren volver a casa a comer y para eso bajarán por la tartera de piedra.
El resto nos quedamos un rato más.

Cuando empezamos a mover, Joan propone bajar por la parte de la umbría. Es más suave la bajada y así hacemos la ruta circular. A todos nos parece bien.
Esta bajada sale del collado donde acaba la tartera y desciende hacia el Coll del Pouet. Aquí nos cruzamos con bastante gente que empieza a subir. La senda es bonita y todavía queda algo de escarcha en las plantas. Esta umbría es una microrreserva en la que hay, además de carrascas, arces y tejos, entre otros. La vegetación es muy interesante y el incendio de este invierno se quedó un poco más abajo. No sé si llegaría a afectarle.
El resto de la bajada es una bonita senda que rodea por la base y cara oeste al Pic Prim y que discurre entre pinos y matorral mediterráneo, señalizada como PRCV-289 y PRCV-12. Algún tramo está quemado. Entre la umbría y la solana hay un fuerte contraste de vegetación, entre el subhúmedo y el semiárido en un tramo muy corto, que lo hace aún más interesante.

La cervecita de rigor para terminar la marcha y vuelta a casa para comer. El día ha salido perfecto.
Al final han salido unos 11,7 km y +1.098 m. (aunque creo que el desnivel acumulado es mayor).
El mapa que os pongo es del grupo Rocacoscolla, que no llevábamos gps (jejeje).

viernes, 25 de diciembre de 2009

Es Navidad. Otra vez.

Lo he vuelto a hacer. Otra vez. Parece mentira, pero así es. Está claro que me resulta muy complicado evitarlo y que no tengo remedio.

Tras una noche inquieta y desvelada, cuajada de innecesarias preocupaciones que pululaban por mi mente, esta mañana he tenido que ponerme las zapatillas y salir a la calle a descargar un poco de ansiedad.
En momentos así trotar me viene bien. A buenas horas. Con la que está cayendo en la calle y el frío que hace. Pero me cansa, me agota y me evade de los problemas, aunque sepa que me persiguen de cerca. Lo hago con la seguridad de que, al menos durante las próximas dos horas, no pensaré en otra cosa más que en dar el siguiente paso y el siguiente e ir escuchando mi cuerpo tras cada uno de ellos, escrutando su respuesta, la respiración, el ritmo, las piernas, comprobando que todo va bien. Es una forma de entrar en uno mismo y poner la mente casi en blanco. Durante ese intervalo de tiempo sólo existimos e importamos yo y mi trote constante. Luego toca volver a la cruda realidad, pero al menos demoramos un rato ese proceso.

Con la lluvia en la cara la cosa se hace más complicada, pero es un placer añadido. Hoy me he fijado llegar al jamonero, junto al Museo Reina Sofía, ya en El Saler. Son muchos kilómetros para mí (algo más de 14 km), pero daré la vuelta cuando crea que ya llevo suficiente.
Voy solo, ya que la mayoría de mis conciudadanos supongo que estarán resacosos y seguramente un buen puñado de ellos todavía dormirá. Yo no podía seguir en la cama.
Hacía rato que estaba viendo cómo la luz lo iba invadiendo todo, poco a poco, asomado desde mi refugio, desde debajo del edredón, en el duermevela de la madrugada. Hasta que me he cansado y me he decidido a salir de allí.
Pero esta vez ni trotando he podido mantener la mente en blanco. Pasado el Palau de la Música he tenido que dar la vuelta. Tenía la mente en otras cosas y no estaba en lo que estaba. Se me atropellaban los pensamientos. ¿He dicho ya que ha sido una noche espesa? Creo que sí.
Me he parado junto a un árbol antes de continuar. No se ve un alma. La llovizna cae lentamente, arrastrada por la brisa matinal. Todo es frescor y silencio. Y mi cabecita con su "run-run".

La conversación de anoche fue triste. La de mitad de tarde también. ¿Por qué siempre se acumulan estas cosas en Navidad?. ¿No será que determinadas fiestas son síntoma de soledad, de melancolía, aunque estemos rodeados de gente?.
Ayer desperté a una realidad que no era la mía, pero que me pillaba muy cercana. Tan cerca como puede estar un hermano.
Hablamos hasta bien entrada la noche. Comentamos las cosas que le rondan por la cabeza. La libertad, la felicidad ... ¡qué conceptos más honestos, más bonitos y respetables y, sin embargo, qué difíciles de concretar y alcanzar!.
A veces nos obcecamos pensando que la felicidad o la libertad personal dependen o están condicionados por otra persona, sobre la que hemos descargado nuestros sentimientos más tiernos y dulces, cuando realmente el conflicto es nuestro. Está en nuestras propias entrañas y no somos capaces de verlo. Queremos buscar en el otro el problema, cuando muchas veces lo llevamos encima. Suele ser más fácil culpar al otro. Así todo puede justificarse.

Sinceramente, creo que necesitábamos hablar. Tanto él como yo. Pero también creo que no estuve a la altura. No supe decir las palabras adecuadas que sirvieran para encender una luz donde había tinieblas. Está claro que tampoco tengo demasiada maña para esas cosas. No soy José Luís. Pero además, todavía no soy una persona objetiva que pueda servir para hacer de espejo. Para echar una mano en un momento de crisis emocional. Todavía NO. Sólo sirvo para escuchar. Opiné, pero sirvió de poco.
Con demasiada rapidez me sentí hundirme en mis propios pensamientos y emociones y me ví envuelto por la melancolía.

Para colmo, unas horas antes hablé con ella por teléfono. Quizá fue la justa antesala de una nochebuena, que no lo suele ser tanto como se pretende. Lo mejor es que yo solito me lo busqué. La ví bien, estable, incluso diría que feliz. En el fondo me alegré. Trabajaba esa noche. ¡Cómo no!. Según hablábamos para contarnos las cosas más generales, noté poco a poco cómo me hundía en mi propia miseria. Incluso me pareció añorar algunas cosas.
La despedida me supo amarga. Me dejó un sabor extraño en la boca.
Creo que todavía tengo más sentimiento de culpabilidad del que debería. Puede que jamás sea capaz de perdoname a mí mismo.

¿Veis?. No tengo remedio.
La esperanza es lo último que debe perderse, aunque al final también termina por abandonarnos con el tiempo, sobre todo cuando no depende únicamente de nosotros.
Aunque no deja de ser Navidad, a fin y al cabo.
Felices fiestas.

Listening to ... Marc Cohn - One Safe Place (lyrics)

domingo, 20 de diciembre de 2009

Caminando por Chelva. Pico de Chelva.

Tras la Junta General y la Cena de Navidad del Centro Excursionista de Chelva, esta mañana hemos realizado la tradicional subida del Belén Montañero a la Ermita del Remedio.
A las 9:30 hemos quedado en el abrevadero del cruce entre la carretera CV-35 y la carretera de Ahillas. La temperatura rondaba los 0 ºC. Ni frío, ni calor.
Desde el cruce hemos subido por el PRV-91 hasta la Ermita del Remedio, donde hemos dado buena cuenta del almuerzo.
A eso de las 12:00 nos hemos despedido José Mozos, Marzo Moreno y Mario del resto del grupo porque queríamos continuar itinerario por el PRV-91 hacia el Pico de Chelva y por la ceja seguir con el itinerario de la carrera por montaña de Chelva de este año. Nos acompaña Whisky, el perro de Jose.

Ha sido un recorrido tranquilo y bonito, con un cielo despejado y bastante frío. En las umbrías y bajo los pinos todavía quedaban retazos de la nieve del lunes pasado. ¡Una semana en el suelo!. Parece imposible. Mucho hielo en los charcos y barro helado por todos lados.

Hemos ido hablando todo el camino, comentado diversos temas entre los tres de forma animada y programando futuras actividades y proyectos. Creo que la compañía nos ha resultado a todos agradable. Whisky la ha tomado hoy conmigo y parecía que estaba más cariñoso de lo deseable. Volverá a ganarse el sobrenombre de "el perro salido". Vaya forma de frotarse contra mi pierna (ejem, ejem). No me dejaba a sol ni a sombra tranquilo. ¿Será que me olía las hormonas? Jose ... ¿qué le das? (jajaja).

Hemos llegado al pueblo a la hora de comer, más pronto de lo esperado, ya que nos hemos limitado a caminar rápido. Nada de trotar, salvo el último trozo, antes de la pirotecnia, que me ha entrado el ataque y me he lanzado ladera abajo siguiendo la senda durante un par de kilómetros. Con toda la ropa, las botas, la mochila ... incomodísimo, pero necesitaba trotar. Estaba que me salía de contento. Habrá que probar a hacerla un día corriendo. A la marcheta sin cansarme. A ver qué tardo en completar el recorrido completo. Seguro que una eternidad (jejeje).

Nos han salido unos 16,5 km y +910 m de desnivel.

Por la tarde, tranquila charla en casa de Mikel y Mari. Como siempre, una pareja encantadora. Se está a gusto aquí, al calor de la estufa, con un tazón de poleo entre las manos.

Un rato que nos hemos quedado solos, le he comentado a Mikel lo del susto con el coche de esta misma tarde y, a pesar del cachondeo que llevábamos, se ha puesto muy serio de pronto. Le he comentado que de poco me había librado de un golpe frontal que habría supuesto seguramente mi excarcelación de entre los hierros o algo mucho peor. Me ha mirado a los ojos con gravedad y me ha dicho muy serio "Lo peor de ser bombero, es que te llamen a un accidente y encontrarte con un amigo en apuros. No sé cómo habría reaccionado en tu caso y espero no saberlo nunca". Nos hemos quedado mirándonos los dos sin poder decir más. Yo creo que estaba ya dicho todo. Ha faltado el abrazo (snif). Decididamente, he vuelto a nacer, como ya comenté.

