lunes, 26 de septiembre de 2011

Un bicho rar-O

Una conversación cualquiera en un día cualquiera. Supongamos que hoy mismo. Por ejemplo.

- ¡Vaya!, qué casualidad. Mira lo que llevo hoy encima (saco con alegría algo de la mochila, que no esperaba encontrar, mostrándoselo a mi interlocutor).
- ¿Y esto qué es? ¿Un plano?
- No exactamente. No es un plano, que la escala es más pequeña. Es un mapa. Un mapa de orientación. Curioso, ¿eh?. ¿Qué te parece?.
- (poker face) pues ... ¡qué lío con tantas líneas y colores!, ¿no?.
- Pero si es muy fácil. Mira aquí tienes ...
- ¿Y todos estos símbolos?
- (get slow, Mario! ... fellow is getting into a panic!) Codificación internacional. Es un lenguaje universal, que entiende cualquier orientador del mundo (musiquilla Zen de fondo).
- Y esta carrera en concreto ¿son sólo 5 Km? Eso es poco, ¿no? (señala un 5 m impreso en el mapa)
- ¡No, hombre!, eso es la indicación de la equidistancia de curvas de nivel ... La distancia y el desnivel vienen aquí ... ¿ves? ... categoría H35 ... 4,6 Km y +180 m. Es de las cortas. Pero eso sería siguiendo una línea recta, que es imposible. Nunca sale eso.
- ¿Y cómo vais? ¿corriendo de un punto a otro?
- Se intenta. Tienes que respetar el orden indicado, pero siguiendo la ruta más lógica y más rápida. No siempre se puede correr. A veces, sólo puedes caminar monte a través. La clave es saber leer el mapa y moverse con agilidad. Es muy divertido.
- ¿Y sin GPS?
- No, sólo con una brújula.
- Muy interesante (me devuelve el mapa) (más poker face).
- Bueno, pues ya lo sabes. En octubre tendremos otra carrera cerca de Valencia, en Paterna. Estrenamos mapa. ¿Te animarás?
- Errrrr ... estoy en otras cosas.
- Pero tú corrías, ¿no?
- Sí, pero no hago cosas de esas raras.
- (Touché! ... ahora soy yo el de la poker face) Vale. Pues en otra ocasión. Aunque creo que te gustaría si lo probaras.
- No sé. Tal vez.
- Buenos, pues ... me voy. Tengo prisa. Estudiar y eso. Nos vemos (silencio espeso). Hasta pronto.
- Eso, eso, hasta pronto.

(¡Cachis! ... sensación de missing point ...)

Siempre me he sentido un bicho raro, pero ahora lo muestro más abiertamente que nunca.
¿Para qué ocultarse a la luz del día?.
Aunque cada día somos más.
Todavía hay esperanza.
Suspiraré.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Divagand-O, que es gerundio (I) - Vendedor de Sueños

Cada día hago cosas más raras. Ya no sé si es la edad, la verdad. Tengo mis dudas.
Ahora me ha dado por redactar entradas imaginarias en el blog mientras entreno solo por el río.
Correr es una forma de mantener la cabeza entretenida en cualquier cosa menos en lo que estoy haciendo.
Pienso en lo que voy a escribir, normalmente relacionado con lo que voy viendo, y le pongo una redacción cuajada de detalles innecesarios y rocambolescos. Ad libitum o a Tempo rubato, según convenga (jejeje)

Como ese niño que deambula por el sendero y que casi me lo llevo por delante. Una vez superado el susto (de ambos) y el improperio de su progenitor, en seguida improviso una entrada virtual al blog que dura dos o tres minutos, dando giros inesperados, mientras intento volver al ritmo inicial.
O como el perro que, libre de su cadena, asalta a otro más pequeño con la intención de jugar, mientras este último se queja entre ladridos lastimeros de puro miedo. Niños y perros son siempre una buena fuente de inspiración, sobre todo si nos toca esquivarlos.
O como esa pareja que aprovecha la incipiente oscuridad que genera el crepúsculo para hablar, acercarse un poco más y ... OMG! ... esas manos ... haced el favor, ¡que todavía hay niños por el parque! (jajaja).
O recordando las horas muertas que paso delante de los papeles, con cierto hastío por un sino tan cruel. Lo mío no tiene nombre. A veces, incluso pienso en abandonar, pero siempre me puede el orgullo y la fe ciega en que, con esfuerzo y sacrificio tal vez lo consiga al fin ... ¿por qué no? ... Sólo tengo que soñar mientras persevero en mi empeño. Una y mil horas más (puf).

Afortunadamente, bajo el agua fría de la ducha, se me suelen ir todas las ideas. La poca inspiración que me infunde una tarde de trote por el río se va tan rápido por el desagüe como la espuma. Y eso que, a veces, las entradas son incluso buenas. Al menos, por un momento me lo parecen. Pero muy efímeras.
Tendré que empezar a utilizar una grabadora como "el guerrero del antifaz", mi compañero del M'Goum. Genio y figura.

Quiero aprovechar para poneros un cortometraje que me ha pasado un amigo. Gracias, David.
Se llama "Vendedor de Sueños" y es de Tarjeta Naranja Producciones. Son 10:23. Disfrutadla.




El tema de que te puedan "vender un sueño", tiene un puntito romanticón que me gusta, al verdad.

Monólogo de Segismundo en "La vida es sueño" (Calderón de la Barca, 1635)

¿Qué es la vida? Un frenesí.


¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ascensión al Peñalara (2.458 m) desde San Ildefonso

El pasado fin de semana estuve por Madrid (para los locales, Madriz). Una buena oportunidad que no podía dejar escapar para hacer montaña por otras sierras, que no quedan tan cerca de casa.
Como sabía que en la ciudad no aguantaría demasiado (calor, verano, agobio, ...), preparé una pequeña excursión por la sierra para el sábado 27 de agosto.
Tenía ganas de volver a visitar La Granja de San Ildefonso (Segovia), visitar el Palacio de la Granja y aprovechar para darme una vuelta por los pinares de Valsaín.
La última vez que estuve por aquí creo que fue en otoño del 2004, aunque tampoco estoy muy seguro. Soy un desastre con las fechas (jejeje).

La idea era hacer una buena excursión por el monte e intentar subir el pico Peñalara (2.458 m), cumbre más alta de la Sierra de Guadarrama y mayor cima de las provincias de Segovia y Madrid.
Nos hizo un día magnífico, con un sol espléndido, pero sin calor. La visibilidad perfecta, sin apenas calima. Se nota que hace poco que hubo tormenta por esta zona.

Salimos a las 11:57 de San Ildefonso, cerca de la Plaza de Toros, siguiendo la tapia de los jardines del Palacio Real por una pista de tierra.
Pronto cambia a una senda que asciende por el Arroyo de los Carneros a la Majada del Tío Blas, pasando por la fuente del Montañero.
Pinares de Valsaín. Cerca de la Fuente del Montañero.
Buena senda, mucho pinar de pino albar y caballos en libertad, que piden cariñitos (jejeje).
Aquí y allá, marcas y señales de lo que parece una carrera por montaña. Parecen perseguirme ... que noooo ... que no quiero correr con vosotraaaasss ... (jejeje).

Maja del Tío Blas con el Cerro Claveles y la Cresta de los Pájaros al fondo
En las partes más elevadas, a partir de los 1.800 m, donde se acaba el pinar, desaparece la senda y nos toca navegar cuesta arriba, buscando la divisoria de provincia y el puerto de los Poyales (2.022 m). Aprovecho para improvisar una desviación progresiva hacia la derecha (al este, campo a través), entre cervunales, cojines, escobones y enebros (orienteering skill level 2 required, jejeje).

Inicio de la Cresta de los Claveles al Risco de los Pájaros. Al final, queda Peñalara
Risco Claveles y Peñalara al fondo.
Cerca del Cerro Claveles (2.139 m) encontramos la senda de la divisoria. Seguimos al sur.
Trepada sencilla por la Cresta de los Pájaros, donde hay que ayudarse en algún tramo con las manos y saltar entre las piedras. Incómodo y lento, pero sin dificultad. Si nos asomamos al este, las lagunas de los Pájaros, los Claveles y Cinco lagunas al pie. Se puede ver gente bañándose o tomando el sol. Las vistas son magníficas.
Toda la parte de Madrid es parte del Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara y la gente lo suele visitar desde el Puerto de Cotos o del Paular, donde es posible coger un teleférico para ahorrarse la subida que estamos haciendo nosotros (jejeje)
Llegando a Peñalara, el cerro que queda detrás es el Risco Claveles
A las 15:50 hacemos cumbre en el Peñalara. Hay bastante gente en la cima. Entre los presentes, escucho una conversación animada sobre la zona y pregunto a un chaval alternativas para bajar de vuelta. Me ofrece un plano, que fotografío para "memorizar" una ruta de bajada (siempre improvisando).
Fotos en cumbre y animada aunque breve conversación en la cumbre.
Comentamos algunas de las tristes historias de la no tan lejana y fraticida Guerra Civil.
La gesta del 1er Batallón Alpino, de las diversas posiciones bastante bien conservadas cerca de las cimas de Dos Hermanas y Peña Citores, de la Batalla de la Granja, del estancado Frente de Guadarrama, ... Tristes y duros tiempos que esperemos que jamás vuelvan.
Bajando por el Arroyo de Dos Hermanas. Al fondo, Valsaín y San Ildefonso.

Iniciamos el regreso hacia el sur, huyendo de la pedrera del Cerro Rosales, hacia la Hermana Mayor (2.284 m). Nos desviamos hacia Peña Citores e iniciamos un fuerte descenso por el Arroyo de Dos Hermanas, que tiene una senda bastante perdedora y confusa. Tenemos que cambiar de trocha varias veces.
Al encontrar una pista a media ladera, cambiamos hacia el noreste, hacia el Arroyo de la Chorranca. Sigo improvisando con la foto del plano y mi intuición (jejeje).
Más dudas en el recorrido y al final consigo alcanzar el camino principal, que está asfaltado, para subir a la Silla del Rey, donde nos espera una curiosa piedra labrada con forma de silla. Es un sitio curioso, pero el tiempo se nos está echando encima y hay que volver rápido a Madrid.
Pinares de Valsaín

Bajada campo a través hasta la pista, casi a la carrera, siguiendo después un sendero que rodea la tapia sureste del Palacio de la Granja y regreso a la Plaza de Toros, a la que llegamos a las 19:50.

Han salido 27,13 Km y +2.400 m, que completamos en 7 horas y 38 minutos. Nos lo hemos tomado con calma, que no había prisa y muchos tramos campo a través nos han hecho progresar lentamente.
La ruta no es demasiado complicada, aunque sube mucho y se hace larga. Por ese motivo, no la considero sencilla. No hemos pasado tampoco demasiado calor, dada la época, y he cargado unos 3 litros de agua, que se nos han acabado un poco antes del final. Justito (jejeje).
Peñalara y pinares de Valsaín desde la Silla del Rey
La zona es espectacular. Mis sensaciones dentro del mítico pinar de Valsaín son difíciles de describir. Como bosque, no tenemos nada así en nuestra región. Un lujo para los sentidos.
Para un orientador es lo más parecido al edén: un terreno prácticamente limpio de matorral con árboles de más de 20 metros de altura. Si se organiza alguna carrera de orientación por aquí, habrá que venir (jejeje).

