Mostrando entradas con la etiqueta moto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta moto. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de diciembre de 2011

Día completito

Hoy ha resultado uno de esos días completitos, de esos que te recuerdan que uno propone y el azar dispone. Sin piedad (jajaja).

Trabajo: Aunque una buena parte del personal se haya cogido "acueducto", he ido a trabajar. Reconozco que prefiero la quietud a la masificación. Me siento más productivo y puedo canturrear distraídamente la música que escucho sin levantar sospechosos recelos (¡ta loco!) (jejeje).
Tras un par de horas pegándome con el monotema de estos últimos días, descubro que hay que repetir la mitad del trabajo. Bajón moral importante. Horas de trabajo desperdiciadas por una cifra mal calculada en origen. ¡Cachissss!.
Por correo electrónico me confirman una posible salida al Monte Elbrus (5.642 m) para este verano. ¿Eing? ¿Seguro?. No me creo nada. Mucho Capitán Araña hay suelto por ahí ... (jejeje)
Cita en el dentista: mira que disfruta mirando y admirando mi cavidad bucal ... ¿cuántas veces me habrá felicitado contando esta tarde por lo que ve cuando se asoma con su instrumental? ¿Será pelotilleo o será verdad? Motivo de orgullo y subidón de autoestima, a pesar de la anestesia (Hoda, bi nomble ez Madio y do puedo hablad bien podque estoy adestessiado) (jajaja)
Moto averiada: de camino al dentista, se empieza a bloquear el freno de disco de la rueda delantera, hasta su total obstrucción, en medio de la avenida Fernando el Católico, en hora punta. Intentando apartarme, casi me atropella un taxi y, con la que he liado, lo más bonito que me han dicho es "cabrón". ¡Qué poca paciencia tiene el personal!. A pulso, y con la rueda delantera frenada, he podido subir la moto a la acera. Menudo mal rato he pasado. Al menos, no me he caído.
Grúa: viene el seguro de asistencia para llevar la moto al taller, donde previamente me han confirmado que me la pueden arreglar. Me noto anestesiado y extrañamente extrovertido, dicharachero, gracioso y hablador. El conductor de la grúa me felicita por mi buen humor, a pesar de la avería. ¿Tengo alternativa a reirme? (jajaja).
Vuelta a casa: se hace complicada sin medio de transporte y queriendo comprar para esta noche. ¿Por qué me apetece un vino blanco semidulce y fresquito?. ¿Una gratificación a tanto caos llevado con dignidad y estoicidad? ¿Por dónde andarás, sensei Paco Zen, para que veas en qué se ha convertido tu discípulo? (jajaja)
En casa: me intento relajar, pero compruebo con inquietud que la crisis arrasa hasta con las buenas maneras. Compañeros de trabajo, que ven cómo su empresa les comunica una reducción del contrato de trabajo mediante un mensaje al móvil y con veladas amenazas. Algunos, tras 16 años de servicio. No parece una manera ni digna, ni respetable.

Tarde perdida en gestiones y tonterías. Nubes grises se ciernen sobre un cielo de un azul infinito. No puedo sino seguir estando agradecido y satisfecho por todo. Sin alternativas válidas. Pase lo que pase. Gracias a la vida, que me ha dado tantooo ...

Mi dolor articular remite progresivamente. Probablemente, una ligera condropatía anterior rotuliana, vulgo "tendinitis". Reposo y antiinflamatorios necesarios. Quizá me estoy pasando con los entrenamientos. Mañana no tendré mi ansiada salida ciclista (snif, snif).

Voy a beberme una cerveza para celebrarlo ... Salud ... ¡hics!.

viernes, 6 de agosto de 2010

Barranco de la Maimona. Montanejos

El sábado 31 de julio de 2010 nos fuimos Juan, Antonio, Julio y Mario al barranco de la Maimona, en Montanejos (Castellón).
Es un barranco del que me habían comentado alguna cosa y me picaba la curiosidad.
Me ha resultado muy interesante y divertido, sin ninguna complicación.

Tiene un par de pasajes muy estrechos, el inicial y otro intermedio, con buenas pozas y agua fresca. Pero también tiene otros dos tramos, uno intermedio y el tramo final, que resultan pesados de caminar, ya que presentan poco agua, mucha grava y escaso aliciente.
No tiene recorridos verticales y sólo alguna zona de destrepe.
No encontré necesario el neopreno, aunque mis compañeros llevaban cada uno el suyo y quizá sea recomendable, aunque por sus quejas en la aproximación, deduzco que se cocieron "en su jugo" (jajaja).
Hay algunos saltos interesantes, que se pueden evitar. Hay una poza que tiene un gran bloque de piedra atravesado, al cual se puede trepar para lanzarse al agua desde unos 9 metros.
A partir de mitad de recorrido, se puede observar el nivel que alcanzó este invierno, que nada tiene que ver con el actual. Este tramo sólo tiene agua en primavera y a principio del verano.
En la famosa zona de escalada de Montanejos, junto al dique que encontramos en medio del cauce y finalizando el barranco, es una gravera y vagamos entre adelfas, zarzas y chopos. Este tramo es un poco pesado.
El dique es fácil treparlo por el margen derecho (sentido de bajada) en la parte aguas arriba, donde encontramos un cable de acero para hacer de pasamanos. Se vuelve a bajar por unas escaleras de obra en la parte aguas abajo del dique. No tiene dificultades.

Para acceder, dejamos el coche en el parking de la "Fuente de los Baños", que está a la salida del pueblo de Montanejos por la carretera CV-20 hacia Puebla de Arenoso y Olba (Teruel). Es una zona muy conocida de baño, así que preguntando la vamos a localizar con facilidad.
Este parking está al lado de la carretera y vigilado por una persona. Cuesta 3 € para todo el día entre los meses de mayo y septiembre. Es la única alternativa de aparcamiento "legal", ya que en cuanto se satura, que es muy temprano en fin de semana y verano, la gente empieza a estacionar en los arcenes de la carretera, pudiendo ser denunciado tanto por la policía municipal como por la Guardia Civil. Como veis, vale la pena pagar el estacionamiento.
Volvemos sobre nuestros pasos por la carretera, hasta que aparezca a nuestra derecha un sendero local (el SL-CV-14), con señales verdes y blancas y un cartel indicador que pone "la Boixera".
Se sigue el sendero cuesta arriba entre los pinos, hasta un collado donde baja para cruzar el barranco. En este punto podríamos seguir a la izquierda para empezar a bajar el barranco, pero entonces nos perderíamos la mejor parte. Hay que cruzarlo y volver a subir ladera arriba. La caminata no es larga y vale la pena el paisaje.
Un rato más tarde, llegaremos a una pista forestal y a un cruce, donde giramos a la derecha, siguiendo las indicaciones de un sendero de pequeño recorrido, marcas amarillas y blancas, en dirección a Los Calpes.
Este camino baja hasta ponerse a la altura del barranco, donde nos meteremos en él para empezar a descenderlo. Es posible que, si es verano, podamos ver algún coche aparcado por allí. Son bañistas, que aprovechan las bonitas pozas que hay en este tramo. Os las recomiendo.
El principio del barranco, como ya he indicado, es el más interesante.

Estaríamos un total de unas 5 horas. Es posible que menos. Nos lo tomamos con mucha calma y acabamos comiendo en Montán, en el Bar de la Piscina. Muy recomendable por el trato y el resultado y menos saturado que Montanejos.