Al volver a casa, el termómetro ya rondaba los -2ºC y eso que sólo eran las 19:30 de la tarde.


sábado, 19 de diciembre de 2009

He vuelto a nacer (o casi)

A veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Es una frase muy manida, pero por ello no menos cierta. Hoy he estado a punto de perder por culpa de un tercero lo que más quiero: mi propia vida. Puedo decir que he vuelto a nacer.

Tras la gratificante experiencia de colaborar en la señalización del GR-10 Xtrem con la gente del club CxM,en el tramo entre Tristany y Gátova de esta mañana, me he acercado a Chelva esta tarde para la reunión de Junta General, Cena de Navidad y Belén Montañero del Centro Excursionista de Chelva.
A eso de las 19:35 circulaba por la carretera CV-35 por el término de Villar del Arzobispo, a la altura de la fábrica cerámica cuando he visto que el vehículo que venía de frente invadía lenta pero progresivamente el carril por el que yo circulaba. En este tramo hay dos carriles, uno para cada sentido, separados por una línea contínua. Yo circulaba a 100 km/h, más o menos, pero al ver al otro vehículo, he levantado el pie y rápidamente he pisado el freno. A pesar de ser de noche, me ha parecido que, por los faros y el tamaño, debía tratarse de un monovolumen, tipo Renault Scénic o similar.
Este coche no ha frenado ni redirigido su ruta y se ha venido contra el mío a una velocidad que debía ser próxima a los 80 km/h. A pesar del pánico que me ha entrado, he tenido los reflejos suficientes como para dar un fuerte frenazo y un brusco volantazo a la derecha, lo cual me ha permitido invadir el arcén y pasar a un par de centrímetros de la bionda de la carretera, esquivando el coche que venía de frente, que ya ocupaba más de la mitad de mi carril y que debe haber pasado rozando la parte trasera de mi coche.
Tras el susto, que me podía haber costado la vida, he podido hacer sonar el claxon y he proferido un brutal "¡¡Hijo de P..., Cabr...!!", que me ha dejado la garganta algo irritada.
Mi coche lo tenía ahora a unos 20 km/h y dentro del arcén. Me he llevado las manos a la cabeza, he golpeado varias veces con rabia el volante y me he acordado de la familia y allegados del otro conductor. Todo ello en poco más de 3 segundos. He mirado al frente y he visto que dos coches que venían de frente se habían parado en el arcén, señalizando con los intermitentes de emergencia, así como el vehículo que venía detrás mío. Está claro que se esperaban un accidente monumental, porque lo han visto venir, deteniendo su marcha, y del que me he librado por muy poquito.

El conductor del otro vehículo se habrá dormido o estaría jugando con el teléfono o el tabaco. A saber. La cuestión es que se debe haber espabilado, se ha incorporado a su carril y ha desaparecido dirección Casinos. No se ha parado. Y yo no iba a girar para perseguirlo. ¿Para qué?. Mal rayo le parta.

Y ahora ... ¿he vuelto a nacer o no?. Yo creo que casi que SI. Esta vez me he librado de una buena por muy poco.

Caminando entre Tristany y Gátova. GR-10 Xtrem.

Este sábado he estado colaborando con los amigos del club CxM en el refuerzo y repaso de la señalización del sendero de gran recorrido GR-10.
Sobre este sendero quieren preparar una prueba "destroy", siguiendo el itinerario del GR-10 que discurre por la provincia de Valencia. Es decir, que la prueba uniría Puçol y La Pobleta, en Andilla, con una longitud total de 93 km y +3.800 m y -3.000 m de desnivel acumulado. Todo ello en menos de 22 horas. ¡¡Toma ya!!
El nombre de la prueba parece adecuado: GR-10 Xtrem.
Empiezo a estar acostumbrado a algunas de las propuestas "deportivas" que se sugieren en montaña, como ciertos ultra-trails o maratones extremos, y esta creo que se puede incluir dentro de ese grupo que rayan el límite de lo humanamente razonable.

Mi relación con esta prueba nació un día, hace cosa de 2 semanas, en el que vino Paco "Zen" por la oficina y con su característica calma y tranquilidad en todas las cosas que hace, me habló de una prueba que estaba organizando. La GR-10 Xtrem.
Cuando terminó de describirme el itinerario y condiciones, mi reacción inmediata fue de estupor y asombro. ¿Cómo? ¿93 km en 22 horas? ¿A través de la Calderona? Es una broma, ¿no?.
Me estuve riendo un rato hasta que me dí cuenta que hablaba en serio. Entonces cambié de cara, lo miré con curiosidad y con toda franqueza del mundo le pregunté si necesitaban ayuda.
Se sonrió, con ese brillo que se le pone en los ojos cuando le has entendido sin tener que hacerle perder el tiempo en dar innecesarias explicaciones. Le encanta la gente que le entiende con pocas palabras. Entonces me comentó que le vendría bien apoyo para elaborar los planos de la prueba y en la señalización y marcaje sobre el terreno.
Automáticamente me ofrecí a colaborar en todo lo que pudiera necesitar y estuviera en mi mano. Por los planos no había ningún problema, aunque tendríamos que montarlos en varias secciones o tramos y sobre un A-2 para que se vieran los 93 km con algo de detalle, y en cuanto a señalizar, podría prestar parte de mi tiempo. ¿Acaso podía haber mayor placer que acompañar a Paco por la sierra marcando el recorrido? Un lujazo.

Este sábado 19 de diciembre me he reunido con la gente del club CxM a las 8:00 en el Palau de Congresos de Valencia y nos hemos distribuido en dos grupos de 3 personas. Paco, Kike y Mario nos hemos subido a Gátova para dejar el coche en la fuente. Kike nos subiría por el camino principal hasta Tristany, donde nos dejaría con los botes de pintura y el material necesario para repasar las marcas y se volvería a Valencia. Nosotros continuaríamos caminando siguiendo el recorrido de la carrera hasta Gátova, pintando aquí y allá.
El otro grupo (Kris, Vicent y Miquel) se han ido a Serra para subir a Tristany por la Prunera y completar itinerario.
A eso de las 9:00 hemos llegado a Gátova. La temperatura algo más fría de lo deseable (+2 ºC). En Tristany no teníamos termómetro, pero seguramente estábamos a un par de grados bajo cero, con un vientecillo que arreciaba a ratos y resultaba muy molesto. En estas condiciones, nos hemos puesto a trabajar: guantes en las manos, cubiertos hasta las cejas de ropa y rapidito, que nos helamos. Nieve en las umbrías y bajo los pinos, hielo en charcos y barro. Una estampa para el recuerdo. El moquillo colgando de una nariz helada y los ojillos llorosos por efecto del viento helado.

El resto de la mañana tranquilito. Yo cargaba con el color blanco y Paco con el rojo y el verde para el sendero local. El recorrido nos ha llevado toda la mañana, ya que teníamos que parar cada 25 metros, pero ha estado muy bien. La compañía ha sido muy agradable y el día, aunque frío, no dejaba de estar soleado. ¿Qué más se podría pedir?.
Hemos llegado al pueblo a eso de las 15:00, con las manos ateridas y cansados de tanto bote de pintura, pero ha resultado una experiencia muy gratificante. Otro día les acompañaré a hacer un trozo más. Hacía años que no marcaba un sendero (jejeje).
Caminando nos han salido unos 9,5 km y +530 m de desnivel.

Paco me ha animado a realizar la prueba y me ha picado la curiosidad. Yo me atrevo a llegar a Gátova desde Puçol (43 km y la mayoría del desnivel), pero no sé si podría con una distancia de 93 km a pie. Será cosa de pensarlo y el año que viene ... tal vez (jejeje).

Os paso recorrido y fotos, por si tenéis curiosidad.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Comida de Navidad. Nieve en La Caserna (Buñol).

Hacía tiempo que no nos juntábamos a comer los compañeros del trabajo. Supongo que tenemos demasiado trabajo últimamente.
Aprovechando la excusa de las Navidades, que asoman a la vuelta de la esquina, hemos decidido organizarnos un pequeño homenaje para celebrarlo. En nuestro honor y con nuestra propia compañía.
Y excepto algunas honrosas excepciones, hemos ido todos a la comida. Unos 20.
El punto de reunión en La Caserna, en Buñol. El suelo estaba cubierto de nieve helada y barro. Mucho barro helado. La chimenea, cargada a tope, ha ayudado a caldear el ambiente.

El cocinero esta vez ha sido Javi. Yo le he hecho de improvisado pinche, junto con Lola, Jesús y Tomás. Pero el chico se lo ha currado todo él solito.
De primero un pulpito a feira de unos 10 kg, que lo ha conseguido por un precio de chiste en Mercavalencia y que nos ha salido de vicio.
De segundo un arroz caldoso de marisco, para el que previamente había preparado unos 10 litros de caldo de pescado, hirviendo todo lo que tenía a mano. A pesar de la cantidad, al meterle 3 kg de arroz y sus 20 minutos de cocción, se ha quedado seco. Hemos tenido alguna discrepancia al respecto antes y después de hacerlo, pero está claro que el cocinero era él, que quería experimentar y que el resultado ha sido más que satisfactorio, que es lo que cuenta. Así que ... perfecto, Javi, pero esto no es "arroz caldoso" (jajaja).
Paco Zen nos ha traído 3 tipos distintos de all-i-oli. Uno de ellos tiraba de espaldas. Parecía un paté de lo duro que estaba. Y con poderío, como a mí me gusta.