Salimos escopetados de San Ildefonso, sin disfrutar de sus calles ni tomarnos la consabida cerveza.
El motivo es sencillo: tenemos entradas para la ópera "El Barbero de Sevilla", de Rossini, a las 21:30 en los jardines de Sabatini, frente al Palacio Real, en Madriz, que representan durante los "Veranos de la Villa 2011". Una idea genial. Ayer sacamos las entradas por un precio muy interesante para ser una ópera "en vivo".
Conduciendo el coche de regreso a toda pastilla, cruzando los dedos para no encontrar atasco a la entrada de Madrid (sábado, a las 20:00, parece imposible), conseguimos llegar sólo 10 minutos tarde, con la obra empezada, pero justo a tiempo para ver cómo Fígaro presenta sus "habilidades" al público (jajaja).
Ojo, que en Madriz, en verano, de noche, hace fresco y es fácil resfriarse si estamos al raso y quietos. Por experiencia (jejeje).

El track de la ruta, a continuación:

martes, 30 de agosto de 2011

Una imagen vale más que mil palabras

Una imagen vale más que mil palabras. Eso dicen, ¿no?.

Pues bien, en un blog de periodismo muy interesante (la buena prensa) he encontrado este artículo de investigación, en el que destacan que cada vez que el mercado bursátil tiembla, algunos periódicos hacen uso de la imagen de la misma persona. Es como un talismán.
Llevan la friolera de 10 años utilizando sus fotos. Se trata de un corredor (broker) de la bolsa de Fráncfort (Frankfurt am Main) bastante expresivo, por lo que parece.
Me ha parecido un artículo genial (jajaja).

http://labuenaprensa.blogspot.com/2011/08/diez-anos-con-el.html

Si observáis la serie de fotografías, no parece que estén trucadas, aunque ya sabéis que suelo ser algo escéptico con estas cosas (jejeje).
Me ha hecho mucha gracia, aunque me presta para una reflexión ... ¿no sería mejor que pensara en dedicarse a actor? (jejeje)

lunes, 29 de agosto de 2011

Ascensión al The Cobbler (Ben Arthur) y Beinn Narnain

El pasado 17 de agosto y durante el viaje a Escocia, nos alojamos en un B&B en Arrochar (Argyll and Bute), en la zona del Loch Lomond & The Trossachs National Park.
Casualmente, mientras estábamos alojados por allí, nos informaron de la existencia de un pico que la gente solía subir por tener un cierta fama de lugar mágico o místico y por sus interesantes vistas. El parking de acceso se situaba en la misma puerta del B&B. Cuántas coincidencias ... ¡genial! (jajaja).

La montaña se llama The Cobbler o Beinn Artair o Ben Arthur (884 m), a la que relacionan con la historia del Rey Arturo. Cierta o no la relación, la verdad es que me llamó mucho la atención. Había que subirla.
Estamos en los Arrochar Alps, dentro de las Grampian Mountains, en la zona sur de las Highlands y aquí hay algunas alturas destacables, sin olvidar que las islas británicas son pocas las montañas que superan los 3000 pies (914 m). Aunque parezcan pequeñas, no hay que despreciarlas, porque se suben prácticamente desde el nivel del mar y la meteo es muy variable.
En cualquier caso, la zona es muy bonita para hacer montaña.

El nombre "The Cobbler" (el zapatero remendón) es por el perfil que tiene, que parece una persona tumbada, a la que se asocia una aguja de piedra, situada en el pico sur, a la que llaman "The Needle" (la aguja), más por el "ojo" que tiene que por la forma. A la parte superior de la aguja también se la conoce como "Arthur's Seat", puest tiene forma de asiento, donde dice la leyenda local que se sentaba el Rey Arturo. ¡Qué cosas!.

Mirando un plano cartográfico oficial, pude comprobar que no es una única cumbre e intenté improvisar una ruta circular que enlazara este pico con el Beinn Narnain( 926 m). Y resultó una bonita excursión. Para mi gusto, más que la del Ben Nevis (1.344 m).

De esta forma, salimos del parking que hay al pie de la ruta hacia el pico a las 11:40, a nivel del mar, a orillas del Loch Long.Todos los parking tienen su Pay & Display (unas 2 libras) para recaudar un dinero con el que mantener los senderos y las instalaciones. Y lo curioso es que la gente paga y no rompe las máquinas recaudadoras. Definitivamente, ¡estamos en EUROPA! (jajaja)
La meteorología no salió mala, aunque muy escocesa. Durante la excursión nos llovió varias veces, sin llegar a diluviar, sopló algo de viento y tuvimos cierta sensación de frío. Llegamos incluso a disfrutar un rato del sol, pero aquí no calienta y la temperatura no suele pasar de 14ºC.

La ruta no tiene pérdida y está perfectamente señalizada. Hay varias alternativas para subir, pero la mejor es por la senda principal, muy arreglada, siguiendo el curso de un riachuelo y por una zona entre grandes bloques de piedra (Narnain Boulders).
Desde el collado, donde encontramos un pequeño loch (Lochan a' Chlaidheimh), nos desviamos a la izquierda, sube la senda en zig-zag con una fuerte pendiente y en los últimos tramos hay que ayudarse de las manos, pero sin llegar a trepar. Es una cumbre fácil a la que llegamos a las 13:35.

El Arthur's Seat, la cumbre situada al sur, es más complicada de subir y requiere trepar si queremos subir al mismo bloque que hace de cima. Poco recomendable si se tiene vértigo e incluso peligrosa (patio importante y roca mojada). Debe ser una AD ó una III+. Yo ni lo intenté, asomándome entre las nubes para disfrutar de unas impresionantes vistas al este y al oeste del pico, cuando éstas hacían un hueco o disfrutando de ver caer grandes cortinas de lluvia de forma intermitente. Es lo que hay (jejeje).