Necesitaba salir un rato a la montaña y en el sendero de acceso más de un rato me he puesto al trote, yendo y viniendo, acelerando a tope entre las piedras y disfrutando como un enano. Al final he conseguido poner nerviosos a mis compañeros, que no tenían tantas ganas de sudar (jajaja). Día muy divertido.


Lo que más preocupado me dejó, que pude volver a comprobar en la vista que volví a hacer al día siguiente, esta vez con la moto, es la enorme saturación de los arcenes de esta carretera con coches estacionados en línea durante centenares de metros, dejando libres apenas 5 metros de calzada.
En caso de una emergencia, como un incendio forestal, el caos para evacuar a toda esta gente sería grandísimo y no me extrañaría que hubiera problemas serios, tanto para acceder a la carretera, como para evacuar. Me imagino las escenas de pánico y el colapso, con todos los coches y sus ocupantes queriendo salir a la vez. Un tremendo problema de protección civil. Espero que no pase nunca, pero si ocurre, habrá que lamentarse después. Como siempre.
Quizá el ayuntamiento debería habilitar más zonas de aparcamiento o poner un minibus entre el pueblo y las zonas de baño, porque está claro que aparcar en el arcén de la carretera no es lo más adecuado. Pero claro ... es sólo una opinión (jejeje).

lunes, 24 de mayo de 2010

1ª Volta a Peu - Centenari del Levante U.D.

El domingo 23 de mayo, participé en la 1ª Volta a Peu - Centenari del Levante U.D., dentro del VI Circuit de Carreres Populars de la Ciutat de València. Esta es la 5ª prueba que se celebra del circuito y la primera a la que puedo asistir. Como se puede ver, no está entre mis prioridades de este año.

Salida desde la Ronda Nord, junto al estadio del Levante U.D., para dar la vuelta al barrio de Orriols. Son 6,000 km y somos unos 4.200 corredores. Me parece una barbaridad. Menuda aglomeración de gente.
De hecho, si la salida la dieron puntualmente (9:00), al estar situado hacia el final de la muchedumbre que abarrotaba la avenida, junto a Julio y Cris, pude ponerme a trotar casi a las 9:04. Con esto, creo que está dicho todo. Cosas así empiezan a superarme (puf).
Pero bueno ... ¡¡hemos venido a disfrutar!! (jajaja).
Aparte de Julio y Cris, con los que había quedado y no estaba seguro de coincidir, encontré a Loli, a los Caveros y algún otro orientador, que por cierto, parecía que iban haciendo el gamba, persiguiéndose. Esto es poco para ellos y la élite, es la élite (jajaja).

Salgo con Julio al ritmo que me marque. Dice que está flojito, aunque no me creo nada. A mí no me engaña. Es una bestia dormida. Empezamos trotando lentos y poco a poco, según la gente nos deja avanzar, empezamos a incrementar el ritmo. Pronto estamos a 4:39 min/km. Esto no lo aguantaré mucho rato (jejeje).
Hacia el km 4,0 pierdo a Julio. Vamos callejeando y no hay por donde adelantar al personal, que se lo toma con calma. Alguno/a parece dudar y si para, me lo comeré entero/a (grrr). ¡¡Pistaaaaaa!!.
Me estoy agobiando de tanta gente (jurls).
La meta está instalada en el interior del campo de fútbol del Levante U.D., el "Ciutat de València". Menuda gozada, acabar en césped blandito y bien cuidado. ... Y con el sol que hace ... un gustazo. ¿Acaso mejor sitio para estirar y descansar al solete con los amigos, mientras se comentan los planes para próximos días?

Consigo finalizar, según datos oficiales, en 32:46, aunque a mí me ha salido en 31:58 (me olvidé de apagar el crono y estuvo un rato marcando ... ¿20 segundos? ... ¿y qué más dará?)
He quedado el 2.266 de 4.200, el 798 en mi categoría (Veterano A) y me ha salido (a mí) una media de 5:15 min/km. Estoy contento, que he mejorado en poco tiempo mucho.
Muchos ratos he tenido que ir frenando para no comerme a la gente.
¿Os acordáis de las primeras "voltes a peu", que no pasaba de 6:30 min/km?. Me encanta. Si ya lo dije yo ... poquet a poquet ... (jejeje)
Sigo siendo un LENTO, pero ... yo estoy contento. ¡Y todo esto en menos de un año! (y no aspiro a más, la verdad).

Resto del día paseando con la moto por la playa, con los amigos, con las amigas, de visitas sociales, de hacer de monstruo marino con los niños en la playa, de un sol magnífico ... muy divertido. Se aburre quien quiere (jejeje).


miércoles, 31 de marzo de 2010

Viaje a Marruecos y al Atlas 15-20 marzo 2010

Hacía tiempo que tenía ganas de hacer este viaje al Atlas. Siempre me ha atraído la montaña en invierno, aunque no he podido hacer tanta como hubiera querido y el Atlas, con cumbres de más de 4.000 metros me resultaba muy tentador y accesible.
Hace más de un año lo intenté, sugiriendo una salida que, por diversas circunstancias, no terminó de cuajar y quedó en un deseo frustrado. Entonces no se pudo.
Este año lo volví a intentar. En diciembre de 2009 empecé a buscar información y en febrero de 2010 lo comenté a la gente del Grupo de Montaña del Politécnico GMP-UPV, aportando una propuesta bastante madura. El objetivo era no ir solo.
Allí encontré a Manolo, que se apuntó a esta aventura y que me propuso invitar a dos amigas suyas: Rocío y Nuria. Finalmente, los cuatro nos hemos ido a Marruecos con la intención de pasar unos agradables días de montaña huyendo de las Fallas.
En este viaje he conseguido muchas cosas: es mi primera visita a África, la primera a Marruecos, mi primer 4.000 m y he hecho realidad una ilusión y un objetivo que tenía desde hacía un tiempo: subir el Jbel Toubkal.
Ha valido la pena la espera.