Antes de la hora de comer me he ido a dar una vuelta por el camino de Las Moratillas (Buñol). Estaba tan nevado, que no he podido llegar ni a la Fuente Umbría y me he tenido que volver con el coche en la umbría de Maricardete, bajo Cantacucos, no sin padecer algo por la falta de cadenas.
Hace un tiempo este camino lo hice en bicicleta desde la A3 hasta Mijares, pasando por Moratillas, y suelo pasar bastante por aquí, pero ahora no hay quien lo reconozca. Hoy había hielo por todos lados y más de 25 cm de nieve. En algunos rincones superaba los 35 cm. Esponjosa y hueca, como le corresponde a la nieve muy helada. Una preciosidad.
Viendo que por allí no se podía circular y que quedaba algo de tiempo hasta la hora de comer, nos hemos acercado a la base aérea de Siete Aguas. Es curioso ver un aeropuerto para las avionetas de incendios forestales ... ¡totalmente nevado!. Qué contraste. Encantador.

Os inserto algunas fotos, que creo que vale la pena el espectáculo. Veremos cuántos pinos quedan sanos de esta, que además mañana se esperan fuertes vientos de poniente.

martes, 15 de diciembre de 2009

Nieve en la Serra Calderona. 15 diciembre 2009.

Ayer lunes 14, cayó una nevada espectacular en las montañas de Valencia, sobre todo en las que quedan mirando al mar.
Desde la oficina se veía cómo llovía y en ocasiones caía agua nieve, especialmente a mediodía. En Buñol, en la parte del Portillo, en el mismo viaducto de la autovía A-3, la nieve sí que cuajaba en el asfalto y la sierra se cubría de blanco. Esta misma carretera estuvo unos 30 minutos cerrada al tráfico a la altura de Siete Aguas. La cosa prometía.
Desde mi ventana, la cercana Sierra de Chiva se teñía poco a poco de blanco, dando un aspecto poco habitual, aunque deseado de hacía tiempo. Al menos, era agua, que ya nos hacía mucha falta, a finales de un otoño bastante seco.
Lamentablemente, tenía trabajo en la oficina y no pude salir a dar una vuelta a ver el panorama. Una lástima. A pesar de ello, el espectáculo que pude ver resultó impresionante. Los compañeros de faena que volvía de la sierra se quejaban de las malas condiciones de los caminos y algunos que habían estado a punto de quedarse por ahí aislados. Es lo que tiene no llevar cadenas (porque no tenemos, claro).

Esta mañana del martes 15 tenía que ir a visitar a una gente en Benaguasil, con la que había quedado a las 9:00. Tenía ganas de ver la Sierra Calderona nevada, espectáculo que sólo puede disfrutarse cada 6 ó 7 años. Durante la reunión me comentó un compañero que la cota de nieve se quedó ayer rondando los 400 metros y que por eso en Les Rodanes de Vilamarxant no llegó a cuajar. Me hubiera acercado allí si estuvieran nevadas. La foto habría sido única.

Finalizada la reunión, casi a las 11:00 de la mañana, he cogido el coche y me he ido a la Serra Calderona. Por Porta-Coeli a Rebalsadores, por la Font del Marge y la Falaguera. La vuelta hacia Serra por la Casa de la Prunera. Aunque el recorrido ha sido cortito, me ha servido para ver que la sierra estaba bien nevada por encima de los 550 m. En la Muela de Rebalsadors, había todavía casi 20 cm de nieve polvo, muy hueca, aunque bastante pisada en la pista.
Me acerqué al Mirador de Rebalsadors y pude ver con curiosidad dos bicicletas aparcadas por allí. Se me pasó por la cabeza que había que estar muy pillado para subirse hasta allí con el camino como estaba de hielo, nieve y barro. ¡Qué locos!. Hablando con los artistas me explicaron que habían caído varias veces al suelo y me enseñaban orgullosos la espalda, cubierta del barrillo helado que soltaba la rueda trasera. Se les veía contentos.
Al final, me hicieron sentir envidia. Si no hubiera trabajado, casi seguro que me habría subido hasta arriba con la bicicleta o me habría venido a caminar. Eso sí, hubiera pasado más miedo del habitual en las bajadas, por el hielo y la nieve acumulados. Está claro que debo estar tan loco como ellos, aunque siempre me lo pienso dos veces antes de hacerlo.
La visibilidad era impresionante, con la atmósfera completamente despejada y nítida. Si Ibiza estuviera algo más cerca, seguro que la hubiera podido ver.
Me asomé al vértice geodésico de Rebalsadors, no sin antes tener algún susto con el coche, que patinaba en la nieve helada. La vista de Penyagolosa y de la Sierra Espadán nevadas desde aquí hoy es espectacular. Casi se pueden tocar los picos con los dedos.

Aquí tenéis una vista general de la Serra Calderona y otra de la Sierra de Chiva ambas tomadas en Llíria. La primera desde la Urbanización Monte Jarque y la segunda desde el Pico del Águila a eso de las las 8:40 del día 15 de diciembre 2009.


Os pongo, para compartir con vosotros, una colección de algunas de las fotos que hice en Calderona. Son los sitios por donde suelo subir con la bicicleta, pero con otro aspecto totalmente novedoso.
Lamento la calidad, pero mi cámara no presta para más. Tendré que empezar a pensar en cambiarla por otra (jejeje).

domingo, 13 de diciembre de 2009

Caminando por Quesa. PRV 204 (parte)

Este domingo 13 de diciembre, y aún sabiendo la previsión meteorológica que nos esperaba, decidimos juntarnos para hacer otra ruta a pie.
Esta vez el destino sería en la Canal de Navarrés, zona que todavía conozco poco y por la que no me movía desde enero de 2005, cuando hicimos una ruta Julio, José Luís, Rosa y yo, por el Barranco Salado, en Bicorp, desde las casas de Benafetal, entonces acompañados por mi perrita Sara, a la que sigo echando mucho de menos. Aquella excursión estuvo muy bien y guardo buen recuerdo de ella.

La anfitriona esta vez ha sido Lola. Esperemos que no sea la última vez que nos organiza alguna cosa por aquí. Muchos besos desde estas líneas.
Haciendo uso de una guía de senderos que ha editado la Asociación Macizo del Caroig, elegimos hacer el PRV204, en término de Quesa. A priori, es una ruta circular que tiene muy buena pinta.
El grupo estaba formado por: Lola, María Eugenia, Faly (¿se escribirá así?), Elia, José Luís, Vicent y Mario.
Quedamos en Chella a las 9:00 para almorzar, cómo no. Con José Luís estoy consiguiendo, poco a poco, almorzar cada día más temprano. Me tendré que pensar a este paso si realmente me merece la pena desayunar. Incluso plantearme el contenido de la cena de la víspera (jajaja).
Esta vez he decidido solidarizarme con las chicas que se incorporan nuevas al grupo, tomándome un cortadito, mientras ellas miraban entre cierta incredulidad y espanto cómo podían engullir el bocata a estas horas de la mañana. Nosotros almorzaremos por el camino, a media mañana, aprovechando alguna pausa.

La ruta resulta muy agradable y sencillita. Aprovecha una senda que discurre en su mayor parte por la margen izquierda del río Grande, siguiendo su curso. Acaban además de repasar la señalización y desbrozar el sendero, por lo que resulta muy fácil orientarse y es casi imposible perderse.
Aparcamos los coches en la Huerta de las Almas, junto a la carretera asfaltada. El itinerario sigue el río Grande aguas arriba, en su mayor parte por la margen izquierda, hasta empalmar con el PRV203 en el Charco de la Horteta. Aquí y allá aparecen pozas y remansos que quieren invitar a bañarse, aunque el tiempo no acompaña demasiado. Está nublado y hace fresco.
En el Charco de la Horteta nos planteamos acercarnos a los Charcos de Quesa, siguiendo un trozo del PRV203, pero el tiempo ha empezado a estropearse y la gente parece no estar por la labor.
La parada para almorzar nos permite darnos cuenta que está entrando algo de lluvia desde el mar, que pronto nos alcanza. Es fina y pertinaz, una llovizna cuyas gotas se mueven caprichosas por la brisa, pero que gana intensidad poco a poco. A mí no me acaba de molestar y acabaría el sendero perfectamente en estas condiciones. Sólo queda la mitad del recorrido. Pero el personal no está por la labor en su mayoría y nos toca volver al coche por la carretera. Es lo que tiene ir en grupo.
Acabamos tomando unas cervecitas en Quesa, para recuperar algo de temperatura, después de choparnos por completo.
Nuevamente puchero para comer en casa de José Luís. Una buena forma de rematar la jornada. Quina fartà de cigrons, mare!. Què bons!.

Al final han salido unos 6,15 Km y +165 m. A mí me ha resultado una ruta MUY corta. Demasiado, para mi gusto, y que me ha dejado una cierta sensación de desazón e insatisfacción. Y eso que prometía.
Empiezo a tener nuevamente una necesidad imperiosa de hacer alguna actividad que me agote físicamente. Con esta lluvia tampoco apetece mucho salir a trotar, así que me veo esta semana que viene sin casi actividad. Uf. Espero cumplir con todas las expectativas programadas para el próximo fin de semana del 19 y 20, y acabar cansado, como poco.
Esta zona promete. Habrá que volver por aquí, que parece que hay buenas rutas.
Lo mejor del día, desde luego, la compañía.
Está claro que no se consuela quien no quiere. Suspiraré, para variar.