Bajada para volver al loch y subimos por la ladera al Beinn Narnain. Es más sencillo que el primero, porque es menos pendiente, aunque no hay sendero claro. La cumbre de este pico es muy llana y hay un gran cairn en la cumbre, junto al vértice geodésico. Las vistas se ven desmejoradas por la lluvia, que arrecia. Son las 15:20.

Bajada por una zona semi alpina, con algunos tramos donde hay que destrepar un poco y esquivar varias zonas pantanosas y turbosas. Resulta lenta la progresión y no hay senda clara.
Finalmente, nos despistamos un poco, pero sin perdernos, enlazando por una antigua conducción de agua que baja por una incómoda torrentera hasta un camino.
Llegamos al parking a las 17:55.

Nos han salido unos 13,5 Km y +1.316 m, que hemos completado en unas 6 horas, con bastante tiempo en paradas y demás.
La ruta es muy recomendable. Me gustó más que la del Ben Nevis (1.344 m), aunque ambas sigan siendo igualmente mágicas. La montaña escocesa tiene algo que es difícil transmitir con palabras. Hay que probarla.
Os paso el enlace al track y entre las fotos, una de alta calidad del mapa. Espero que os resulte, como a mí, de utilidad (jejeje).



miércoles, 24 de agosto de 2011

Ascensión al Ben Nevis

Suena bien el título, ¿eh?. ¿Os ha picado la curiosidad?. Me alegro.
Ahora quedaría responder la pregunta que seguramente acabáis de haceros: "... ¿y dónde dices que has subido?" (jajaja).

El Ben Nevis (en gaélico Beinn Nibheis, [peˈɲivəʃ]) es el pico más alto de las islas británicas y se encuentra en Escocia.
No es muy alto para lo que estamos acostumbrados por aquí, porque tan sólo tiene 1.344 metros, pero para los hijos de la Gran Bretaña es su Everest particular. Todo un símbolo. Y están muy orgullosos de él. De hecho, en verano hay un peregrinar incesante de intrépidos montañeros que se acercan para intentar subirla. Y para muchos de ellos será la montaña más alta que suban en toda su vida. Quizá la única. ¿No resulta conmovedor?.

Como cualquier montaña que se precie, su altura o tamaño no es la parte que realmente importa, sino su carácter, su forma de ser, su capacidad de fascinar o de inquietar. Ya me entendéis. Esta es de las que parece invitarte a que la subas. Te reta. Se ve que tiene carácter y además lo tiene muy cambiante, con algo de genio, pero ofrece buenas vistas si el tiempo acompaña.
En la latitud en la que se encuentra, por encima de los 56º Norte y próxima a la costa occidental de Escocia, tiene un clima muy inestable y variable. De hecho, en un mismo día puede cambiar el tiempo varias veces.
Tiene una precipitación media de más de 4.350 mm y es fácil registrar temperaturas bajo cero en su cumbre en pleno verano. De hecho, es una de las montañas con más accidentes registrados de todo el Reino Unido. Quizá porque es una de las más frecuentadas.

Pues bien, el pasado 15 de agosto mientras disfrutaba de unos días por Escocia, me subí esta hermosa montaña desde el parking que hay al pie, a un par de kilómetros de Fort William (acceso perfectamente señalizado).
A las 14:45 llegamos al parking, que tiene un Pay & Display (estacionamiento tipo zona azul) que vale unas 3 libras.
Dejamos el coche y nos acercamos a un gran centro de interpretación sobre esta montaña que hay al pie. Me encanta cómo está todo de preparado en este país.
En él, un servicio de "rangers", formado por voluntarios, nos informa de las condiciones meteorológicas en el recorrido, de su posible evolución y nos explican el recorrido, ayudados por un mapa topográfico. Nos dicen que 8 horas y que debemos llevar calzado adecuado, ropa de abrigo, chubasquero ... ¿tan mala pinta tenemos?. La conclusión es que son prudentes y saben que viene mucha gente a preguntar que no está preparada para la montaña.

A las 15:10 salimos para arriba. Empezamos casi a nivel del mar. Subida pronunciada a ratos sobre un sendero de más de 1 metro de anchura, en muchos tramos empedrado, cuajado de gente de todo tipo y condición. Me impongo un ritmo medio-alto, pero constante. Cómodo. No hay prisa, aunque me ha picado lo de las 8 horas. Pronto empieza a llover.
A partir de los 800 metros, una gruesa capa de nubes lo tapa todo. Las piedras empiezan a aparecer desnudas de verde y se empiezan a ver tímidamente los primeros líquenes aquí y allá. Dentro de la nube, la humedad se dispara y la temperatura empieza a bajar rápidamente. Sopla algo de viento y la lluvia a veces viene horizontal. Al cabo de un rato, tengo que quitarme las gafas, pues no hay visibilidad a más de 25 metros y las llevo empañadas de forma permanente. Dichosa humedad (jejeje).