Viaje a Marruecos.
Salimos el domingo 14 de marzo a eso de 18:30 dirección Madrid. Tenemos contratado un vuelo directo con Ryanair Madrid-Marrakech. Cada cual lo reservó cuando pudo, por lo que no nos costó a todos lo mismo. Manolo y yo lo reservamos a mediados de febrero y me costó 81,63 € más un suplemento de maleta a medias para llevar el material duro (30 € entre los dos).
Llegamos a Madrid-Barajas y dejamos el coche en el aparcamiento de larga estancia. Traslado en autobús a la terminal 2.
Cenamos y localizamos la zona donde embarcaremos para acomodarnos. Pasaremos la noche en el suelo, como buenamente podamos.
El lunes 15 de madrugada, a eso de las 4:30, abren las taquillas para facturación.
A las 6:25 sale el vuelo hacia Marrakech. El viaje lo paso dormitando, que sobre el frío suelo del aeropuerto apenas he podido descansar. Aterrizamos a las 8:35 peninsular (una hora menos para tiempo local, como en Canarias). Viaje tranquilito.
Nada más recoger el equipaje y cambiar algunos euros en moneda local (11 dirham = 1 €, aproximadamente), nos dirigimos a buscar un taxi. Tenemos varias opciones, pero parece razonable intentar llegar desde aquí a Imlil, sin pasar por Marrakech. Todo es cuestión de negociarlo.
Aquí entramos al primer precio que nos ofrecen (500 dirham), que nos parece razonable y sin discutirlo (pequeño error), nos encaminamos a Imlil directamente. Estamos a unos 70 km de distancia. Cosa de hora y media de trayecto.
Nos estamos comunicando en francés con el taxista, aunque también entiende algo el español. Parece que no habrá dificultades con el idioma. Al menos para mí, que aprovecharé para practicar mi mini-francés (jejeje).
De camino, paramos en Asni, en el mercado local, donde Manolo quiere aprovisionarse de dátiles y frutos secos. Nada más parar el coche, una nube de locales se muestran serviciales ofreciéndose para acompañarnos a hacer las compras. Casi se diría que se discuten entre ellos el servirnos de guías improvisados. Yo me niego, de forma algo brusca. Ya me imagino lo que puede pasar. Manolo se deja hacer. Acabará en un rincón rodeado de paisanos que le ofrecen sus productos y baratijas, sin poder casi salir de la tienda del mercadillo y nosotros reclamándole para volver al coche. Momento estresante por no saber decir que NO a tiempo.
Llegamos a Imlil (1.740 m) a eso de las 10:45 (hora local). La carretera hasta aquí no es gran cosa y en las curvas vamos apretando los dientes. En la zona de montaña, sólo está asfaltada la parte central, mientras que los laterales son amplias cunetas de tierra. Mientras no hay tráfico, se ocupa el centro y cuando alguien viene de frente, se aparta cada cual a su lado. Al menos en teoría.
Junto a la carretera y próximo al curso del río, canales y acequias lo llenan todo de agua. Imagen de huerta cerca del llano y de verdes terrazas en la montaña.
Durante el trayecto hemos visto motos, coches y camiones mezclados sin orden aparente. También gente a pie y caballerías con o sin carro. Cargas pequeñas de comercio local y productos frescos de los campos próximos. Supongo que es la misma imagen que tendría España hace unos 50 años en zonas de montaña.
El día es magnífico. Aquí en la montaña, hace algo de fresco (unos 15ºC), pero se está confortable. Una ligera brisa acompaña la mañana. Los campos y los prados están verdes, relucientes bajo el sol. La mayoría de los árboles no tienen hojas, aunque se adivinan cerezos, almendros, manzanos, perales, nogales, etc. Las montañas próximas tienen las cumbres nevadas. Suben de forma brusca, con empinadas laderas y apenas tienen bosques en su base. Tan sólo algunos sabinares dispersos. Se nota la presencia de muchas cabras y ovejas por la sierra.

Al bajar del taxi se nos acerca un señor con un polar y un escudo de "guide de montagne" para ofrecernos sus servicios: guías (40 €/día) y mulas (15 €/subida) al Toubkal. Parece que son precios cerrados entre ellos. Decidimos contratar una mula para que nos suba las mochilas hasta donde haya nieve y el animal ya no pueda continuar. Así nos ahorramos un rato de carga, que estamos cansados del viaje.
Nos acompaña Ibrahim, un chico de 15 años. Es un zagal simpático, que habla poco en francés y que se mueve con soltura con la mula, a la que va azuzando y frenando todo el camino.
Iniciamos la marcha a eso de 12:50. Al principio, es un camino de tierra que sube por Acheim hasta Around. A partir de esta aldea, se reduce a un sendero que asciende por la montaña.
Pasa por un enorme canchal de piedra que ocupa el fondo del valle y llegamos a Sidi Chammharouch (2.350 m), pequeña aldea, donde nos salen un montón de niños a saludarnos y a vendernos objetos, fósiles y piedras que recogen en las montañas.
En esta última aldea, la senda coge pendiente, aunque nunca demasiada, que las mulas pueden siempre subir, y serpentea ganando altura por el valle de Assif el Mizaine.
A unos 2.600 m empieza a aparecer nieve cerca de la senda. Coincidimos con una pequeña construcción donde un hombre mayor ofrece bebidas refrescantes y zumo natural de naranja. Todo a 1 € (¡oh! ... y en medio de la montaña). El sistema para mantener fresca la bebida es mediante una tubería que alimenta a una botella agujereada, en forma de aspersor. Muy ingenioso.
Aquí nos despedimos de la mula y de Ibrahim, al que le damos una propia de 5 €, aunque parece disfrutar más de la foto con las chicas que del dinero (jajaja).
El resto del sendero hasta el refugio lo hacemos a pie, cargados con las mochilas y pronto tenemos que ponernos las polainas y los crampones, pues el camino está completamente nevado.
Llegamos al refugio del Toubkal (3.207 m) (antes refugio del Netler), dependiente del Club Alpin Français (CAF) a eso de las 18:00. Hemos subido un poco lentos para mi gusto, pero es lo que tiene ir en grupo (jejeje).
Cenita ligera a las 21:00. La media pensión no es gran cosa y esto no es un refugio del Pirineo. Se nota. En el comedor encuentro dos italianos con quemaduras en la retina por culpa del sol. Muchos extranjeros, sobre todo alemanes e italianos, algunos franceses y unos 6 españoles.
Mañana subiremos al Toubkal.

Refugio del Toubkal.
Me costó mucho encontrar el teléfono del refugio (00 212 661 695 463, Mohamed) y el correo electrónico parecía no funcionar. Finalmente, me pude hacer con él y reservar para 3 noches. Me entendí con ellos entre español y francés y no me pidieron fianza ni nada. Sólo el nombre. Me advirtieron que no encontraría mantas, por lo que nos ha tocado cargar con el saco de dormir. Mi saco nuevo, después de "perder" el anterior en Santa Pola (grrr).
Las condiciones del refugio son regulares-malas. No está precisamente muy limpio y cuenta con una ducha y 4 WC para 89 personas. Agua caliente en cantidad, eso sí. Ducha por 1 €.
La chimenea la encienden por la noche y como leña utilizan ... ¡¡troncos de enebro y sabina!!. Me quedé con cara de tonto cuando ví un trozo entero, de buen calibre, que lo tiraban a la chimenea. No me lo podía creer. ¡¡SACRILEGIOOOO!!.
La media pensión va mejorando según pasan los días, que parece que lo tienen ya estudiado. La comida no es la misma para todos. Según el día, eso comes. Así el primer día toca sopa y pasta, el segundo sopa y tajine, el tercero ensalada y cus-cus ... y siempre en un mismo orden.
El sistema que tienen de control del gasto es curioso. Si les pides cualquier cosa (té, agua, refrescos, pastitas, comida, pan, etc.), te lo traen enseguida, pero no sabes si lo apuntan o no. Realmente intentas hacer la cuenta de cabeza, pero tampoco tienes precios a la vista. Cuando pagas, te hacen la "cuenta de la vieja" y te dejan un precio aseado, salvo que tuvieras un precio pactado previamente y entonces tienes que ir pagando en el momento. La posibilidad de negociar es baja y menos en época estival, que no hay ni plazas para dormir.
Los dos días en media pensión nos costaron 40 €/persona. Barato, dado el sitio. Dijimos que estábamos federados, pero no nos pidieron ni ver el carnet.
El refugio des Mouflons, que está al lado, está mejor acondicionado y la comida es mucho mejor y más abundante por lo que nos informaron, aunque tampoco sé cómo quedará de precio. Tampoco creo que haya demasiada diferencia entre los dos.