Os pongo un par de fotos de la zona. La primera y la segunda son generales del grupo, intentando cruzar el río (faltamos Vicent y yo, que me he puesto a ver si pillo a alguien que cae al agua, jejeje). La tercera es del Charco de la Horteta. Parece un buen sitio para bañarse.




viernes, 11 de diciembre de 2009

Saint-Exupéry, A. - Le Petit Prince (El Principito)

Siempre me ha gustado El Principito, el magnífico cuento de Antoine de Saint-Exupéry.
Es lectura obligada en muchos centros escolares a una edad en la que normalmente uno no es capaz de descubrir las metáforas que encierra porque le falta la experiencia vital para verlas y entenderlas.
Sin embargo, su lectura se vuelve deliciosa con los años. He perdido la cuenta de las veces que lo he leído y constantemente vuelvo a algunos pasajes concretos que me encantan.

Aprovechando el examen de francés de la semana que viene, he buscado el libro en su lengua original y así practico un poco.
Releyendo, he saboreado cada página y me he vuelto a convencer un poco más de lo que pienso y de las conclusiones personales que voy sacando de hace algún tiempo sobre las cosas. Experiencias de adulto que intento ver con los ojos de un chiquillo grande.
Es una pena que el autor desapareciera tan pronto y de forma tan extraña. Supongo que su misteriosa desaparición le sirvió para ganarse un poco más de fama, como ocurre con casi todos los autores que mueren jóvenes y que no pueden ofrecer más obras. Así se les aprecia por lo que "fue y podía haber sido", sin caer en la mediocridad ni en la degeneración que conllevan la fama y los años.

Os voy a poner un pasaje del capítulo que más me gusta (el XXI), aunque confieso que es necesario leer el capítulo completo para entenderlo. Es posible que incluso el cuento completo para hacerse una idea de lo que quiere realmente decir. Lo pongo en la lengua original, con su traducción al final.

Le Petit Prince - Chapitre XXI. (enlace al ibro completo en francés)
Et il revint vers le renard :
-Adieu, dit-il…
-Adieu, dit le renard. Voici mon secret. Il est très simple : on ne voit bien qu'avec le coeur. L'essentiel est invisible pour les yeux.
-L'essentiel est invisible pour les yeux, répéta le petit prince, afin de se souvenir.
-C'est le temps que tu a perdu pour ta rose qui fait ta rose si importante.
-C'est le temps que j'ai perdu pour ma rose… fit le petit prince, afin de se souvenir.
-Les hommes on oublié cette vérité, dit le renard. Mais tu ne dois pas l'oublier. Tu deviens responsable pour toujours de ce que tu as apprivoisé. Tu es responsable de ta rose…
-Je suis responsable de ma rose… répéta le petit prince, afin de se souvenir.

El Principito - Capítulo XXI. (libro completo en castellano, por capítulos)
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo .

Quisiera destacar que el verbo apprivoiser en francés viene a significar "domesticar", si hablamos de animales, pero también "hacer más sociable, familiarizarse, acostumbrarse, habituarse", si hablamos de personas. Así que el sentido de la "domesticación" es más en cuanto a las relaciones y lazos que se extienden en este caso entre las personas que se quieren. Entiéndase a cualquier nivel, claro. Y para eso es necesario tiempo. Es el problema que tienen las traducciones, que pierden el sentido inicial. Se desvirtúan.

Da qué pensar, ¿eh?. Espero sinceramente que os haya gustado. Otro día os pondré algunas frases destacables, que también me encantan, aunque creo que es mejor leer el cuento completo, como ya os he comentado.
Os recomiendo disfrutar cada página lentamente. Sin prisa. Como todas las cosas buenas.

jueves, 10 de diciembre de 2009

If I could have just one wish

If I could have just one wish,
I would wish to wake up everyday to the sound of your breath on my neck,
the warmth of your lips on my cheek,
the touch of your fingers on my skin,
And the feel of your heart beating with mine...
Knowing that I could never find that feeling with anyone other than you.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Esquiando en Andorra. 4 al 8 de diciembre 2009.

El invierno está a la vuelta de la esquina y nos empieza a regalar sus pequeños placeres. Este año la nieve ha venido con bastante retraso, asomando perezosamente, haciéndose de rogar. Como si no quisiera dejarse ver. Pero al final ha hecho acto de presencia.
Este fin de semana me he ido a esquiar a Soldeu, en Andorra, dentro del dominio de Grandvalira. Es la segunda vez que vengo por aquí, las dos en el mismo año. La primera, en enero, en Pas de la Casa y ahora en Soldeu. Casi 500 km desde la puerta de casa, pero que merece la pena recorrerlos por el resultado que se obtiene.

Como ya he comentado, la nieve se ha dejado ver a última hora, lo que ha permitido abrir la estación y poder estrenar la temporada. Con el alojamiento reservado desde primeros de noviembre, al principio de la semana teníamos todavia serias dudas de si podríamos esquiar o no, pero en los últimos días nos salvó una borrasca providencial.
El viernes 4, cuando llegamos a Andorra, nos comentaron que había estado nevando todo el día. Llevaba así 3 días seguidos.
Así, el sábado 5 por la mañana, en las pistas de Soldeu y El Tarter había entre 30 y 50 cm de espesor de nieve polvo y un 70% de pistas abiertas. Unas condiciones estupendas hasta que a las 15:30 de ese mismo día, con un sol de justicia y 15ºC, empezó a pasar a húmeda y primavera. Una pena.
El domingo 6 por la mañana nos nevó un poquito y las pistas más altas quedaron cubiertas por nubes bajas. El paisaje, cambiante y alternado con niebla, copos de nieve y claros de sol, con el fondo nevado de los Pirineos, resultó espectacular. Daba gusto parar un rato a respirar aire frío y disfrutar de tan magníficas vistas.
El resto de días, la temperatura no acompañó demasiado y el martes apenas quedaban 25 cm de nieve y muchas calvas de piedras y hierba. Esto hacía que resultara complicado (y peligroso) esquiar incluso en las pistas azules, ya que parecía más una pista de obstáculos que de esquí. Pero resultó divertido y nos reímos mucho.

El grupo esta vez lo han formado 11 personas: Raquel, Laura, Ángela, Bea, Cris, Miguel, Carlos, Alejandro, Massi, Vicente C y Mario. 9 metidos en un apartamento de 8 plazas, en una muestra de comunidad y convivencia que a veces se hizo algo complicada, pero que gracias al buen humor y las ganas que le poníamos todos, resultó muy agradable y divertida. Nos tocó organizarnos con un cuarto de baño, haciendo turnos con las comidas, las compras, repartiendo camas "al gusto", etc. Creo que nos hemos quedado todos con ganas de más. Así que tendremos que repetir pronto (jajaja).

Dicen que las cosas que haces en la vida siempre te vuelven en el mismo sentido. Es una especie de "justicia universal" o "ley de compensación", aplicable a todos los aspectos cotidianos. A pesar de mi total y convencido ateismo, quiero creer que, en cierta manera, la vida paga a cada cual con la moneda que merece. Recordad aquello del "quien siembra vientos, cosecha tempestades" o "cría cuervos ...".
En el fondo creo que es una forma inocente de evitar tomarse la justicia por nuestra mano y tener esperanza en que las buenas acciones pueden resultar más tarde o más temprano compensadas, al igual que las malas. Así, quien hace las cosas sin interés y de buena fe (con honradez y honestidad), antes o después resulta compensado. Y al revés, claro.
Pues bien, esta vez he tenido el placer de ver esa supuesta "compensación" en mis propias carnes. Y me ha encantado.
Contra todo pronóstico lógico, he hecho de improvisado monitor de esquí, acompañando y aconsejando a Ángela, Cris y Alejandro en sus titubeos. El control de la cuña, el giro, el equilibrio, el apoyo, la posición del cuerpo ... cosas básicas. De hecho, casi no recordaba cómo hacer la cuña y menos controlarla en el giro. Así que ya podéis imaginar cómo me apañaba con las clases (jajaja). Realmente les acompañaba por las pistas, más que enseñarles, dándoles seguridad, compañía y consejos puntuales. Y muchas risas, claro. ¡¡Qué cosas!!.
En el fondo, me ha hecho mucha gracia, porque hace apenas dos años me inicié en esto del esquí de una mano magistral que con toda la paciencia del mundo me enseñó a dar mis primeros pasos. Ahora me doy cuenta que tuvo más que Job y que "desaprovechó" varios días de esquí con la única compensación de verme progresar y de disfrutar de la compañía mútua.
Esta vez he tenido el gusto de hacerlo yo, sobretodo con Ángela, que me recordaba mucho a mis comienzos: mucho miedo en el telesilla por el vértigo, mucha inseguridad en las pendientes, pero muchas ganas de aprender. En el telesilla se me tenía que coger de la mano y todo aunque ... ¿no sería sólo una excusa? (jajaja).
La diferencia con mis inicios es que ella tenía una sonrisa permanente en la cara, que yo no supe/pude en su momento mostrar, porque estaba "cagado" de miedo y me enfadaba conmigo mismo una y otra vez. Una nueva muestra que las personas reaccionamos de formas muy diferentes ante a los mismos problemas, aunque el resultado final se pueda parecer en cierta manera. ¡Qué cosas!.

También he tenido el gusto de compartir bastante tiempo con Vicente C y conocerlo un poco más. Creo que nos vamos a llevar muy bien, ya que coincidimos en muchas cosas y es un buen compañero de viaje. Gracias, grandullón.
La sorpresa del viaje me la dió precisamente él, y es que resulta que Vicente C fue monitor de esquí hace años y me ha estado corrigiendo algunos vicios que todavía tengo (jejeje).
Con sus indicaciones he mejorado la posición, adelantando la pelvis y forzando algo más los cruádriceps, girando los hombros hacia la pendiente para dirigir mejor el peso. También he aprendido a marcar con los bastones el punto preciso donde quería girar. A bascular el peso en el giro. He mejorado el giro en paralelas, levantando el pie de ladera y evitando talonar con el esquí en cada giro, reservando esta técnica sólo para frenar en seco y no perder tanta velocidad. Y así otros muchos pequeños detalles.
Y en cuatro días sólo me he caído 3 veces. Siempre por la tarde, cuando la nieve estaba húmeda, dura y acumulada tras horas de sol y paso de esquiadores. Es cuando más peligrosa está. En una de las caídas, me fuí de morros hacia delante, a poca velocidad, clavando la cara en la nieve y quedando rebozado completamente de nieve húmeda. Parecía una croqueta. En otra me hice un pequeño derrame en la rodilla izquierda, la que peor tengo, pero sin mayores consecuencias que el correspondiente hematoma. Supongo que sería un golpe o un mal movimiento, aunque no lo sé seguro.

