lunes, 5 de diciembre de 2011

Día completito

Hoy ha resultado uno de esos días completitos, de esos que te recuerdan que uno propone y el azar dispone. Sin piedad (jajaja).

Trabajo: Aunque una buena parte del personal se haya cogido "acueducto", he ido a trabajar. Reconozco que prefiero la quietud a la masificación. Me siento más productivo y puedo canturrear distraídamente la música que escucho sin levantar sospechosos recelos (¡ta loco!) (jejeje).
Tras un par de horas pegándome con el monotema de estos últimos días, descubro que hay que repetir la mitad del trabajo. Bajón moral importante. Horas de trabajo desperdiciadas por una cifra mal calculada en origen. ¡Cachissss!.
Por correo electrónico me confirman una posible salida al Monte Elbrus (5.642 m) para este verano. ¿Eing? ¿Seguro?. No me creo nada. Mucho Capitán Araña hay suelto por ahí ... (jejeje)
Cita en el dentista: mira que disfruta mirando y admirando mi cavidad bucal ... ¿cuántas veces me habrá felicitado contando esta tarde por lo que ve cuando se asoma con su instrumental? ¿Será pelotilleo o será verdad? Motivo de orgullo y subidón de autoestima, a pesar de la anestesia (Hoda, bi nomble ez Madio y do puedo hablad bien podque estoy adestessiado) (jajaja)
Moto averiada: de camino al dentista, se empieza a bloquear el freno de disco de la rueda delantera, hasta su total obstrucción, en medio de la avenida Fernando el Católico, en hora punta. Intentando apartarme, casi me atropella un taxi y, con la que he liado, lo más bonito que me han dicho es "cabrón". ¡Qué poca paciencia tiene el personal!. A pulso, y con la rueda delantera frenada, he podido subir la moto a la acera. Menudo mal rato he pasado. Al menos, no me he caído.
Grúa: viene el seguro de asistencia para llevar la moto al taller, donde previamente me han confirmado que me la pueden arreglar. Me noto anestesiado y extrañamente extrovertido, dicharachero, gracioso y hablador. El conductor de la grúa me felicita por mi buen humor, a pesar de la avería. ¿Tengo alternativa a reirme? (jajaja).
Vuelta a casa: se hace complicada sin medio de transporte y queriendo comprar para esta noche. ¿Por qué me apetece un vino blanco semidulce y fresquito?. ¿Una gratificación a tanto caos llevado con dignidad y estoicidad? ¿Por dónde andarás, sensei Paco Zen, para que veas en qué se ha convertido tu discípulo? (jajaja)
En casa: me intento relajar, pero compruebo con inquietud que la crisis arrasa hasta con las buenas maneras. Compañeros de trabajo, que ven cómo su empresa les comunica una reducción del contrato de trabajo mediante un mensaje al móvil y con veladas amenazas. Algunos, tras 16 años de servicio. No parece una manera ni digna, ni respetable.

Tarde perdida en gestiones y tonterías. Nubes grises se ciernen sobre un cielo de un azul infinito. No puedo sino seguir estando agradecido y satisfecho por todo. Sin alternativas válidas. Pase lo que pase. Gracias a la vida, que me ha dado tantooo ...

Mi dolor articular remite progresivamente. Probablemente, una ligera condropatía anterior rotuliana, vulgo "tendinitis". Reposo y antiinflamatorios necesarios. Quizá me estoy pasando con los entrenamientos. Mañana no tendré mi ansiada salida ciclista (snif, snif).

Voy a beberme una cerveza para celebrarlo ... Salud ... ¡hics!.

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