Ascensión al Toubkal y Toubkal W.
Nos levantamos el martes, día 16 de marzo, a eso de las 6:30 (hora local). El día será largo y ahora hay hielo en abundancia. Desayunamos y nos preparamos para subir al Toubkal. Nos ponemos material y preparamos las capas de ropa. Mis compañeros quieren asegurar esta cumbre, por si no tienen ganas de más. Pues ... adelante.
Salimos a eso de las 8:00 siguiendo a un grupo de esquiadores que marchan delante nuestro. Hoy parece que subiremos unas 25 personas en total.
Hace fresco (-4 ºC) y algo de viento (unos 20 km/h), lo que da una sensación térmica de algo menos de -10 ºC. El cielo algo cubierto. Es perfecto para subir.
Elegimos la ruta del Ikhibi Sur. La ascensión es corta y con bastante pendiente (30-40º). Se asciende por un amplio valle situado al este del refugio, cubierto completamente por algo más de 50 cm de nieve helada, muy uniforme y sin dificultad. En verano supongo que será una tartera de piedra, pero ahora es cómodo subir por aquí. Crampones, piolet y paciencia.
Cerca del collado o Tizi Toubkal (3.791 m), sale una senda hacia la derecha para subir al Toubkal W (4.030 m). Sugiero acercarnos para hacer cumbre, pero mis compañeros insisten que quieren primero hacer el pico principal.
Seguimos, pues, subiendo hacia la izquierda. Pronto desaparece la nieve en una zona muy expuesta y venteada. Estamos por encima de los 3.800 m, pero la nieve ha desaparecido, salvo entre las piedras y donde hace ventisquero. Así que toca poner y quitar crampones un par de veces, lo que ralentiza la marcha.
Un poco antes de las 13:00 hacemos cumbre en el Toubkal (4.167 m). La subida ha sido lenta, pero constante, y hemos conseguido llegar sin problemas. La cima es amplia y llana. El viento ha parado y luce el sol, por lo que hay mucha gente sentada descansando y almorzando. Nos dedicamos a observar el paisaje, que tiene algo de calina, y a hacer fotos. Me invade una satisfacción plena y se me pone una sonrisilla que no se irá de la cara hasta pasados bastantes días.
Durante el camino hemos coincidido con un grupo de madrileños, que quieren bajar por el Ikhibi Norte, pasando primero por el Inmouzzer (4.010 m). En mis planes estaba previsto hacer esa misma ruta, pero primero teníamos que haber subido el Toubkal Oeste. A mí me apetece acompañarles y Manolo está dudoso, pero he leído que para subir este pico hay que pasar un tramo de escalada nivel II y otro de II+ expuesto. Está nevado y no tenemos material. Así que invito a Manolo para que se vaya con ellos, que yo me volveré al Toubkal Oeste y bajaré con Nuria y Rocío al refugio. Y así lo hacemos.
Mientras las chicas bajan, me adelanto para subir al Toubkal Oeste (4.030 m). Hay una senda que sigue hacia la cresta situada más al este, que, sin perder mucha cota, se aproxima a la cumbre. Es el camino que seguiré. Poco antes de la cima, hay que hacer una pequeña trepada, que no reviste mayor dificultad. Es un pico precioso y el día magnífico: sol y no hace viento. La vista del grupo del Adrar n'Ouanoukrim, con las majestuosas cimas del Ras y el Timesguida, es impresionante. Me entretengo un rato y hago alguna auto-foto. En mi entretenimiento pierdo la gorra que llevaba para protegerme del sol directo. En la cima se quedó.
Ha valido la pena esta subida. Me gusta incluso más que la del Toubkal. Es más alpina y sin riesgo.
Bajamos al refugio, donde llegamos antes de las 16:00, después de hacer un buen rato el tonto en la bajada.
Por la noche, descanso y sana conversación con Tomás y Toni, dos cartageneros a los que les apasiona la montaña. Mañana subirán al Ras.
Ducha, descanso, cena y a dormir.
Aprovecho mi estancia en el refugio para practicar mi francés y hablar con gente de muy diversa procedencia. Me encanta conocer gente interesante. En mi línea, vaya (jejeje).

Ascensión al Ras y al Timesguida.
El miércoles 17 me levanto yo sólo por la mañana a eso de 7:15. Mis compañeros están cansados y no quieren madrugar. Dicen que igual se quedan en el refugio.
Salgo del refugio con la gente de Cartagena, con Tomás y Toni. Hace mejor día que ayer y no hay una nube en el cielo. Estupendo.
El objetivo es el Ras y el Timesguida, a los que se accede por el valle situado al sur del refugio. Es un valle amplio y profundo, con mucha nieve acumulada. Se asciende lentamente y poco antes del collado de Tizi n'Ouagane, tiene una fuerte pala, con unos 60º, por lo que decidimos avanzar por un lateral del valle, para ir ganando altura progresivamente.
Tras pasar el valle que da acceso al Akioud (4.030 m), observamos la canal norte del Ras. Ayer, desde el Toubkal, parecía vertical, pero cerca de la base, aparenta tener más de 60º y no revestir demasiada dificultad. Sólo se observa nieve. Nos acercamos un poco, sin perder demasiada altura, y no conseguimos ver huella. Definitivamente, al contar con sólo un piolet por persona y no disponer de material para asegurarnos, preferimos seguir por la vía normal y dejar la canal. Aunque resulta muy tentadora. Otra vez será.
Llevamos muy buen ritmo. En el camino encontramos un irlandés que marcha solo. Se llama Ian y tendrá unos 68 años. Pronto nos ponemos a hablar con él y le invitamos a que nos siga. No me gusta que la gente vaya sola. El hombre, agradecido, se une a nosotros. Me cuenta que sus compañeros le han dejado solo, que han preferido quedarse a dormir unos y otros bajar a Marrakech a tomar cervezas. Resopla y va algo más lento que nosotros, pero no se para, va siempre al ritmillo.
En poco más de 1 hora y media hemos alcanzado el collado de Tizi n'Ouagane (3.735 m). Aquí nos desviamos a la derecha, hacia el oeste, para buscar la cresta que da acceso al Ras por la vía normal. Se trata de una cresta amplia, con mucha nieve, que cuenta con varios "patios" de mucha altura, con largas palas de nieve helada de varios cientos de metros, pero que no terminan de dar sensación de peligro.
Poco antes de la antecima, hay que superar un paso expuesto, completamente nevado, de unos 40 cm de ancho y 15 metros o más de largo, con caída a ambos lados, que me parece fácil.
Hacemos cumbre en el Ras (4.083 m) a las 11:15. Es la montaña más bonita que he subido nunca. No sólo las vistas son impresionantes, sino que la cresta de acceso es muy divertida. Nos hartamos de sacar fotos. El día es fantástico.
Ian y Toni se bajan, mientras que Tomás y yo nos dirigimos al Timesguida. Aquí no hay ningún problema, ya que la cumbre es una gran meseta, de un par de hectáreas de superficie, prácticamente llana, a la que se accede por una pala de nieve de poca pendiente y muy constante.
En la misma cima del Timesguida (4.089 m), me encuentro un grupo de 6 chavales del Centro Excursionista de Paterna. ¡Qué casualidad!, ¡qué pequeño es el mundo!.
Nos bajamos todos juntos y antes del collado, tenemos que bajar un par de palas de nieve en las que hay que tener cuidado, que la nieve está empezando a reblandecerse. Toca pegarse de cara a la pared y bajar haciendo "escalera" con los crampones. Con mucha calma.
Llego al refugio pletórico de alegría y energía. Allí esperan Nuria, Rocío y Manolo, que han pasado la mañana descansando. Les confirmo que estoy con fuerzas para irnos a Imlil, donde pensamos pasar la noche.