El martes 8 aprovechamos para ultimar unas compras en Andorra. Caprichos innecesarios de consumismo espontáneo y encargos de mi amigo José Luís, el as de la fotografía, que quería un objetivo macro tan específico que nos costó casi 2 horas encontrar la tienda que nos lo sirviera. Al menos espero que merezca la pena. Que sepas que me debes una buena foto.

Este fin de semana me he acordado mucho de Vicentet y de lo "pesado" que se ponía en enero, cuando pedía ir a esquiar a Soldeu y a El Tarter. Reconozco que aquellas pistas eran sencillitas, como la de Gall de Bosc o Esquirol, pero ahora que las he visto con más detalle, son un auténtico placer, ya que son largas y discurren entre un denso bosque de pinos en umbría. Para disfrutar del esquí y del paisaje sin estresarse. Creo que fuimos a veces algo injustos con el xiquet. Pero aquello ya es pasado. En el fondo, reconozco que le he echado de menos y así se lo dije el otro día. A ver si algún día volvemos a coincidir. Para mí sería un placer.

Volveré pronto. Ya estoy contando los días.

martes, 1 de diciembre de 2009

Vacaciones

Puf. Hoy estoy algo consternado.
Esta mañana se me ha ocurrido mirar las vacaciones que me quedaban, atesoradas desde principio de año con la idea de aprovecharlas convenientemente y que ahora debo apurar para no regalárselas a la empresa. A última hora, deprisa y corriendo, como todos los años (grrrr).
Y me he encontrado con una sorpresa que me gustaría decir que es grata, aunque me ha dejado un tanto confuso. Más de lo que debería.

Me quedan nada más y nada menos que 14 días hábiles, es decir, que cogiéndolas entre diciembre y enero me salen, contando festivos y demás extras ... ¡¡25 días seguidos de vacaciones!!.
Por favor ... ¿pero qué he hecho yo para merecer esto?. Suspiraré.

Así que ahora queda la ingente tarea de organizarse los días para ver qué hago con tantos libres.
Se aceptan sugerencias, que ya sabéis que me apunto a un bombardeo.

Atravieso unos días con algo de bajón, con un cierto aire tristón y ensoñado, en los que me despierto sobresaltado a media noche y me cuesta bastante volver a conciliar el sueño. Siempre a las 4:00 de la madrugada, como en los peores tiempos (aysss).
Quizá sean las fechas del próximo puente, antes señaladas en grande y con mucha ilusion, quizá las noticias o la ausencia de ellas, quizá sea mi propia estupidez, que raya el absurdo más patético o quizá sea un poco de todo junto, mezclado sin orden ni concierto.
Está claro que sigo chocheando, acosado por mis propios recuerdos y frustraciones. Malditos sean. Mil veces malditos. (Uix, uix, ... no delires, Màrius).
Lo que no consigo que desaparezca es la mala leche que arrastro, aunque sólo sea a ratos muy breves. Es una acritud rancia a temas concretos, un punto de exasperación que me pierde, me enerva, me inflama, un rencor contenido de hace tiempo. Definitivamente, no debe ser bueno para mí. Suspiraré.

Puede que al final las vacaciones no me vengan tan mal. Me sentaron de cine en su momento. A ver si aprovecho para escaparme otra vez lejos de casa y desconectar del mundanal ruido.
Huiré, aún sabiendo en el fondo que todo me seguirá fielmente allá adonde yo vaya ... qué cosas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Open Villa de Bétera de Orientación

Esto de la orientación me está gustando cada vez más.
Hoy he participado en el Open Villa de Bétera organizado por la S.D. Correcaminos-Valencia.

El lugar elegido, junto a la urbanización Los Pinares, en término de Bétera, pero próximo al de Olocau, era muy parecido a Porta-Coeli, aunque todavía más llano, sin demasiadas referencias y en el que era relativamente fácil perderse.
El tiempo no ha acompañado demasiado, ya que soplaba algo de viento y hacía un frío que pelaba. Me ha tocado correr con el forro polar, por lo que he acabado pasando calor y sudando a chorros. Soy un exagerado (jejeje).

Me inscribí en la categoría de iniciación Rojo, que como ya expliqué, es la de mayor dificultad fuera de las categorías federadas y equivale a la senior femenina (no me preguntéis por qué).
El recorrido en línea recta (nunca vas en línea recta, ni mucho menos) de 3,5 km con un desnivel de unos +20 metros y 14 puntos de control. Al final, habré hecho unos 7 km.

De un total de 35 inscritos he quedado el 9º con un tiempo de 55 minutos y 19 segundos, por culpa de dos balizas, en las que me he entretenido demasiado (unos 9 minutos). Si no hubiera perdido esos minutos, me habría quedado el 4º ó el 5º. Pero bueno ... estoy contento con el resultado. ¿Lo importante no era participar? (jejeje).

En la baliza 5 (79) me he perdido, confundiendo el camino. Iba corriendo demasiado rápido y me he pasado un desvío. Con el "acelerón", no me he centrado en identificar dónde estaba en el plano, hasta pasado un buen rato. No hacía más que decirme "... y esos chalets ... ¿por qué están tan cerca? ¿estará mal el plano?" (jajaja). Al final, me he serenado, he vuelto atrás y la he encontrado a la primera. Pero ya había perdido casi 5 minutos.
En la baliza 11 (67) he vuelto a tener problemas. He entrado por la senda que no era, acompañado por Sandra, que llevábamos un par de balizas juntos y, buscando los dos la misma, nos hemos liado juntos (jajaja). Cuando me he centrado, he conseguido identificar dónde estábamos y la hemos encontrado. Pero habíamos perdido otros 4 minutos o así. A ella le ha costado el primer puesto de su categoría y a mí quedar un poco peor. Lástima.

La liga de la FEDOCV empieza en Enero y la nacional más tarde, así que tengo tiempo para mejorar un poco el fondo y la velocidad. Será cosa de hacer series de 400 metros durante una hora, con cambios de ritmo y por el monte. Creo que puedo conseguir una buena clasificación en la liga, que veo que soy bastante regular y aquí eso es muy útil.
Al final, puede que destaque en algún deporte distinto al ajedrez, al "siesting" o al "sofing" (jajaja).
¿Alguien se apunta para entrenar?. Que me haga comentario y me diga cómo contactar.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¡¡Salgo en el periódico!!

Salgo en el periódico y esta vez no me creará problemas, como en ocasiones precedentes. Todo por "culpa" del XII Trofeo de Orientación UPV del otro día 22, en el que conseguí clasificarme el tercero en mi categoría (jejeje).
Os paso las páginas del diario El Periodic y del Levante, donde además, han puesto mi foto en el podium. ¡¡Como si no hubiera mejores fotos!! (jajaja).



El enlace original en ElPeriodic.com. En el Levante se han equivocado y me han puesto como "universitario femenino" (jajaja ... eso no lo sabía ... jajaja)

Qué ilusión me hace. Menuda novedad. Estas cosas me abruman, me sorprenden, me inquietan. ¿Me estaré haciendo viejo? ¿O será que sigo siendo un chiquillo grande?.

Y ahora estoy todo ilusionado por la carrerita de orientación del domingo 29 en Bétera. Al final me viciaré. ¿Y si repitiese resultado? Sería demasiado bonito (jajaja).

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Monòlegs en valencià. Xavi Castillo i el boato del Capità Moro d'Alcoi.

El dilluns un amic em va enviar un monòleg humorístic una mica "especial". Es tracta d'un xic d'Alcoi que li diuen Xavi Castillo, actor del grup "Pot de Plom". És un humorista molt satíric i àcid que no deixa canya dreta. Per això té molts enemics polítics.
El seu valencià no és senzill, ja que té el típic accent alcoià, que a mí em resulta molt genuí i que m'enxisa, però que de vegades costa inclús entendre el que diu, sobretot si no esteu massa acostumats a sentir coses en valencià.
Als vídeos que vos inserte, parla, entre d'altres coses, del boato del Capità Moro d'Alcoi, però els comentaris es podrien fer extensius a quasi totes les festes de moros i cristians de la Comunitat i de com es fan les coses per esta terra. I inclús a la idiosincràsia pròpia de la societat valenciana, que viu tan a prop de la fanfarroneria i les aparences.
El boato és l'acompanyament o la tramoia que marxa amb el Capità Moro durant la seua entrada. És un desfile especial que paga el capità. A Alcoi suposa un repte d'any en any per veure qui es gasta més diners en organitzar-lo. Cada vegada amb més luxe. I com diu Xavi "tot en black money", clar.

Però bé ... no vull enrotllar-me més. Espere que vos agrade.