Grandes montones de piedras (cairns) nos permiten orientarnos entre las nubes. Hacemos cumbre a las 17:50. En el pico se ve poco. Imposible distinguir algo a más de 25 metros. Fotos en el vértice geodésico y ruinas de lo que fue un observatorio meteorológico. Estamos por debajo de 6ºC y la sensación térmica es bajo cero. Tengo insensibilidad en los dedos. Principio de hipotermia. Y yo que me reía de los guantes (¡juas!).
Iniciamos descenso 20 minutos más tarde. Llegamos al coche a las 19:51. Objetivo cumplido: menos de 8 horas (jajaja)

La ruta son unos 17,5 Km, con +1.350 m de desnivel. Nos ha costado 4 horas y 40 minutos, con 20 de "fotos" en cumbre.
La subida y bajada es por una senda perfectamente balizada. Sin posibilidad de pérdida. Una excursión muy bonita. Para repetirla.
La verdad es que me gustó, me dejó un buen sabor de boca y me alegró el día. Y mucho.
No llevaba el GPS, así que os paso este enlace, que tiene buena pinta.


lunes, 22 de agosto de 2011

El pasado siempre nos persigue

Acabo de volver de vacaciones. Unos días maravillosos. Ya os contaré.
Me bulle la cabeza con algunas de las cosas e historias que me han pasado. Tengo ganas de escribirlas en el blog. Y, cómo no, llevo horas revisando y limpiando el correo. Parece un trabajo en bucle infinito (jejeje).

Entre los correos sin leer, uno con buena pinta: el primer boletín del Campeonato de Castilla-La Mancha de Orientación 2011. ¡Bien!.

Leo con interés el boletín con la información de la prueba. Interesante. Primera carrera en Villahermosa (Ciudad Real). Cáspita, esta zona la conozco. Sigo leyendo. A cargo del club de orientación de Manzanares. Tiene buena pinta. Segunda prueba en Villanueva de los Infantes. ¡Ja!. Y cómo no, en la Virgen de la Antigua ... (puf).
De repente, siento cómo el tiempo se para. Un súbito acelerón del pulso. Sudor frío. La mente se nubla por momentos y acuden miles de imágenes a mi memoria. ¿Es eso que noto un nudo en la garganta, tal vez?.
Hago una valoración rápida, pero evidente en resultado. No puedo ir. No debo ir. No este año. Quizá tampoco el que viene. No todavía (snif).

El pasado siempre nos persigue, por muy rápido que queramos desprendernos de él. Está ligado a nuestra propia existencia, ya que es parte de nuestras experiencias, de nuestro constante deambular por esta interminable jungla que es la vida. Suspiraré.

domingo, 31 de julio de 2011

Agulles de Santa Águeda. No pudo ser la integral.

El sábado 30 de julio había descartado irme de viaje, así que aproveché para hacer una visita pendiente al Desert de les Palmes.
De una salida de noviembre del año pasado, quedó pendiente la cresta completa de les Agulles de Santa Àgueda, en Benicàssim (Castelló), empezando desde el Pla de Salandó, donde se puede dejar el coche hasta completarla más allá del Agulló. Quizá había llegado el momento. Había que intentarlo.

Con los tracks de Trotasendas, Josep87, Korostir, ayvoy!! y Neus2 compuse un track-resumen para preparar la integral. Siempre tan previsor (jejeje).

La aproximación es muy sencilla y sólo hay que saber por dónde hay que empezar a subir. Para eso es bueno llevar un GPS.
Al principio, hay una senda más o menos evidente que sube entre bloques de piedra y que va desapareciendo a medida que ganamos altura.
En general, el recorrido no es sencillo y algunos pasos resultan algo técnicos. Pero son todo trepadas y destrepes, donde no es necesario material específico.
Llevando un calzado que tenga buena adherencia y realizando alguna oposición, no debe haber problema para superar los pasos más complicados.
La roca de rodeno, si no está mojada, tiene muy buen agarre y siempre hay un asidero para las manos y un resalte para los pies.
Hay algún paso expuesto, pero sin dificultad.
En cualquier caso, aconsejo evitar esta subida a quienes tengan algo de vértigo o no estén acostumbrados a la montaña.

El día había empezado con tormenta, pero la mañana prometía arreglarse. Aquí fuí demasiado iluso.
A unos 250 metros de distancia del Agulló, donde terminaba la primera parte de nuestra excursión, se ha escuchado un primer trueno y al rato un segundo ... y así hasta cuatro. El último poco antes de llegar al mismo Agulló.
Momento "All-bran".
A estas alturas y con una tormenta en ciernes, nos ha parecido prudente retirarnos y dejar la segunda parte para un día que tengamos más suerte con los meteoros. Por un rato me he puesto nerviosísimo pensando en lo expuestos que estábamos sobre la cresta de rodeno con una tormenta tronando sobre nuestras cabezas. Al final, hemos tenido suerte.
A las 16:36 nos retirábamos de la zona, después de completar la primera cresta, en la que nos han salido 6,12 Km y +450 m de desnivel.
Otro día volveremos, a ver si hay más suerte.
Las vistas espectaculares. Vale la pena el paseo. Os paso el track a continuación.

martes, 12 de julio de 2011

Estels del Sud en 2 días y medio

Estels del Sud en dos días y medio.
Bueno, esa era la idea inicial: concentrar las 5 etapas en que se divide esta ruta circular al macizo de Els Ports, a caballo entre Tarragona, Teruel y Castellón, en 3 días, contabilizándolo como "dos y medio" (jajaja).
La idea viene de lejos. Es una de tantas rutas que tenía pendiente y me pareció que había llegado el momento cuando ví el comentario en el blog del club CxM.
Así que, con un "¿por qué no?", allí nos fuimos Pilar y Mario. Casi un "pensat i fet".