Vuelta a Imlil
A eso de las 15:00 del mismo miércoles 17 salimos hacia Imlil. Ahora sin mulas. Con la subida a los picos de la mañana y la bajadita de ahora, llevaré un total de 2.500 metros de desnivel de bajada acumulado. Quizá demasiado para mis rodillas, aunque no me protestan en todo el camino. ¡Bien!.
Despedida de la gente y buenos deseos.
Llegamos sin incidencias pasadas las 19:00. Es casi de noche y nos acomodamos en un albergue local (gîte d'etape), gestionado por Mohamed, el hermano del chico que subió con nosotros, acompañando la mula y nuestras mochilas. Aquí son todos familia.
La media pensión nos cuesta 12 €/persona y noche. Para dormir, un colchón sobre una alfombra, en una habitación para cuatro personas, que está bastante limpia. Ducha de agua caliente y baño limpio.
En la puerta encontramos a Frédéric, un francés que conocí anoche en el refugio y que ha venido solo para subir al Toubkal. Sólo habla francés, así que sólo puede comunicarse conmigo. Cenaremos todos juntos un tajine de pollo y verduras exquisito y nos iremos a dormir pronto.

Mañana por Imlil y tarde en Marrakech
El jueves 18 nos despertamos en Imlil. Mohamed nos ha preparado un desayuno contundente a base de diversas mermeladas y crêpes bereberes. Muy rico todo.
Nos acompaña a visitar una de las muchas tiendas que hay en el pueblo, propiedad de un primo suyo, por lo que puedo entender en su primitivo francés. Es el primer contacto con el comercio local, salvo la experiencia en el mercado de Asni, y es una oportunidad perfecta para empezar a practicar las dotes del trueque y del regateo.
Tras las correspondientes compras, visitamos una cooperativa de mujeres berebéres, que trabajan con el fruto del Argan y algunos de sus productos (aceites, cosméticos, alimentos, etc.).
Hacia mediodía buscamos un taxi y nos vamos a Marrakech (300 dirham). Es otro primo de la gente del albergue. ¡Cómo no!.
Me he quedado con ganas de más y de buena gana me hubiera quedado una semanita por Imlil y sus alrededores, de descanso total, en contacto con esta gente tan hospitalaria y disfrutando de sus montañas (snif).

Durante el viaje a Marrakech casi nos la pegamos con una furgoneta que no se apartó en una curva y que nos pasó a pocos centímetros del capó del coche. Hasta el conductor se pone blanco. Yo tiro con desesperación del cinturón de seguridad, intentando ponérmelo, pero no funciona. No hay cómo engancharlo al suelo. Puf. ¡Y qué forma de conducir!.

En Marrakech nos alojamos en un founduq (fonda), en un callejón perpendicular a una concurrida calle peatonal (Rue Bab Agnaou), cerca de la famosa plaza de Djemma el-Fná, centro neurálgico de la ciudad, y que destacan todas las guías de viaje por ser un lugar que cambia constantemente a lo largo del día. Merece una visita.
Visitamos también los zocos, para hacer diversas compras.

Estancia en Marrakech y vuelta a Madrid
La tarde del día 18 y todo el día 19 permanecemos en Marrakech. Aprovechamos para ver algunos de sus rincones más destacados: la plaza, los zocos, la mezquita Kutubia y sus jardines, etc.
Es una ciudad que vale la pena para pasar un par de días, dejándose llevar entre el tumulto, el exotismo marroquí y el colorido.
El viernes 19 por la tarde me voy (yo solo) de paseo a ver el Palacio Real y las tumbas Saadíes. Creo que echarse la siesta en una ciudad como esta es casi un crimen, sobre todo hoy, que no hace demasiado calor. Pero cada cual elige qué hacer ... (jejeje).
Más tarde volvemos a quedar con los cartageneros del Toubkal para tomar unas cervezas y nos vamos pronto a dormir, que mañana tendremos que madrugar.

Llegamos a Barajas (Madrid) el sábado 20 de marzo a las 11:15, con unos minutos de retraso. Llego tarde para la prueba de orientación que tenía este fin de semana, del Trofeo Sierra Norte de Madrid, pero son dos días de carreras, así que mañana podré correr.
Mi hermano viene a recogerme y pasamos el día por Madrid. Aprovecho para probar la moto que tiene, una Suzuki GS 500 naked. Menuda diferencia de conducción, en comparación con mi mulilla (jejeje).
Por la noche duermo en el suelo duro de San Agustín de Guadalix, junto con mis compañeros de la UPV-O.
Ha sido un viaje muy bonito y me encantaría repetirlo otro año, pero con más tiempo, que hay mucho que disfrutar.

Comentarios diversos
El Atlas se parece bastante a Sierra Nevada. No es como Pirineos. Son cumbres muy altas, pero sin grandes dificultades técnicas, aunque requieren una cierta preparación física y técnica.
Es preferible ir en invierno, ya que en verano son todo pedreras y hace mucho calor.
Las dos rutas señaladas se pueden hacer con esquí de travesía y, de hecho, más de la mitad de la gente que estaba en el refugio habían elegido esta opción, aunque la nieve estaba demasiado helada en superficie y no es fácil alcanzar las cumbres por este medio.
Aunque me preparé con diuréticos para prevenir el mal de altura, al que le tenía auténtico pánico por algunos antecedentes, no he tenido ningún problema. No he sufrido mareos, ni dolor de cabeza, ni nada. A partir de los 3.500 m empezaba a notar un poco la altura al respirar, pero nada más. De hecho, me estoy pensando si las veces anteriores realmente fueron sólo mareos por cambio brusco de presión, como en el teleférico de Mont Blanc, o simplemente una hipoglucemia, como en la subida al Aneto.

El regateo
Aquí el lema para todas las cosas es, en general, "la prisa, mata", así que todo lo hacen con mucha calma.
Regatear es un arte para el que hay que tener maña, tiempo y unas ciertas habilidades sociales, que no todo el mundo posee.
Lo primero que intentan los lugareños es llamar nuestra atención con un "eh, ¡amigo!", o bien "¡el de rojo!", o un "mejor precio que en El Corte Inglés". Y os aseguro que a veces consiguen hacer que esbocéis una sonrisa. Son muy ingeniosos.
Como la frase que nos dirijarán probablemente nos chocará o nos hará reir, ya han conseguido que te fijes en ellos. El siguiente paso es que te acerques para poder enseñarte lo que tienen y, finalmente, meterte dentro de la tienda. Todo un arte estudiado.