Un rato bo per riure, eh? És molt bo este xic. Molt expressiu. Algunes perles a destacar (encara que millor escoltar-lo):
- El capità moro, que li xorren els diners (negres) "Xe, això el pague jo ...". "Vol la factura?. Ñiiiiiiiiiii". "Xeeee, em xorren els dineeeers".
- Les 200 ballarines del boato, representant la primavera, que sempre ballen el mateix.
- La dança de la vida i la mort. La mort fa prediccions "Eeeee ... a tú i a tú ... van a fer-vos un ERE."
- La paròdia del Canal "Bou" i el seu apitxament castellanitzat a la retransmissió de l'entrada "Estem retransmitint per a Canal Nuev ... Nou, des de la plasa (amb ce trencada) de l'achuntament de Alcoy". "Quina festa, quanta machia, quanta chent chove, quina imachinació, quina choia, quin cholgori, ... che, che, che".
- I dels músics? Què tal el timbalero? I els cavalls d'Aràbia? I el gargall des del balcó? Impressionant.

domingo, 22 de noviembre de 2009

XII Trofeo Orientación UPV

Hoy he ido de estreno. Hace un par de semanas nos llegó un mensaje a los socios del Grupo de Montaña del Politécnico (GMP) invitándonos a un "Curso de Iniciación al Deporte de Orientación". Me picó la curiosidad, que alguna vez he oído hablar sobre este deporte, pero realmente no sabía de qué iba. Julio hace un par de años hizo un cursillo y me comentó que le gustó bastante. Como sólo suponía tres tardes por la UPV, me decidí a apuntarme.

La conclusión que saqué del cursillo es que es un deporte muy interesante, ya que combina algo de carrera con la habilidad de orientarse únicamente con un plano y una brújula. Al método tradicional. Nada de GPS. Y todo por el monte, salvo las pruebas urbanas, claro. Además, no se puede correr demasiado, que entonces se pasan de largo las balizas. Hay que ir controlando.
Las competiciones consisten en pasar por una serie de "puntos de control", picando en unas tarjetas para verificar el paso y realizar el recorrido en el mínimo tiempo posible.
Como siempre se me ha dado bien el tema de los planos y tengo un "sexto sentido" con la orientación, pensé que podía ser interesante. Y aunque hay que correr a tramos para conseguir un tiempo bueno, también se puede hacer a trozos corriendo y caminando, ya que la habilidad es encontrar los puntos señalados. Así que por mucho que corras, si no sabes luego encontrar las balizas (leer las referencias en el plano), no sirve de nada la velocidad.

El XII Trofeo Orientación UPV se ha celebrado hoy en Porta-Coeli, en Serra (Valencia), y coincidía con el Campeonato Autonómico de Relevos 2009 que organiza la Federación del Deporte de Orientación de la Comunitat Valenciana (FDOCV). En pleno Parque Natural de Calderona, cerca del Llano de Lucas, en la zona de Els Algepsars. Es un paraje idílico y muy bueno para la orientación, porque es muy llano, con mucho arbolado y bastante senda (o trochas) y sin referencias destacadas entre el arbolado.
Organizaba el Club Deportivo UPV sección Orientación, que precisamente fueron los que nos dieron el cursillo y nos animaron a participar en esta prueba.
Normalmente, las pruebas de orientación son para participantes federados, pero para empezar existen las categorías "de promoción", niveles amarillo, naranja y rojo (de más fácil a más complicado). En esta prueba de la UPV se ha incluido otra categoría "universitaria". Como todavía soy alumno de doctorado (al menos en teoría), me he apuntado en esta categoría para probar, que es equivalente a la roja de iniciación.
Si me gusta, que de momento me ha gustado, acabaré por federarme.

Hemos empezado a las 10:00. Como he llegado de los primeros a recoger el dorsal, he salido a las 10:01. Es decir, he salido el segundo. El itinerario no era sencillo y era posible moverse con cierta libertad por el terreno, buscando atajos entre la vegetación, aunque sin referencias y a riesgo de perderse. Pero no he tenido ningún problema, salvo en 3 balizas de las 15 que teníamos, y he conseguido completar el recorrido en 1 hora y 5 minutos (creo recordar).

Al final, me he quedado el tercero en mi categoría y me han dado premio y todo. ¡¡BIEN!!. Y eso que he estado todo el rato el segundo hasta casi el final. Como las salidas son escalonadas e individuales, hasta que no acaban todos, no sabes cómo has quedado.
Por delante mío, en segunda posición, ha quedado Vicent Pla, del club Misjueves, con un tiempo de unos 49 minutos y 49 segundos. Ya podrá, que este va muy fuerte corriendo. Aunque comparando, tampoco me ha salido tan mal, la verdad, que yo no tengo su nivel ni lo pretendo (jejeje).

El primero ha quedado en 48 minutos y 35 segundos. Los resultados de la prueba están aquí. La categoría en la que corría es la H-UNI.
Me he encontrado a mucha gente conocida y he estado de charreta con todos: los de la unidad de vigilancia 702, Ana, de la oficina técnica del parque, etc. El que más o el que menos se ha sorprendido de verme por allí. Claro ... ¿a quién se le puede ocurrir que yo me dedique a cosas así viéndome tan formalito en el trabajo? Pero es lo que tiene disponer de tiempo libre (jajaja).

Estoy contento. Tercero de mi categoría. ¡No me lo puedo creer!.
Puede que hasta valga para estas cosas y todo. El domingo que viene hay otra prueba con nivel de iniciación en Bétera y, si vuelve a gustarme, me federo y a competir en la liga autonómica del año que viene (jajaja). ¡¡¡Don Puntazo vuelve al ataquerrrr!!!.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Ascensión al Alto de la Bellida (1.336 m)

Hoy hemos tenido un bonito día de montaña en Alcublas.
El Centro Excursionista de Chelva contactó con los amigos de Peña Ramiro de Alcublas que propusieron realizar una excursión por el término de Alcublas, visitando los lugares más destacados del término, como son: los Molinos, el refugio antiaéreo de la antigua pista de aviación republicana, la Balsa Silvestre, el Prao, la masía de Las Dueñas, etc.
Hoy era el día señalado y para allá nos hemos ido.

El grupo que nos hemos juntado hoy ha sido bastante nutrido, llegando a un total de 24 personas, incluyendo 4 representantes locales y 7 niños. No está nada mal. Conocía a casi todos, salvo tres locales. No voy a enumerarlos, que no hace falta.
Habíamos quedado a las 9:30 en la plaza de la iglesia, en Alcublas. Entre unas cosas y otras, he conseguido llegar a las 9:55. Al menos, estaba dentro de lo esperado, ya que a las 10:00 se empezaba a almorzar. La gente en general ha sido puntual, pero con los que yo subía de Valencia, todavía no entienden que para salir a la montaña hay que madrugar y que por mucho que uno trasnoche el día anterior o se acueste pasadas las 3:00, luego hay que saber cumplir y levantarse temprano. Esto es todavía más importante cuando se queda con más gente.
Odio llegar tarde y más cuando encima no es culpa mía (grrrr).
Pero bueno, tampoco tiene mayor importancia, que la primera faena del día era almorzar en el Bar Musical, justo al lado de la iglesia. Almuerzo generoso a base de embutido, cerveza fresca a gogó y surtido de tortillas al centro de la mesa. Ha sido una buena forma de empezar el día y además, ha permitido que apareciera el resto de la gente en el pueblo, que hay quien se ha retrasado todavía más sobre la hora prevista. Y mira que insistí que el tope eran las 10:00. ¡Qué poca formalidad!.

A eso de las 11:00 hemos salido en dirección al refugio antiaéreo del antiguo aeródromo republicano que hay junto a la carretera de Alcublas-Altura, después de pasar el desvío a Sacañet. Sigo pensando que es algo tarde para salir al monte, pero bueno. Es lo que hay.
La visita me deja un poco decepcionado. Reconozco que es positivo que lo hayan limpiado, quitando el abundante escombro y basura que tenía dentro, lo hayan dotado de un sistema de luz para el que hay que llevar un generador externo y lo hayan cerrado con una puerta metálica en cada extremo. Además, han rematado el exterior con bancos y una base de zahorra. Pero para mi gusto, siempre algo distraído de la tónica general, ha perdido el sabor rancio de abandono que tenía antes, aunque es cierto que ahora está más "visitable". Más accesible. Más decente. Más "popular".
Antes, hace menos de un año, era un peligro entrar, ya que los escalones de bajada estaban llenos de piedras y ramas de almendro. Puro escombro. Y había que entrar con linterna. Yo creo que nunca terminé de bajar del todo. Daba algo de miedo.
Comentamos un poco su papel en la Guerra Civil, las instalaciones existentes, los restos que se ven, por dónde salían los aviones y qué planes hay de recuperación de la zona, así como la corta historia del aeródromo. Muy interesante.

