jueves, 22 de diciembre de 2011

Rodando con la bicicleta: Valencia - Sagunto - Picayo - Valencia. Una clásica.

El pasado día 8 de diciembre, salí con la bicicleta de montaña. ¡Por fin!
Hacía más de un año que no la cogía por diversos motivos y volvía a retomarla con ganas. Con muchas ganas.
Había quedado con un amigo para salir por Los Serranos a las 8:00, pero 5 minutos antes anuló la cita porque su mujer no se encontraba bien. Nada grave, pero me quedé compuesto, vestido y sin plan (cachissss!).
Rápidamente improvisé una alternativa y encontré en wikiloc una ruta de Anibal.
Me llamó la atención: tenía buen pinta y hacía tiempo que quería hacer algo así (jejeje).

A las 9:15 saqué la burrita del trastero, con algo de polvo, pero limpia como una patena. Hinchar ruedas en la gasolinera cercana ... y a por la ruta.
Descripción: salida desde Nuevo Centro, bajando el jardín del Turia hasta el Oceanogràfic, allí giramos a la izquierda por la calle Serrería, buscando el carril bici, hacia la avenida del Puerto, las instalaciones de la Copa América y la playa. Pasaremos por el paseo marítimo de Las Arenas, la Malvarrosa y Patacona hasta la ermita dels Peixets.
Se cruza el barranco del Carraixet por un puente que acaban de rehabilitar y salimos de nuevo hacia la playa, buscando el paseo, para rodear Port Saplaya y salir por la vía de servicio hacia el norte, siguiendo la costa. Pasaremos junto a la playa de Massalfassar y Abuixech.
Al llegar a la marjal de Rafalell y Vistabella, deberemos desviarnos de la línea de costa para seguir la carretera (vía de servicio) que nos lleva hasta la playa de Pobla de Farnals. Cuidado con el tráfico. Allí podemos salir hasta la playa, donde hay otro paseo marítimo que nos permite continuar con el mar a nuestra derecha, pasando las playas de el Puig y Puçol.
Al entrar en el término de Sagunt, encontramos a nuestra izquierda la Marjal dels Moros. Este tramo de la ruta es el más complicado, ya que la pista está llena de grandes bolos de piedra, que hacen complicado pedalear. Pasado el Grau Vell, nos alejamos del mar para bordear el polígono industrial y la central térmica de Sagunt. Este tramo es feo, entre industrias, asfalto y campos, pero aprovecho para llenarme los bolsillos de mandarinas (jejeje).
Al llegar a Sagunt, se cruzan las vías del tren a la altura de la estación por una pasarela y se sube al castillo. Yo subí por donde pude, callejeando con curiosidad. Bonito casco antiguo.
Las últimas rampas del castillo pican y la gente me miraba con curiosidad. Iba muy bien y notaba algo de calor en los muslos. Pero perfecto (jejeje).
No pude entrar en el castillo con la bicicleta (la entrada no es gratuita), así que me almorcé en la puerta mi colección de mandarinas. Más de un kilogramo (ñam ... jajaja).
Bajada por otra calle, atravesando Sagunt, para rodear por la parte este el castillo y salir por la antigua carretera de Llíria, junto al cementerio, dirección hacia Gausa. Es un camino asfaltado.
Desvío a la derecha, hacia el Rincón de Gausa y empieza la subida a las antenas del Picayo. Aquí se toca monte (¡por fin!). Este tramo tiene alguna rampa de pendiente bastante pronunciada, que pica, pero no encontré dificultades. Es la única parte que hay que subir algo en toda la ruta, y se agradece.
Cerca de las antenas hay un par de tramos hormigonados. En la única parada de la subida (oh ... sorpresa ... después de un año, estoy hecho una máquina ... casi no hago paradas), me adelantó un chaval que parecía un cohete.  
Ieee ... nano, para, que és costera amuunntt!! (jajaja)
En la cima re-almorcé, mirando la huerta y el mar, desde esta magnífica atalaya. Xiiicaaa ... preciós, de deveres!!.
Vuelta a Valencia bajando por la urbanización de Alfinach y Monestirs, para seguir hacia el Puig por Campo Aníbal y la vía Augusta (Massalfassar, Albuixech, Meliana, Alboraia, camí de Vera, vías del tranvía, Pont de Fusta, ...). En algún tramo alternando con la vía verde conocida como "vía Xurra".

Resultado: Me han salido 82,24 Km, con +930 m de desnivel acumulado, completadas en casi 5 horas en movimiento.
Una ruta muy bonita, aunque demasiado llana para mi gusto. Sólo se salva la subida al Picayo, donde pude divertirme un rato. El resto vale la pena un día ocioso, en el que no sople el viento, ni haga calor, queramos hacer tiempo rodando en continuo, etc.
Terminé muy entero, con cierto dolorcillo en los riñones, supongo que de haber perdido la costumbre a la posición de la bicicleta, etc. Tendré que salir más. Estoy hecho una máquina (jejeje).

Como siempre, os paso el track:




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