Entonces entra la fase del regateo. Un juego de intenciones, de seducción, de muecas, de gestos, de sutilidades, que sólo los muy avezados en este arte saben apreciar. Una auténtica representación teatral.
Hay que mantener en todo momento las facciones frías y mostrar cierto desdén, aunque nos parezca una preciosidad lo que nos están enseñando.
Si mostramos interés por algo, nos lo ofrecerán por un precio varias veces superior a su valor real. Entonces hay que mostrar indiferencia o poner cara de indignación. Ya hemos empezado a "jugar". Un gesto de desprecio hecho con respeto o un "c'est trop (es demasiado)" es suficiente para dar a entender que nos parece un exceso, pero que seguimos interesados.
Entonces nos pueden empezar a bajar o directamente nos preguntarán cuánto estamos dispuestos a dar "combien d'argent? (Qué precio?)".
En ese caso hay que poner un precio de base, muy bajo, porque luego no podremos volver atrás.
Si el precio ofrecido es demasiado bajo o pierde dinero el vendedor, nos lo dirá directamente, exagerando sus gestos.
Pero si el precio es bajo, pero no pierde demasiado dinero, puede reaccionar con un "eso es poco" o bien "sube", mientras bajan su oferta. Otros reaccionan echándose las manos a la cabeza, sobreactuando, y acompañando con un "tú debes ser bereber", "quieres matar de hambre a mis hijos" o "catalán, ¿no?". Siempre frases ingeniosas acompañadas de un sano humor que nos invitan a quedarnos para seguir negociando.
Es conveniente negociar varios artículos a la vez para sacar un buen precio por todo.
Si han bajado mucho y no hemos subido demasiado, entonces se plantarán y te dirán que tienes que ceder. Es el momento de incluir algún artículo más o bien ofrecer más dinero.
A veces la diferencia es de 5 dirham (0,45 €) , pero no la bajarán, porque lo consideran una cuestión de orgullo. Ceder cantidades así es razonable para cerrar un trato.
Si aún así nos vamos de la tienda con un "c'est trop cher, il coûte cher (demasiado caro, es caro)", es posible que salga de la tienda persiguiéndonos y ofreciendo otro precio nuevo.
Hay que tener claro que si cierran un regateo contigo, NUNCA han perdido.

Hablando con algún comerciante, me confesó que les gustaban los españoles, porque discutíamos el precio con maña, mientras que el resto de extranjeros eran muy aburridos y aceptaban cualquier precio que les pidieran, sin regatear y que eso "les molestaba".
¡Ah! ... si en el grupo hay mujeres, es mejor que negocien los hombres los artículos que deseen. Todavía son muy machistas para aceptar un precio negociado con una mujer. Afortunadamente, no todo el mundo es igual, pero es lo generalizado, sobre todo en zonas rurales. En la ciudad no tanto, aunque también.

Coste definitivo del viaje
Como he intentado hacer una crónica que pueda resultar útil para aquellas personas que tengan inquietud por visitar el Atlas, voy a pasaros un resumen de los gastos que hemos tenido por persona.
Debo recordar que fuimos en plan "baratón o mochilero", por lo que es un precio orientativo para el tipo de viaje que hemos hecho.

Billete de avión con Ryanair (low cost - 2 meses antelación) ... 81,63 €
Suplemento por maleta (para material duro - 30 € entre dos) ... 15,00 €
Coche Valencia - Madrid (ida y vuelta - entre 4 personas) ... 13,00 €
Taxi aeropuerto Marrakech a Imlil (50 € entre 4 personas) ... 12,50 €
Mula para transportar mochilas al refugio (15+5 € entre 4) ... 5,00 €
Estancia en refugio del Toubkal (2 noches a media pensión) ... 40,00 €
Estancia en albergue local en Imlil (1 noches a media pensión) ... 12,00 €
Taxi Imlil a Marrakech (30 € entre 4 personas) ... 7,50 €
Estancia en fonda en Marrakech (2 noches, sólo alojamiento) ... 12,00 €
Taxi de Marrakech al aeropuerto (15 € entre 4 personas) ... 3,75 €

TOTAL ... 202,38 €

A esto también habría que añadir alguna comida suelta (menú de lujo unos 8-10 €, normalito unos 5 €) y las bebidas, a 0,50 € la botella de agua 1,5 litros, así como refrescos, tés y otros vicios). No cuento los regalos que guste comprar cada uno, claro.
Vale la pena, ¿eh?. ¡Y a apenas a 2 horas de Madrid!.

Coincidencias y casualidades
Curiosamente, el mundo es muy pequeño. Aunque con esta afirmación creo que no descubro nada que no sepamos, ¿verdad?.
Y lo digo porque tanto Manolo como Toni, con los que he compartido el viaje, participaron en 2009 en la Carrera por Montaña "2ª Subida al Pico de Chelva", que organizaba el Centro Excursionista de Chelva. Y ambos presumían de camiseta ... sí ... aquellas que nos costaron un ojo de la cara (jajaja).
Efectivamente, el mundo es un pañuelo. Qué casualidad, ¿eh?.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Días revueltos

Ha pasado por fin lo que tenía que pasar. Mi pobre nevera, mantenida con cariño y cuidado para prolongar su vida lo más posible y dentro de una dignidad mínima, ha pasado a mejor vida. R.I.P. Ayer me trajeron a la sustituta. A ver qué dura esta.
El domingo empezó a dar problemas y el lunes decidió que dejaba de funcionar. Así, sin más. Decisión unilateral.
El congelador, que siempre me ha dado problemas, parecía que funcionaba, pero la nevera no, así que me tocó llevar las cosas a casa de Sergio e invadirle la nevera. Gracias, chiquitín.
El problema es que me dejé algunas cosas en casa para apurarlas mientras me traían la nueva y debí comer algo en mal estado. ¡Maldición!.
Así que me he pasado algunos días con las tripas revueltas. El miércoles desayuné una manzana y a la media hora volvió a salir por donde había entrado. Uf. Hacía tiempo que no tenía la tripa tan mala. Menos mal que no he tenido fiebre, así que supongo que no ha sido tan grave.
Ayer empecé a comer sólido otra vez, dejando tranquilas las dichosas manzanas, las tostadas con aceite y el odioso suero casero. Estos días he pasado un hambre atroz, pero no podía comer nada consistente, porque no lo toleraba mucho rato dentro.
Creo que he perdido un kilo o más. No lo he mirado, pero me parece que ya he bajado de los 90 Kg. Y sin buscarlo. Hacía casi 20 años que no pesaba tan poco (jajaja) y era cuando jugaba al rugby y pitaba basket. Estaba entonces muy fuerte.
La gente, que es así de limitada, no hace más que preguntarme que cómo se consigue estar así (de bien, supongo) en tan poco tiempo y mi respuesta es siempre la misma "la solución es bien sencilla: cógete una buena ansiedad, combínala con una depresión de caballo y remátala con una indigestión de 3 días. Mano de santo (jajaja)". A lo que debería añadir "... y no dejes de hacer deporte, como si no pasara nada, o incluso más que antes".
Espero que quien pregunta encuentre otro método más sencillo para perder peso, si es eso lo que quiere, que este no es recomendable (jejeje).

Para rematar, el lunes me caí con la moto en el garaje. Nada grave. Me fuí al suelo por un fallo tonto, tonto: olvidé quitar el candado del disco de freno delantero. Tenía prisa, que llegaba tarde a clase y creía que lo había quitado. Caída humillante. Otro intermitente roto y la maneta del freno doblada (grrrr). Pero lo peor fue el daño "moral". Hay que estar tonto para que le pase a uno estas cosas, ¿eh?. Suspiraré.
Por cierto ... ¿esta caída contará como que ha sido en parado o en movimiento? Sólo me dió tiempo a quitar el caballete, meter marcha y avanzar un metro antes de que se bloquease la rueda y cayese la moto al suelo. Tendré que preguntarle a algún experto (jejeje).

lunes, 9 de noviembre de 2009

Una noche en la ópera

La verdad es que a veces me siento un auténtico privilegiado.
Ayer tuve la suerte de ser invitado al Palau de les Arts Reina Sofía, a ver la ópera "Les Troyens", de H. Berlioz. Y no sólo invitado, sino en platea y en la fila 10. Un lujazo.