En este punto, Vicent, Vicentet, Maria, Marzo, Pilar y yo, hemos decidido separarnos del resto del grupo, que se dirigirán a los Molinos para visitarlos por dentro. Tenían ganas de venirse conmigo a caminar por la sierra, como propuse. La visita que nos han organizado los alcublanos tiene buena pinta, pero nos apetece hacer algo de senderismo, que el día empieza a despejar, no hace viento y la temperatura es fresca. Así sudamos un poco.
Decidimos, como decía, abandonar al resto del grupo y nos subimos con el coche de Vicent por al carretera de Sacañet hasta el camino del Barranco Lucía, dejando el coche cerca de la Cueva Sabuquera (995 m), para subir al Alto de la Bellida a pie.
La ruta no está señalizada más que a tramos, pero es muy maja, ya que aprovecha parte del PRV-105 y luego, a través de una vía pecuaria, acondicionada como cortafuegos, entre carrascales y pinos, sube de forma constante hasta unos corrales, pasada la Loma Rasa, empalmando con el sendero GR-10, que viene de Sacañet. Una vez en el Alto de la Bellida (1.336 m), la senda baja en dirección a la aldea de Canales, perdiéndose por la sierra, en dirección a Teruel.
El mayor aliciente de esta ruta son los 13 depósitos de nieve o ventisqueros que hay alrededor del Alto de la Bellida. Son grandes pozos construidos en la montaña, aprovechando el desnivel de la ladera, acondicionados por gruesos muros de mampostería en seco (piedra amontonada, sin mortero ni hormigón), sin techo o bóveda y donde se acumulaba y prensaba la nieve para su comercialización en Valencia y alrededores. De hecho, el camino por el que hemos subido, es el que usaban carros y caballerías para transportar de noche esta nieve hacia la costa. Se dejaron de utilizar hacia finales del siglo XIX. Todavía se ven rodadas de carros en la piedra (carriladas). Creo que son 13 neveros. A algunos les vendría bien una restauración y consolidación de los muros. Un patrimonio etnológico interesantísimo.
La ruta la hemos prolongado de bajada hasta casi la carretera de entrada a Canales. Justo hasta el ventisquero de Los Frailes, que es sin duda el más impresionante. En un lateral pone una fecha en la piedra (1769) y sospecho que pertenecería a la Cartuja de Portacoeli (Serra, Valencia) o a la Cartuja de Valdechristo (Altura, Castellón). En cualquier caso, las paredes del ventisquero son espectaculares. Es la tercera vez que visito este sitio (2005, 2007 y ahora en 2009) y sé que volveré (jejeje).

Hemos vuelto por donde hemos venido. Vicent se ha tenido que quedar a mitad de camino, que los chiquillos no han aguantado el ritmo. Se han vuelto al coche. Me ha sabido mal.
Los chavales autóctonos nos habían advertido que no conseguiríamos subir y bajar en el tiempo en el que tenía yo previsto. Que estábamos tronados y que a las 15:00 no llegábamos a Alcublas para comer ni por asomo. Así que el tema del tiempo y la hora de vuelta se ha convertido en algo personal, para demostrarles que exageraban, y he ido controlando todo el tiempo (mentalmente, claro, que no llevo nunca reloj) (jejeje).
A las 14:25 estábamos de vuelta en el coche. Nos ha costado unas 3 horitas parando a hacer todas las fotos del mundo. Tiempo justo para visitar la Cueva Sabuquera y volver al pueblo.
Nos han salido unos 15 km y +487 m. Sencillita.
Reyes me reclamaba por teléfono a las 14:55, precisamente cuando llegábamos al pueblo. Justo a tiempo.
Con tiempecitos límite a mí ... ¡pero si soy un crack! (jajaja).

Para rematar, suculenta comida en el Bar Musical y excelente compañía. Yo creo que hemos formado un buen grupo y que todo el mundo ha estado a gusto.
Un día completito. Para repetir.

martes, 17 de noviembre de 2009

Trotando por el río. Grato encuentro.

Hoy estoy contento. Acabo de volver de trotar por el río y me he encontrado a los del club CxM entrenando (jejeje).
Conforme al planning, el objetivo de hoy era llegar a los 8 km a buen ritmo. Y lo he conseguido: menos de 50 minutos y lo mejor es que me quedaba motor para un rato. Y no me molestaban las rodillas ni las piernas. ¡¡Bien!!.
A la altura del kilómetro 3 me ha adelantado uno que llevaba mejor ritmo que yo y me he puesto al suyo. Me he picado y así me obligaba. Iba fuertecito, pero era cosa de alargar la zancada y punto.
Trotando, trotando, he visto un grupito de 4 que iban delante y más lento. En la espalda de uno de ellos se veía el anagrama del CxM. ¿Será posible? Pues lo era. He reconocido a Enrique y enseguida a Miquel. ¡¡Los he cogido sin esfuerzo!!. Hemos seguido un buen tramo juntos, para lo que he bajado bastante el ritmo, hasta que han apretado para el sprint final y ahí nos hemos despedido (jejeje).
El próximo día saldré con ellos, si me dejan, claro. Si van como iban hoy les aguanto la hora seguida sin pestañear (jajaja).
Seguimos mejorando.

Julio: quizá pueda aguantar los 80 minutos seguidos que me has comentado. Ya hablaremos, ya, que lo que me has propuesto me llama bastante. Sería un buen reto.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Caminando por Enguera. Barranco del Gatillo.

Ayer estuve caminando un rato por Enguera. Ruta cortita y buena compañía.
Quedamos a las 8:30 en L'Alcúdia. Hacía algo de tiempo que no me juntaba con José Luís, Vicent y Elia. Es una excusa perfecta para hablar un poco y saber de cómo están los amigos.
Nada más llegar a Enguera había que entrar a almorzar en el sitio habitual. Visita obligada. Bocata de queso fresco frito con pimientos. Impresionante. Es una combinación perfecta para el paladar. Ñam. Distendida conversación. Al menos al principio, luego se enturbió un poco. Cosas que pasan.
Después, cargaditos de cerveza y con el clásico carajillo, nos dirigimos por la carretera de Casas de Benali hacia el punto de inicio de la ruta. Elia se excusa. No está con ánimos de caminar y prefiere quedarse dando una vuelta por el pueblo. Una pena.
El sendero es muy sencillito y el día delicioso. Hace incluso algo de calor.
El SLV 5, denominado "Barranco del Gatillo - Covarcho - La Venta", está bastante bien señalizado, con sus marcas verdes y blancas. El mayor aliciente es un gran abrigo pétreo, de unos 50 metros de longitud, enclavado en medio de un barranco umbrío y fresco, con mucha humedad ambiental y en el que es posible ver interesante vegetación asociada al carrascal subhúmedo, con sus enredaderas, palmitos, lentiscos, madroños, etc. Más información aquí.
La ruta es cortita, que todos tienen prisa por volver a comer pronto y al final nos salen sólo 8,2 Km y poco más de +150 m de desnivel. Me sabe a muy poco, pero es lo que hay. Ni he sudado. Suspiraré.

Comida en L'Alcúdia. Puchero con unos garbanzos que parecen mantequilla. ¡Qué ricos!.

Por la tarde, ya en casa, partidita de paddle a las 18:00 y poco más. Día extraño, testigo de malos entendidos, de noticias que no lo son tanto y de previsiones cumplidas.
Maldita intuición la mía. ¿Para qué demonios me servirá?. Suspiraré un poco más.

Hablando de intuición, el otro día una amiga me "acusó" de juzgar y analizar demasiado a la gente. Acusación sin malas intenciones ni mal rollo. Entre amigos. No quise darle mayor importancia, pero he estado estos días dándole vueltas al comentario.
Y sí, confieso que lo hago de forma sistemática. Creo que es un buen sistema de auto-protección, para saber de qué palo va cada uno y no dejar que se acerquen más de lo que deben a mi círculo más íntimo y personal. El sistema de "barreras perimetrales" al castillo. Me permite conocer a las personas y saber hasta dónde puedo dejar que se acerquen. Es una cuestión puramente práctica. Tampoco creo que sea tan grave. No me gusta que me hagan daño. ¿A quién le puede gustar?.
Aún así, demasiadas veces dejo que algunas personas entren donde no deben, ya que acaban haciendo de elefante/a en cristalería y no dejan casi nada sano. Pero son las menos. Es cuando meto la pata de mala manera y me equivoco. Pero las más acierto. Y cuando acierto, suelo evitarme pequeños traumas emocionales, poniendo a cada cual en el sitio que le corresponde.

Quizá debería confiar un poco más y bajar algo la guardia. Relajarme y dejarme llevar. Cosas de ser tan racional. Seguiré dándole vueltas al tema.
Lo dicho ... maldita intuición.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Rodando por la Calderona o la importancia de llevar guantes con la BTT

¡¡Por fin!!. Hoy he encontrado el día para coger un rato la bicicleta. Tenía un monazo increíble y sólo he conseguirlo saciarlo un poco, que la ruta se me ha hecho corta. Pero no debía abusar, que hacía un par de semanas que no rodaba. Mañana la volveré a coger otro rato y punto.
El día estupendo: bastante sol, temperatura excelente y algo de viento de poniente, pero no molestaba. Me he levantado tarde, ya que el concierto de ayer me dejó baldado de la espalda y con un enorme cansancio. Llevo demasiada actividad social y física en los últimos tiempos, creo. Debo centrarme un poco.
He empezado la ruta desde el parking de Porta-coeli a las 13:40. Esta vez voy sólo, que entre los que están entrenando la media maratón y los desaparecidos, no he podido localizar a nadie. Pero tampoco me hacen falta.
Ya no queda casi nadie por aquí. Es tarde y la gente se ha ido a comer, supongo. Mejor, estaré más tranquilo.
Subida a la Font de la Gota, como hace ya un par de semanas. Desde este punto, avanzando un poco más en dirección a Tristany por el Barranc de la Pedralvilla o de la Vihuela, cojo desvío a la derecha para subir desde la Font del Berro al Collado de la Morería y de ahí a la izquierda, a la Font del Poll.
Estoy contento, porque la subida completa me ha costado poco más de una hora. Unos 65 minutos, creo. Y he parado sólo en la Font del Poll para beber un poco e hinchar la rueda trasera. Cada día mejor. Un monstruo, xe! (así soy de feo) (jajaja).
Una vez en la Font del Poll, he mirado con ojillos inquietos el Rebalsadors, pero me lo he pensado mejor. No es plan de matarse, que mañana salgo a caminar.
La bajada, cómo no, por el camino de siempre al parking.
Poco antes de llegar al coche, en una de las curvas, me ha patinado la rueda delantera con una piedra y he perdido el equilibrio, cayendo al suelo por el lado derecho. Me he clavado una piedra en el brazo derecho, a la altura del codo. Algo doloroso. Pero la parte positiva es que, gracias al guante, no me he dejado la palma de la mano en la gravilla. He destrozado el guante, pero podría haber sido peor.
Así que si el casco es incómodo, pero fundamental, los guantes no lo son menos.
Han salido unos 23 km y +1.025 m. Esta vez ha sido poca cosa. Me hace gracia, porque recordaba la subida por la Font del Berro como algo muy difícil, casi un infierno, y ahora me parece una chorradita (jejeje). Poquet a poquet anem millorant. Xe, què bo!.

