lunes, 16 de agosto de 2010

Rodando por Chelva. Subida a El Tiñoso, Benagéber y Barchel.

Tras la carrera del viernes 13 en Alcublas, con el diluvio que nos cayó, el sábado tenía pensado aprovechar para salir con la bicicleta de montaña un rato por Chelva.
Así que el 14 de agosto de 2010 por la mañana me levanté algo tarde (10:20) y nervioso. Quería subir a Benagéber por el Tiñoso y volver por Barchel otra vez a Chelva. Es una ruta que quería hacer desde hace algún tiempo, pero nunca encontraba la ocasión ni el ánimo.
Había estado estudiando el recorrido y sabía la que me esperaba. Por eso los nervios. No quería hacerla en verano, que el calor me agobia mucho y había pensado otra cosa, pero como ayer cayeron varias tormentas por la zona y hacía buena temperatura (24 ºC), sabía que tendría que intentarlo.
No he podido casi ni desayunar por los nervios y me he tenido que obligar a comer algo.
Despedida de Mikel y de Mari, que me dicen que estoy loco (¿eso ya lo sabíamos, no? ... jajaja) y salgo a las 12:00 de Chelva. Es muy tarde.

Bajo por la Cuesta San Joaquín camino del Molino Puerto. Este primer tramo y hasta la desviación a Puente Barrequena está todo asfaltado. Voy solo, pero animado.
La primera subida fuerte es la de la ermita de San Cristóbal, seguida por la de los Corrales del Alto, tras un breve llano. Aquí me encuentro a Santos, que está trabajando. Me paro unos minutos con él y comentamos la actuación de karaoke que nos ofreció anoche en Calles, en el pub Kopone, rodeados de gente conocida.
Le tengo que cortar 15 minutos más tarde. Me estoy enfriando y el sol empieza a calentar. Sigo muy nervioso.
Al llegar a Puente Barrequena miro al frente. Al otro lado del río Turia puedo ver la subida al Tiñoso, cuajada de curvas de 180º que suben de forma continuada y buena pendiente hasta cerca del geodésico. Desde aquí da miedo.
Con Platero y Tú y alguna cosa de Fito & Fitipaldis a toda pastilla en el reproductor MP3, intento mantener el tipo en las cuestas. Se me hace eterno. El sol cae con ganas, aunque no hace demasiado calor. En esta subida no hay sombra (jejeje).

En una curva, por una extraña intuición que a veces me sorprende, decido parar para beber e instintivamente giro la cabeza hacia el este. Son las 13:10 y una gran columna de humo se alza en lo que me parece Olocau. Es Calderona seguro. Hoy la visibilidad es magnífica. Es amarillenta y sube tranquila, casi bailando. Con la que cayó ayer, debe ser un rayo que ha salido con el calor de la mañana y parece progresar con dificultad. Sin viento.
Por la tarde confirmo que se trataba de un incendio por rayo en Marines, en los Panizares, frente al Castillo del Real. Mal sitio para caer, pero como el monte está muy húmedo de ayer, le costó desarrollarse. Seguimos teniendo suerte. ¡Qué "sexto sentido" que tengo! (jejeje).
NOTA: He comprobado que la hora del incendio en el artículo de prensa, además de algunas cuestiones puntuales, no son del todo correctas. Cosas de la prensa.

Un rato más tarde y tras un falso llano hasta el Collado de Nieva y un pronunciado descenso, llego al pueblo de Benagéber. Parece que están en fiestas.
Me voy directo al bar de siempre para pedir una cerveza bien fría y comerme el bocata que llevo conmigo. Son las 14:30. Descanso "a la fresca" un rato. Me lo he ganado.
Pasadas las 15:00 la emprendo en dirección al embalse de Benagéber por la carretera de Utiel a Benagéber, pero primero hago acopio de agua en la Fuente San Isidro, en la aldea de Nieva. Las fuentes que he encontrado en el pueblo no funcionaban.
Cuando llego al embalse de Benagéber me lo encuentro lleno hasta la bandera. Tiene agua hasta casi el desagüe superior. Un espectáculo digno de dioses y nada habitual para el mes de agosto. Este año es excepcional.
Por el camino de servicio del canal me dirijo hacia Barchel, después de saltar la barrera de acero que impide el paso a los vehículos. Hay que coger el de la derecha, que el otro nos baja a la central eléctrica.
Paro en el mirador habitual, para contemplar el cañón del Turia. Este paseo es una gozada. El río está que se sale. Habrá que tomarse en serio lo de bajarlo con piragua o incluso con colchoneta (jejeje).
Los Chorros de Barchel tienen mucha agua este año. Me paro un rato a disfrutar del sitio, que está muy solitario. Xé, què xolí!
Continúo por la pista hacia el barranco del Mas de Alonso, siguiendo los túneles. Parece que han arreglado el camino. Decido cambiar de música, para poner algo de spinning, que sé que lo que viene no será nada fácil, aunque sigo prefiriendo el rock (jejeje).
En la desviación hacia Las Cortinas me equivoco y me voy hasta el barranco. Me toca dar la vuelta para volver a la ruta, en una pista lateral que sube bruscamente junto a un muro chapado de piedra. Esta entrada está algo erosionada, tiene mucha pendiente y hay que andar con cuidado con las piedras. Cuando empieza a llanear, unos 150 metros más arriba, el camino tiene el firme nuevo y da gusto rodar por él, sin piedras ni cárcavas. Un lujo.
Subida hasta la casa de La Cortina, donde encuentro el depósito y la fuente por la que ya no sale agua. Estará atascada. Unos metros más adelante, decido desviarme en un cruce a la derecha, hacia el Collado de la Cortina, empalmando con el camino del Tiñoso a Nieva. Con agrado veo que se podría continuar por la izquierda, hasta el Collado Estrecho por las Casas del Estrecho. Han arreglado todos estos caminos y ahora da gusto circular por aquí.
En la bajada hacia Puente Barrequena vuelvo a acordarme que el freno trasero falla un poco y que desde la Treparriscos que no lo he arreglado (puf).
En la imposta del puente que cruza el Turia me paro para disfrutar un rato del río. Está precioso.
Aquí empieza nuevamente el asfalto y la peor subida del día. Yo creía que había sido la del Tiñoso, pero NO. La peor subida es la conocida como "Cuesta del Muerto". Es un tramo asfaltado y estrecho que en algún trozo supera el 23% de pendiente y en el que tengo que meter el molinete y mantener el tipo como puedo. Me mata.

Llegada a Chelva a las 18:00. Me han salido 51,68 km, +1.912 m, -1.876 m y me ha costado 4 horas y 30 minutos rodando, con 75 minutos entre descansos y paraditas. La IBP es de 159.
Es una de las rutas en bicicleta que me han resultado más complicadas, muy exigente físicamente, aunque la he disfrutado mucho, pero que mucho.
Me la apunto entre las favoritas y os la recomiendo, aunque evitad hacerla en verano (jejeje).

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