Pero el lujazo de verdad fue la compañía. No la hubiera encontrado mejor ni buscando. Un placer para repetir sin mesura y sin posibilidad de cansarse. No hay nada como dejarse llevar por el destino y sorprenderse con lo que se encuentra. En este caso, se re-encuentra.

Es una ópera poco conocida y que cuenta con 5 actos, con una duración total de 5 horas. Así que entramos a las 19:00 y salíamos a eso de las 0:00.
La acústica del Palau, tal y como me temía, excepcional.
La escenografía de la obra estuvo a cargo del grupo "La Fura dels Baus", por lo que resultó de factura moderna y extravagante. Me resultó curiosa, extraña, absurda a veces, pero interesante.
Se me ocurrió ir en moto al Palau y casi acabamos por los suelos, por culpa del viento. Menos mal que al final todo quedó en un susto.

El día fue completito, como todo el fin de semana. Como todos estos últimos fines de semana.

El sábado pasé toda la mañana por Chelva, acompañado por Paco para señalizar la carrera por montaña que se celebraría el domingo. Así colaboro un poco con el Centro Excursionista de Chelva y no trabaja siempre el mismo. Este año no he querido estar en la dirección de la carrera, como el pasado. No entraré a detallar el por qué, que no merece la pena, pero me he evitado, con total seguridad, un mal trago. Manías de abuelo chocho, supongo. Ya maduraré un día de estos.

El domingo preparé una excursión a Zagra (Tuéjar) y la Tosquilla, que en otoño está colorida y vale la pena visitarla. Una marcha sencillita, que llevábamos niños, y comida campestre a base de ensaladilla, bocatas y cerveza.
Por la tarde, a todo correr, a la ópera. Qué estrés.

Esta mañana estaba rendido y me dormía por los rincones. Demasiado ajetreo para un fin de semana. Todavía no acabo de acostumbrarme a tanta actividad junta. Uf.
Me falta una buena dosis de bicicleta. Tengo mono. A ver si para un poco el viento, que ya toca.

sábado, 31 de octubre de 2009

Noche memorable

Hacía tiempo que en una noche no pasaban tantas cosas como la de este viernes 30. Así que tendré que contarlas.

Para empezar, quedamos en el Teatro Principal de Valencia para ver la obra "La Cena", del grupo Els Joglars, con Cris, Julio, Laura, Vicente C y servidor. La obra me pareció de un humor satírico muy agudo e incisivo, aunque en algunas ocasiones derivaba hacia la insulsez. Como crítica del pseudo-ecologismo y del esnobismo político con los temas relativos al medio ambiente, me pareció acertada, con golpes muy buenos. Pero hubo mucha gente a la que no le acabó de gustar. A mí me resultó entretenida y divertida.

A continuación, decidimos pasar por un restaurante a picar alguna cosa y Vicente nos llevó a uno un poco especial: el "Vino Tinto", por la zona de El Carmen. Debería mencionarlo aparte como recomendable, pero lo dejo para otro día. A destacar los postres, sobre todo el tartufo de chocolate. Una delicia.
Sería la 1:00 cuando nos tiraron del restaurante. Literalmente. Julio y Cris decidieron retirarse y yo estuve a punto, que estaba en plena "hora crítica", venga bostezar y con sueño, pero al final me apunté a dar una vuelta por El Carmen.
Empezamos en El Negrito con un mojito, que parecía más un granizado que otra cosa. Luego en el Café Bahiano, que también queda cerca, a probar otra variedad de mojito. Aquí se nos une Raquel.
Para rematar, Vicente queda con Berta y Trini en el Pub Calcatta, en un callejón del barrio de El Carmen, algo escondido. Allí nos invitan a otro cubata y me tengo que pedir (este ya a la fuerza), el consabido gin-tonic, que no pude acabar. Puntillo gracioso y bailador.
Hacía tiempo que no pisaba un pub. 3 años, por lo menos.

A eso de las 4:20 nos dirigimos a recoger el coche Raquel, Laura y yo, que las acompaño. Yo me había desplazado al teatro en moto. Pasábamos de cahondeo, venga la risa, por la calle Tapinería, paralela a la Plaza de la Reina, cuando aparecen tres magrebíes frente a nosotros. A pesar del flash momentáneo que me entró, no le dí importancia. Quizá no estaba sufientemente alerta.
Al pasar junto a Raquel, dos de ellos le cogen el bolso que colgaba de la mano y tiran con fuerza para llevárselo. Como no lo suelta, se inicia un violento forcejeo. Como me había quedado junto a Raquel, reaccioné automáticamente, plantando cara a los asaltantes y ayudando para evitar que se llevaran el bolso. En un momento dado, lancé a la cabeza de uno de ellos el casco de la moto, mientras lo sujetaba por la correo. Por poco le alcanzo la sien, pero evitó el impacto yo creo que con el puño, que iba dirigido a la cara de Raquel.
Al final, el bolso se rompió del asa y salieron corriendo con el trofeo en la mano. Eché a correr detrás, para intentar detenerlos y, al girar una esquina, me encontré con el tercero, que parecía no haber participado. Le pregunté que si sabía dónde vivían sus "amigos" y me dice que él no sabe nada. Me encaro, pero no vale la pena. Salgo corriendo por donde creo que se han ido y me paro automáticamente. De pronto, me ha entrado la reflexión ... ¿y si van armados?. Me frustro, pero creo que es mejor dejar el tema y volver a ver cómo están las chicas.
Según vuelvo sobre mis pasos (10 metros), veo al final de la calle, que cruza un coche de la policía local y entonces se me enciende la luz. Esta es la mía. Vuelvo a correr en dirección a la Plaza de la Reina, donde aparezco a la altura del McDonald's. Giro la vista para localizar al "chorizo" y al mirar hacia la puerta de la catedral, me veo el coche patrulla y al morito que corre hacia mí, con el bolso en la mano, perseguido por un policía local.
Me preparo para lo que espero sea un placaje como cuando jugaba al rugby, pero no consigo interceptarlo bien y sólo puedo empujarlo con fuerza cuando pasa a mi lado. Eso lo desequilibra, haciendo que el policía acorte la distancia y lo derribe. Hubiera sido mejor una zancadilla en vez de empujarlo, pero me pilló a contrapié y en carrera, y no pudo ser.
Salgo corriendo a ver si podía ayudar al policía, pero me ruega que no lo toque. De buena gana le hubiera roto el casco de la moto en la cabeza.
Aparecen las chicas en la plaza y Raquel recupera el bolso. ¡¡Qué suerte hemos tenido!!. El policía engrilleta al chaval, no sin antes tener que inmovilizarlo. Creo que no tendría ni 20 años, puede que incluso fuera menor de edad. Actuación ejemplar del policía en la que me ruega varias veces que no participe, para evitar que el tipo me llegue a denunciar "por lesiones". Se las saben todas. Imagino que notó la ira que llevaba en el cuerpo. Me limito a insultarlo, intimidándolo, pero no me sacia.
Aparecen al cabo del rato 4 coches patrulla más, con sus dotaciones y se llevan al tipo, acompañando una patrulla a las chicas hasta la comisaría de la Delegación de Gobierno. Yo me reúno con ellas con la moto.
Ya en la comisaría me entero que Raquel tenía el labio partido y que el morito le había golpeado con los nudillos, antes de poder parar con el casco el segundo golpe. Maldición. Si lo llego a saber en el momento en que lo hizo, no sé qué hubiera sido capaz de hacer, pero no creo que me hubiera podido controlar, y seguramente lo habría golpeado cegado por la rabia. Mejor no haberlo sabido hasta después.
Presentamos denuncia en la comisaría, como no podía ser de otra forma. Es posible que le acusen de "robo con violencia y lesiones". Normalmente, van directos al talego, si tiene papeles. Si no, lo devolverán a su casa, aunque también es posible que ya esté libre, a la espera de un juicio al que no creo que se presente. Mal rayo le parta. Dudo que su madre conozca al padre que lo engendró.
Nos retiramos a casa a eso de las 6:30. Volviendo, me dormía en la moto del cansancio y de la bajada de adrenalina.