Sábado 18 de junio. Refugi Caro a Beseit. 38,5 Km y + 2.000 m.
Salida a las 9:51 del refugi del Caro, siguiendo el GR-7 hacia el sur. Coll dels Pallers. Font de la Llagosta. Coll de l'Assuca. Casetes Velles. Refugi del Mas del Frare (bonito refugio abierto con leña, limpio y en buen estado). Caballos. Font del Faig. Barranc de Carlús. Refugi Font Ferrera.
Cresteo constante, fácil y cómodo por senda bien marcada. El calor no aprieta demasiado y el tiempo acompaña. Llegamos frescos y con ganas de más.
Breve descanso en el refugio, cerveza y picoteo.
Durante el descanso pregunto a un par de usuarios y al guarda del refugio sobre la etapa que resta hasta Beseit. Un par de alicantinos acaban de llegar de allí y nos miran extrañados cuando les decimos que doblamos etapas y que llevamos un total de 9,5 litros de agua para los dos (sí, soy raro, lo sé ...).
Nos comentan que el Parrissal (o Parrizal) tiene dos posibilidades: una vía ferrata o una poza, cruzando a nado el río Matarranya. El guarda del refugio (personaje peculiar) se jacta que en el punto de badeo hay una poza que "tú que eres alto, debe cubrirte por el pecho" y que la vía ferrata hay algún apoyo "blandito", para que sirvan ambos de "filtros" y así la gente no sube río arriba.
Lo de los apoyos "blanditos", lo ratifican los alicantinos con amargas quejas. Parece que se vieron apurados en algún momento. El guarda se defiende diciendo que "no le da la gana" reparar la vía ferrata, ni poner el "puto cable de vida" y que la equipó él (me suena a "el gato es mío ..."). Asisto a la discusión atónito.
Con este aliciente salimos a eso de 16:18, siguiendo el GR-8 desde el mismo refugio de Font Ferrera. Barranc dels Lladres. Encuentro con gente de la UJI (el mundo es extremadamente pequeño). Casa Forestal del Rei en un emplazamiento idílico. Creo que me acabo de enamorar (jejeje). Orquídeas y restos de quemas prescritas.
Pasada la casa, seguimos por una pista forestal. Al cabo de un rato, me doy cuenta del error: nada más salir de la casa forestal (menos de 500 m), hay un gran navajo de obra, que forma un remanso en la rambla. En este punto, hay que seguir por la izquierda, entrando en el barranco (ojo con las marcas). Toca desandar lo andado (kilómetro y pico largo). Bonito sendero por el Barranco y Teix de la Coscollosa (árbol monumental). Vistas impresionantes de la cabecera del Matarranya, entre bosques interminables de pinos, riscos y peñas.

La odisea de les Gúbies del Parrissal, la ferrata y el Matarranya (18 junio tarde)
El Matarranya se va dejando bajar hasta que llegamos al punto que nos comentó el guarda del refugio de la Font Ferrera. Son las 20:00.
En un primer momento, me meto en la poza para comprobar la profundidad, verificando que el agua está helada (no más de 8ºC) y que tiene más de 2,5 metros de profundidad. Hay que nadar y eso obliga a desmontar las mochilas, pasándolas por partes.
Así que descartamos esta opción, me vuelvo a vestir y nos acercamos a la famosa vía ferrata.
La primera impresión no es mala y se sube con facilidad. Sólo hay que estar pendiente de los apoyos, que además son dobles, facilitando la ascensión. En un primer rellano y tras una trepadita, perdemos la senda hasta que subo la vista y la encuentro colgada de una arista, a mi izquierda, peña arriba. No hay cable de vida, ni llevamos arnés, mi mochila pesa más de 13 Kg y si la bajada es igual de empinada que la subida ... son más de 25 metros de caída vertical (glups).
No parece una buena opción subir por aquí. La seguridad es lo primero y no llevo ni un arnés con un cabo para asegurarme. Aunque he superado mucho (pero que mucho) mi miedo a las alturas, me da mal rollo.
Nos volvemos, pues, a la poza. Nuevamente hay que desvestirse y cruzar a nado.
Con ayuda de tres bolsas de basura, vamos pasando la mochila por trozos. La noche se echa encima y el aire es igual de frío o más que el agua. Pronto empiezo a tiritar sin control y tengo claros síntomas de hipotermia.
La siguiente poza se pasa vadeándola, pero esta vez me llega el agua por el cuello y hago pie. Ahora sí resulta más sencillo pasar, aunque sea dentro del agua, porque la mochila pasa de una pieza y alzando los brazos.
Pronto se hace de noche en mitad del Parrissal y nos queda mucho trozo de caminar. La operación completa y vadeo de las 3 ó 4 pozas nos ha supuesto casi 90 minutos, justo cuando oscurece.
Con el frontal no se ve más allá de 10 metros y estamos rodeados por un caos de bloques de piedra que no permiten ver por dónde va el camino, aunque queda claro que hay que bajar el río, que va encañonado. Esto será como un descenso de barrancos, pero en nocturno (jajaja).
En el fondo, me hace poca o ninguna gracia. Pilar propone pasar la noche en un pequeño abrigo, junto al barranco. Yo rechazo la opción porque pasaríamos frío de madrugada y sólo llevamos el saco sábana y una manta térmica. Hay que pensar y actuar con rapidez.
Ante una situación como esta, suelo crecerme, organizando a todo el mundo, tomando decisiones rápidas y mostrando seguridad. Mucha cabeza fría. No sé por qué reacciono siempre así. Si no, nos hubiéramos esperado durmiendo en el río, que además, parecía lo más prudente.
No sé lo que hice ni cómo lo hice. Sólo sé que, sin visibilidad, saltando, trepando y destrepando piedras, haciendo y deshaciendo el camino varias veces, yendo y volviendo, al final conseguimos salir de aquella pesadilla. Pura intuición de orientador. No es bonito ni agradable bajar un barranco por la noche, sin referencias, sin marcas y sin senda, ayudados por la poca luz de un frontal. Y además, es MUY peligroso. Me lo pasé francamente mal.
Llegamos al pueblo de Beseit a las 01:45 (más o menos), después de encontrarnos de frente con una cabra montés por el camino asfaltado que va del Matarranya al pueblo.
Me dió un susto de muerte: los dos caminando con el frontal, cansados y en silencio, cuando de pronto, aparece un ser con grandes cuernos a menos de 5 metros de nosotros. Dimos un salto de miedo y el pobre bicho se asustó casi más que nosotros (jajaja). Parecía una película de terror (jajaja).
En Beseit, siguiendo los murmullos de la noche y haciendo uso de la intuición, acabamos en la plaza, junto al ayuntamiento. Tenemos suerte: hay un bar abierto con una pequeña terraza. El camarero, rumano para más datos, se sorprende al vernos y nos indica las fondas o sitios donde poder dormir. Tras darnos una vuelta, comprobamos que está todo cerrado o completo (carrera de superbikes en Alcañiz este fin de semana ... grrrr ... menuda casualidad (jajaja)).
El camarero se apiada de nosotros y, tras ponernos algo de cenar, que nos sabe a gloria, nos acompaña al garaje de su casa, donde nos deja pasar la noche en su coche (un Audi A6).
Todavía no me creo la suerte que tuvimos. Encima, se disculpa varias veces por no poder ofrecernos sitio en casa y no me acepta ni propina, ni nada por el detalle. Creo que es una de las anécdotas más curiosas de este año y uno de los sitios para dormir que más he disfrutado, porque no teníamos mejor opción. Para que luego generalicen con la gente que viene a trabajar de fuera. ¡Gracias, mil gracias!.

