viernes, 6 de agosto de 2010

Barranco de la Maimona. Montanejos

El sábado 31 de julio de 2010 nos fuimos Juan, Antonio, Julio y Mario al barranco de la Maimona, en Montanejos (Castellón).
Es un barranco del que me habían comentado alguna cosa y me picaba la curiosidad.
Me ha resultado muy interesante y divertido, sin ninguna complicación.

Tiene un par de pasajes muy estrechos, el inicial y otro intermedio, con buenas pozas y agua fresca. Pero también tiene otros dos tramos, uno intermedio y el tramo final, que resultan pesados de caminar, ya que presentan poco agua, mucha grava y escaso aliciente.
No tiene recorridos verticales y sólo alguna zona de destrepe.
No encontré necesario el neopreno, aunque mis compañeros llevaban cada uno el suyo y quizá sea recomendable, aunque por sus quejas en la aproximación, deduzco que se cocieron "en su jugo" (jajaja).
Hay algunos saltos interesantes, que se pueden evitar. Hay una poza que tiene un gran bloque de piedra atravesado, al cual se puede trepar para lanzarse al agua desde unos 9 metros.
A partir de mitad de recorrido, se puede observar el nivel que alcanzó este invierno, que nada tiene que ver con el actual. Este tramo sólo tiene agua en primavera y a principio del verano.
En la famosa zona de escalada de Montanejos, junto al dique que encontramos en medio del cauce y finalizando el barranco, es una gravera y vagamos entre adelfas, zarzas y chopos. Este tramo es un poco pesado.
El dique es fácil treparlo por el margen derecho (sentido de bajada) en la parte aguas arriba, donde encontramos un cable de acero para hacer de pasamanos. Se vuelve a bajar por unas escaleras de obra en la parte aguas abajo del dique. No tiene dificultades.

Para acceder, dejamos el coche en el parking de la "Fuente de los Baños", que está a la salida del pueblo de Montanejos por la carretera CV-20 hacia Puebla de Arenoso y Olba (Teruel). Es una zona muy conocida de baño, así que preguntando la vamos a localizar con facilidad.
Este parking está al lado de la carretera y vigilado por una persona. Cuesta 3 € para todo el día entre los meses de mayo y septiembre. Es la única alternativa de aparcamiento "legal", ya que en cuanto se satura, que es muy temprano en fin de semana y verano, la gente empieza a estacionar en los arcenes de la carretera, pudiendo ser denunciado tanto por la policía municipal como por la Guardia Civil. Como veis, vale la pena pagar el estacionamiento.
Volvemos sobre nuestros pasos por la carretera, hasta que aparezca a nuestra derecha un sendero local (el SL-CV-14), con señales verdes y blancas y un cartel indicador que pone "la Boixera".
Se sigue el sendero cuesta arriba entre los pinos, hasta un collado donde baja para cruzar el barranco. En este punto podríamos seguir a la izquierda para empezar a bajar el barranco, pero entonces nos perderíamos la mejor parte. Hay que cruzarlo y volver a subir ladera arriba. La caminata no es larga y vale la pena el paisaje.
Un rato más tarde, llegaremos a una pista forestal y a un cruce, donde giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de un sendero de pequeño recorrido, marcas amarillas y blancas, en dirección a Los Calpes.
Este camino baja hasta ponerse a la altura del barranco, donde nos meteremos en él para empezar a descenderlo. Es posible que, si es verano, podamos ver algún coche aparcado por allí. Son bañistas, que aprovechan las bonitas pozas que hay en este tramo. Os las recomiendo.
El principio del barranco, como ya he indicado, es el más interesante.

Estaríamos un total de unas 5 horas. Es posible que menos. Nos lo tomamos con mucha calma y acabamos comiendo en Montán, en el Bar de la Piscina. Muy recomendable por el trato y el resultado y menos saturado que Montanejos.

Necesitaba salir un rato a la montaña y en el sendero de acceso más de un rato me he puesto al trote, yendo y viniendo, acelerando a tope entre las piedras y disfrutando como un enano. Al final he conseguido poner nerviosos a mis compañeros, que no tenían tantas ganas de sudar (jajaja). Día muy divertido.


Lo que más preocupado me dejó, que pude volver a comprobar en la vista que volví a hacer al día siguiente, esta vez con la moto, es la enorme saturación de los arcenes de esta carretera con coches estacionados en línea durante centenares de metros, dejando libres apenas 5 metros de calzada.
En caso de una emergencia, como un incendio forestal, el caos para evacuar a toda esta gente sería grandísimo y no me extrañaría que hubiera problemas serios, tanto para acceder a la carretera, como para evacuar. Me imagino las escenas de pánico y el colapso, con todos los coches y sus ocupantes queriendo salir a la vez. Un tremendo problema de protección civil. Espero que no pase nunca, pero si ocurre, habrá que lamentarse después. Como siempre.
Quizá el ayuntamiento debería habilitar más zonas de aparcamiento o poner un minibus entre el pueblo y las zonas de baño, porque está claro que aparcar en el arcén de la carretera no es lo más adecuado. Pero claro ... es sólo una opinión (jejeje).

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