Menuda nochecita, ¿eh?. Menos mal que hacía años que no salía de noche y más aún que no me acostaba a esas horas. Por si fueran pocas emociones, a las 11:00 de la mañana del sábado me fuí con la bici a la Calderona, a hacer la ruta del parking de Portacoeli a Tristany, pero sólo pude llegar a la Font de la Gota, pues no tenía el cuerpo para más. Con buena compañía, eso sí. Tenía previsto salir y no iba a perder la oportunidad por una nimiedad (jejeje).
Esta noche la recordaré durante bastante tiempo. Por todo. Seguro.

domingo, 16 de agosto de 2009

Salida en moto

Hoy he vuelto a salir en moto a dar una vuelta. La mañana estaba apacible y el cielo limpio, sin una gota de viento, así que me he dicho ¿y por qué no?.

Dicho y hecho. A las 11:30 me he ido hacia Chelva evitando en lo posible la autovía CV-35, así que he optado por salir dirección Palau de Congresos, Burjassot, Godella, Bétera, hacia Olocau por Pedralvilla, Marines, Llíria, Villar del Arzobispo, Higueruelas, La Yesa, El Collado (Alpuente), Losilla de Aras, Aras de los Olmos, Titaguas, Tuéjar, Chelva.
En Chelva, parada para hablar un rato con Anna, Mikel y los chicos de la BV Calles, que estaban en base. Vuelta a Valencia por la CV-35.

Voy algo vendido con la moto, que no pasa de los 100 Km/h y se mueve bastante a esa velocidad. Es un traqueteo incesante, que me pone nervioso. No inspira mucha confianza y por eso evito las rutas por autovía. Prefiero las carreteras de montaña. A 80 ó 90 Km/h va muy bien, pero a más velocidad ... es poca máquina.


Ver Ruta 16 agosto 2009 en un mapa más grande

domingo, 19 de julio de 2009

Salida en moto

Hoy nos hemos ido Julio, Sergio y yo a pegar una vuelta con la moto. Hemos quedado a eso de las 8:00 en el Decathlon de l'Eliana y hemos sido todos bastante puntuales. Para variar, he llegado el primero.
El destino lo teníamos claro (Cortes de Pallás) y pretendíamos evitar en lo posible la autovía.
Al final la ruta ha quedado como sigue: pista de Ademuz (CV-35), CV-50 dirección Vilamarxant, Cheste, Chiva, Turís, Alborache, Macastre y, después del desvío a Dos Aguas, Cortes de Pallás. Paradita en una gasolinera, a mitad de camino. Creo que era Alborache.

La llegada a Cortes dentro del tiempo previsto (alrededor de las 10:45). Almuerzo y a eso de las 11:50 nos hemos acercado a la plaza de la iglesia. Se representaba la rebelión de los moriscos que se produjo en la población de Cortes en 1609 a cargo de la Asociación Napoleónica Valenciana, vestidos a la usanza de la época: unos de moriscos levantiscos y otros de los tercios españoles que la sofocaron a fuego y espada.

Sergio se ha ausentado a eso de las 12:30 y no sé por dónde se habrá vuelto. Espero que la vuelta te haya ido bien, amigo.
Julio y yo nos hemos puesto en marcha a eso de las 13:15, acercándonos primero a una cascada, que me parece que se conoce como "el Chorrador", aunque realmente no sé el nombre. Es una cascada formada por el sobrante de una acequia (eso me ha parecido), que se precipita unos 15 metros sobre una gran poza de aguas cristalinas, de poca profundidad, que parece una playa. Sergio nos había comentado alguna cosa, así que nos hemos acercado a explorar (jejeje). Ideal para bañarse.

Buscando por internet parece que hay más sitios interesantes por la zona, con mucha agua y vistas espectaculares. Ya sabíamos que la zona valía la pena para hacer montaña, pero ahora lo confirmamos. Así que ... volveremos, pero a hacer algo de senderismo y a dar una vuelta por el embalse. Este invierno y tras un período algo prolongado de lluvias, que se forman bastantes saltos de agua y pozas.

La vuelta por Dos Aguas, Real de Montroi y Torrent. En casa a las 15:20. Día completito.
Os inserto la ruta, por si alguien se anima a repetirla.


Ver Ruta del 19 julio 2009 en un mapa más grande

lunes, 13 de julio de 2009

La semana de los estropicios

Esta semana ha sido la de los destrozos varios.

El pasado jueves 2 de julio, fuí a bajar de la moto apoyándola en la "pata de cabra", como siempre, y se partió el perno que la abraza al resto del chasis, haciendo que cayera de lado. Afortunadamente no terminó de caer al suelo, ya que la pillé al vuelo, justo cuando ya cogía ese "ángulo de no retorno". Tuve suerte y no me quemé tampoco la pierna, como la vez aquella en Altura.

El jueves 9 de julio fuí a comprar el recambio del perno a Yamaha-Saica, junto al Mestalla, que parece que es el único sitio de Valencia donde tienen material de recambio. Me vendieron un perno (3,45 €) y ... a la marcha. Esa noche intenté colocarlo, pero me equivoqué y lo metí en la dirección que no tocaba, gripando la rosca y atorando el dichoso perno. Quizá no debería escribirlo en singular, porque en esta acción no estuve solo y conté con la inestimable ayuda de Ana, que contribuyó a que se atorara un poco más (jajaja). Menudos mecánicos improvisados estamos hechos. Menos mal que de eso no tenemos que vivir.

El viernes 10 me fuí a un mecánico que hay en la Avenida de Primado Reig. El taller dice ser oficial de Yamaha y el operario tiene pinta de ser un profesional con experiencia (según sus palabrás, unos 50 años). Como sea, le dejé la moto y le entregué el intermitente izquierdo, que lo tenía para cambiar desde que lo rompí en Altura el año pasado (ya hará más de 10 meses). La cinta americana hace maravillas. Cuando volví a mitad de tarde a por la moto, el hombre me mostró frustrado lo que quedaba del perno. Me confesó que estuvo a punto de utilizar la radial, de atorado que estaba, y que se pudo acordar de toda mi familia y allegados. Exagerado. Me tocó volver a Saica, a por otro perno y me sopló 60 € por el trabajito. Qué desastre!.

Para colmo de males, esa misma tarde se me colgó el ordenador y me ha tocado formatearlo todo. Menos mal que siempre cuento para estos lances con la incondicional ayuda de Sergio P. Siempre atento a cualquiera de mis consultas y/o chorradas con el ordenador, propio o ajeno. Me aconsejó que lo mejor era reinstalar, pero luego, ya en casa comprobé que no, que debía formatear. Al menos he podido recuperar prácticamente toda la información, salvo alguna cosa de la que supongo ya puedo olvidarme. Menudo fin de semana más tonto.

En fin ... que no todo han de ser alegrías.