Domingo 19 de junio. Beseit a Arnes. 25 Km y +1.500 m.
Este día teníamos pensado empalmar dos etapas hasta Paüls, pero decidimos tomarlo "de descanso", limitándonos a llegar a Arnes.
Tras almuerzo en el bar de nuestro amigo rumano (la mujer creo que no sabe nada de "lo nuestro", jajajaja), nos ponemos en marcha.
Salimos del pueblo a las 11:18, siguiendo un sendero que nos lleva por la carretera a Arnes (ERROR!!). Nos toca corregir ruta, cruzando campos hasta volver a empalmar con el camino correcto.
Cruzamos el rio Ulldemó en el bonito paraje de La Pesquera, con preciosas pozas (tolls en català) donde bañarse. Muy bonito. Fuerte ascensión al Penyagalera. Buenas vistas, distinguiendo Horta de Sant Joan (y su tristemente famoso incendio forestal), Arnes y la parte occidental de Els Ports. Una pareja de barranquistas despistados nos preguntan por el barranco del mismo nombre, del que no encuentran la aproximación. Pobrets. No podemos ayudarles. Bajada. Magníficos paisajes alrededor del riu Algars y del riu de les Valls. Mases abandonados, bosques, riscos desnudos y cabras monteses.
Llegamos a Arnes pasadas las 19:30. Busco una casa rural que ya conozco (La Premsa) y casualmente me encuentro con la propietaria (Mª Jesus) por la calle. Sigue tan simpática como la recordaba (jejeje). Cena en la terraza del Casal Municipal, local muy recomendable, desde el que se disfrutan de estupendas vistas de Els Ports y donde se come francamente bien (bueno, bonito y barato).

Lunes 20 de junio. Arnes a Refugi del Caro. 45,5 Km y +3.400 m.
Salimos de Arnes a las 06:48. Es algo tarde para mi gusto, pero estábamos agotados. Atravesamos els Estrets d'Arnes, donde en un recodo, nos topamos a menos de 15 metros con un par de cabras montesas. A lo largo del día llegaremos a ver unas 18 en total. Bonitas pozas de aguas transparentes, que nos invitan a bañarnos. Dejamos el camí de La Franqueta hacia el Mas de Lliberós. Coll de Blanco. Roques de Benet (característica imagen de Els Ports, conjunto rocoso, de paredes verticales, como una gran fortaleza de roca rojiza). Barranc d'en Piquer y Estrets de Boter, que hay que evitar si llevan agua por una ruta alternativa. Mas de Fandos. Mas de Lloà. Fósiles. Coll de la Gilaberta. El paisaje es magnífico: parece el Prepirineo de verde y arbolado que está. Pedrera complicada en la bajada y empalme con GR-7 hasta Paüls.
Comida en un bar (otra rumana) en la parte baja del pueblo.

A las 15:30 iniciamos la quinta y última etapa, saliendo como podemos hacia el área recreativa de Sant Roc, siguiendo el GR-7. Señalización confusa. Ataque y persecución de moscas negras, con consecuencias catastróficas en Pilar (los picotazos le producen una fuerte reacción alérgica y se le ponen las piernas hinchadas y con marcas, como de tatuaje de la etnia maorí) (puf, qué mal!).
En el último Mas antes del Coll del Camp, donde acaba la pista, encontramos un bonito campo de cerezas (Paüls es famosa por sus cerezas) y a un agricultor con ganas de tomarnos el pelo, que casi consigue engañarme, queriendo enviarme por otro sitio. Al final, nos llegamos a hacer amigos (jajaja).
Els Pujols. Coll dels Ginjolers. Coll de l'Enrajolada. Pico de l'Espina (1.180 m). Rases del Marraco, con sus interminables pastizales de montaña. Multitud de restos de una carrera por montaña (hay gente que es guarra, además de deportista) (jejeje). Nubes que amenazan tormenta. Buenas sensaciones y rincón muy bonito en el Refugi de Les Clotes, que es abierto y sin guarda. Volveré. Coll de Carabasses. Prats de les Foies, donde encontramos toros bravos, a los que espanto con mis habilidades pecuarias, ampliamente demostradas en otras ocasiones (jajaja). Más cabras monteses. Se nos hace de noche.
Llegada al Refugi del Caro a las 23:00. Parece imposible, pero lo hemos conseguido.