Fito & Fitipaldis en concierto

Llevaba más de 2 meses esperando el concierto de Fito & Fitipaldis en Castellón, pendiente de la gira de presentación del último disco que han sacado. Aquel que comenté el otro día, del que elegí un tema para dedicarlo y todo.
Y el ansiado día llegó ayer por la tarde, viernes 13.
Aunque he de confesar que hacía casi dos años que estaba esperando un concierto de Fito "cerca" de Valencia, para preparar una invitación sorpresa, pero al final perdí la ocasión. Realmente, la sorpresa finalmente me la llevé yo, pero no precisamente por el concierto (jajajaja). Mala suerte. O buena, según se mire.

Nos fuimos esta vez Cris, Patri, Julio y yo. Empezaba a las 20:30 en el Recinto de Ferias y Mercados de Castellón, al que llegamos a eso de las 19:50.
El grupo que hacía de telonero era La Cabra Mecánica. Ya hace tiempo que no los oía, que antes me gustaban bastante. Tienen un estilo muy peculiar, muy variado y unas letras muy pobladas. Aprovechamos el rato para cenarnos el bocata sentados en el suelo, haciendo hueco. La cerveza que llevaba para acompañar, me obligaron a bebérmela a la entrada, que no dejaban entrar latas (fallo de previsión, que bien que lo sospeché), así que tuvimos que pedirnos otra para celebrarlo.

A las 22:00 empezó el concierto de Fito. Aprovechó temas de los últimos discos, sobre todo del de "Por la boca vive el pez", además de temas del nuevo álbum y el consabido "Soldadito Marinero". Se marcaron algún tema en solitario de Platero y tú y estuvieron improvisando durante la práctica totalidad del concierto. Se nota que son buenos músicos, que el directo es impresionante. Directo de verdad. Y es que, para saber improvisar un poco en rock o en blues, hay que tener buena técnica y ser un buen músico. No vale cualquiera.
El concierto se acabó a eso de las 0:15, con tremenda ovación y queriendo que volviera a empezar. Nos dejó muy buen sabor de boca.
Cuando nos retirábamos, Julio se encontró en el suelo una púa de las que lanzaron los músicos al público. Mira que tiene suerte.

No tengo muchas palabras más para expresar lo vivido añoche. Un concierto de bandera. Una experiencia inolvidable.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Días revueltos

Ha pasado por fin lo que tenía que pasar. Mi pobre nevera, mantenida con cariño y cuidado para prolongar su vida lo más posible y dentro de una dignidad mínima, ha pasado a mejor vida. R.I.P. Ayer me trajeron a la sustituta. A ver qué dura esta.
El domingo empezó a dar problemas y el lunes decidió que dejaba de funcionar. Así, sin más. Decisión unilateral.
El congelador, que siempre me ha dado problemas, parecía que funcionaba, pero la nevera no, así que me tocó llevar las cosas a casa de Sergio e invadirle la nevera. Gracias, chiquitín.
El problema es que me dejé algunas cosas en casa para apurarlas mientras me traían la nueva y debí comer algo en mal estado. ¡Maldición!.
Así que me he pasado algunos días con las tripas revueltas. El miércoles desayuné una manzana y a la media hora volvió a salir por donde había entrado. Uf. Hacía tiempo que no tenía la tripa tan mala. Menos mal que no he tenido fiebre, así que supongo que no ha sido tan grave.
Ayer empecé a comer sólido otra vez, dejando tranquilas las dichosas manzanas, las tostadas con aceite y el odioso suero casero. Estos días he pasado un hambre atroz, pero no podía comer nada consistente, porque no lo toleraba mucho rato dentro.
Creo que he perdido un kilo o más. No lo he mirado, pero me parece que ya he bajado de los 90 Kg. Y sin buscarlo. Hacía casi 20 años que no pesaba tan poco (jajaja) y era cuando jugaba al rugby y pitaba basket. Estaba entonces muy fuerte.
La gente, que es así de limitada, no hace más que preguntarme que cómo se consigue estar así (de bien, supongo) en tan poco tiempo y mi respuesta es siempre la misma "la solución es bien sencilla: cógete una buena ansiedad, combínala con una depresión de caballo y remátala con una indigestión de 3 días. Mano de santo (jajaja)". A lo que debería añadir "... y no dejes de hacer deporte, como si no pasara nada, o incluso más que antes".
Espero que quien pregunta encuentre otro método más sencillo para perder peso, si es eso lo que quiere, que este no es recomendable (jejeje).

Para rematar, el lunes me caí con la moto en el garaje. Nada grave. Me fuí al suelo por un fallo tonto, tonto: olvidé quitar el candado del disco de freno delantero. Tenía prisa, que llegaba tarde a clase y creía que lo había quitado. Caída humillante. Otro intermitente roto y la maneta del freno doblada (grrrr). Pero lo peor fue el daño "moral". Hay que estar tonto para que le pase a uno estas cosas, ¿eh?. Suspiraré.
Por cierto ... ¿esta caída contará como que ha sido en parado o en movimiento? Sólo me dió tiempo a quitar el caballete, meter marcha y avanzar un metro antes de que se bloquease la rueda y cayese la moto al suelo. Tendré que preguntarle a algún experto (jejeje).

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Teatro en la UPV

Ayer martes a las 18:30 me fuí al teatro. Otra vez. La verdad es que, como con los cuentos, lo disfruto más que los chiquillos. Son cosas que me encandilan, me embelesan, m'encisen. De siempre (jejeje).
Esta vez fue una obrita montada por aficionados, en concreto por el GATAValencia (creo que es el Grupo de Aficionados al Teatro de Agrónomos Valencia, o algo así) y la representaron en el Paraninfo de la UPV. Entrada libre. Me enteré a través de un amiguete que actuaba y para allá me fuí.

El título era por lo menos curioso "Per davant & por detrás".
La primera parte representaba un ensayo general de una obra de teatro, en la que incluso el director estaba sentado entre el público. Aquí se hablaba casi todo en castellano, salvo cuando actuaban, que entonces lo hacían en valenciano.
En la segunda parte, se nos mostraba la parte posterior del escenario, donde los actores van esperando su turno para actuar. Al otro lado del fondo, se oía recitar la obra completa en valenciano, pero a este lado se veían las relaciones entre los actores, que habían ido poco a poco degenerando por la convivencia y los líos entre ellos.

Como resultado de este curioso planteamiento, la obra resulta hilarante, chocante, muy divertida, con golpes de humor muy directos y sencillos de entender. Sin segundas intenciones, sin tener que pensar demasiado. Simplemente humor.

Me gustó mucho más que la del Teatro Principal aunque, todo debe decirse, cada una tiene un registro distinto. Els Joglars son un grupo con muchos medios y estaba enfocada más en plan satírico que de humor sencillo y directo como esta.
Laura, que se vino conmigo, como la otra vez, fue la primera que la comparó con la otra obra. Y salvando las distancias, coincidimos que esta estuvo mejor. Incluso le gustó a los chiquillos.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Una noche en la ópera

La verdad es que a veces me siento un auténtico privilegiado.
Ayer tuve la suerte de ser invitado al Palau de les Arts Reina Sofía, a ver la ópera "Les Troyens", de H. Berlioz. Y no sólo invitado, sino en platea y en la fila 10. Un lujazo.

Pero el lujazo de verdad fue la compañía. No la hubiera encontrado mejor ni buscando. Un placer para repetir sin mesura y sin posibilidad de cansarse. No hay nada como dejarse llevar por el destino y sorprenderse con lo que se encuentra. En este caso, se re-encuentra.

Es una ópera poco conocida y que cuenta con 5 actos, con una duración total de 5 horas. Así que entramos a las 19:00 y salíamos a eso de las 0:00.
La acústica del Palau, tal y como me temía, excepcional.
La escenografía de la obra estuvo a cargo del grupo "La Fura dels Baus", por lo que resultó de factura moderna y extravagante. Me resultó curiosa, extraña, absurda a veces, pero interesante.
Se me ocurrió ir en moto al Palau y casi acabamos por los suelos, por culpa del viento. Menos mal que al final todo quedó en un susto.

El día fue completito, como todo el fin de semana. Como todos estos últimos fines de semana.

El sábado pasé toda la mañana por Chelva, acompañado por Paco para señalizar la carrera por montaña que se celebraría el domingo. Así colaboro un poco con el Centro Excursionista de Chelva y no trabaja siempre el mismo. Este año no he querido estar en la dirección de la carrera, como el pasado. No entraré a detallar el por qué, que no merece la pena, pero me he evitado, con total seguridad, un mal trago. Manías de abuelo chocho, supongo. Ya maduraré un día de estos.

El domingo preparé una excursión a Zagra (Tuéjar) y la Tosquilla, que en otoño está colorida y vale la pena visitarla. Una marcha sencillita, que llevábamos niños, y comida campestre a base de ensaladilla, bocatas y cerveza.
Por la tarde, a todo correr, a la ópera. Qué estrés.

Esta mañana estaba rendido y me dormía por los rincones. Demasiado ajetreo para un fin de semana. Todavía no acabo de acostumbrarme a tanta actividad junta. Uf.
Me falta una buena dosis de bicicleta. Tengo mono. A ver si para un poco el viento, que ya toca.