Al llegar al coche, Pilar está agotada, pero yo casi que tengo ganas de salir corriendo. Me molesta mucho el peso de la mochila y llevo quemaduras en los hombros del peso, pero estoy muy completo y con ganas de más, de trotar, de saltar, de salir corriendo un poco, después de más de 18 horas desde que salimos (más de 45 Km y algo menos de 12 horas en movimiento). ¿Alegría? ¿regocijo? ... ¡yó que sé!. Soy de lo que no hay (jajaja).

Algunas indicaciones y comentarios
No puedo ofreceros más track que los del segundo y tercer día, porque el primero no se terminó de guardar como debía.
Ojo con los tracks que ofrece la página oficial de Estels del Sud, que está en el sistema de referencia geodésico ED50, huso 31N, mientras que en el resto de la península utilizamos el huso 30N. Gracias a este pequeño detalle, tuve problemas con el GPS (que trabaja en WGS84), ya que en demasiadas ocasiones no me resultó sencillo saber si estábamos en la ruta correcta o no. Existe una diferencia de algunos metros (a veces de más de 200 metros) entre un sistema y el otro. Menos mal que para eso se inventaron los mapas y que uno sabe leerlos ... ayynnsss ... (jajaja).
Ojo con las marcas "oficiales" del sendero, consistentes en una estrella azul. A veces es simplemente imposible encontrarlas durante el recorrido. Otras veces la inercia nos lleva a seguir las marcas de GR o PR que vamos encontrando. Pero cuidado, que no siempre coinciden con el recorrido de Estels del Sud. Por tanto, resulta un recorrido muy perdedor y poco definido en demasiadas ocasiones.
Como ya habréis leído, cargamos un total de 9,5 litros de agua para dos personas. Resultó un poco exagerado y excesivamente prudente, pero atención: no hay agua potable, salvo sitios muy concretos y al principio y final de las etapas, y hay que pensar que a mediodía en junio hace bastante calor. Quizá con menos nos habríamos apañado, pero llegamos a consumirla toda en los días que doblamos, no teniendo dónde reponer en todo el recorrido. No me arrepiento de haber llevado tanto líquido.

Por lo demás, el recorrido es para repetirlo. Muy variado y precioso de principio a fin.
Muy recomendable. ¡Volveré!

lunes, 4 de julio de 2011

Barranco de la Cueva del Cabrito y Estrechos del Balcés

Seguimos barranqueando desde que se acabó la temporada de orientación. Y cada vez me gusta más.
Este fin de semana pasado me he escapado a la Sierra de Guara. Ya tocaba.
He quedado con la gente del Espeleoclub de Vila-real, con los que empiezo a coincidir bastante (jejeje).
Marzo, Vicky, Paco, Pasqui y Carmentxu se fueron hace unos días y les ha dado tiempo a hacer varios barrancos, entre ellos el Mascún completo, que se me quiere resistir. Esta vez no lo haré (snif). Al final, lo reservaré para hacerlo con Cèsar (jajaja).
La base de operaciones la han instalado en un bungalow en el camping El Puente, en Rodellar (Huesca).
El viernes por la tarde salimos Salva, Pilar y Mario para incorporarnos al grupo.

Con la idea de entrar en la sierra con el depósito lleno de combustible, llegando a Abiego, decidí acercarme a Alquézar, donde sé que había una gasolinera. Lo que no sabía es que cerraban a las 19:30, por lo que tocó volverse a Barbastro para repostar. Encontramos una, pero acababan de cerrar (¿también?). Así que, buscando, a la tercera llegó la vencida en un surtidor automático en un centro comercial cerca del hospital. Eran las 22:45 y a esas horas está todo cerrado por aquí (puf).
Con el depósito ya lleno, volvemos otra vez a Abiego.
La tontería del combutible, por mi mala previsión, han supuesto 65 Km de recorrido extra y más de una hora de carretera (jajaja).
Llegamos al camping rendidos. Casi no tengo hambre y me muero de sueño. Me duermo en el sofá mientras se discute cuál será el barranco del sábado.

El sábado 2 de julio salimos a hacer el barranco de la Cueva del Cabrito, que combinaremos con los Estrechos del río Balcés.
Necesita combinar dos coches. El primero en la cabecera, junto a la carretera entre Bierge y Rodellar y bajo una carrasca de gran porte. El segundo, en un rellano, junto al puente que cruza el río Balcés, antes de llegar a Alberuela de la Liena desde Bierge.
Es un barranco seco sobre conglomerados, que tiene algunas pozas con agua, estancada de hace unos días y alguna zona con más agua hacia el tramo final.
Tiene muchos estrechos sinuosos, por los que para progresar hay que arrastrar la saca y pasar de perfil. La gente voluminosa puede tener problemas, ya que es fácil atascarse, pero a mí me resulta muy divertido (jejeje).
En algún tramo, los estrechos son tan profundos, que han excavado auténticas cavidades, con salas que parecen cuevas de lo oscuras y frescas que resultan. Es muy espectacular y realmente bonito.
Desembocamos, tras un paso en oposición algo delicado, en el río Balcés. Almorzamos y empezamos a descenderlo.

El río no tiene ninguna dificultad. Estamos debajo de los famosos Oscuros del Balcés y no hay rápeles, ni caos, ni destrepes. Tampoco tiene rápidos. Son los Estrechos del Balcés. Mucha badina que hay que pasar a nado, bastante agua y estrechos interesantes sobre conglomerados y caliza, sin posibilidad de escape. Este segundo tramo es muy bonito también, aunque a alguno de mis compis, se le hizo algo largo y tedioso. A mí me encantó (jejeje).
A mitad de camino encontramos, además de varios ratones ahogados, varias arañas descomunales y tres culebrillas de agua, un corzo muerto, que desprendía un fuerte olor a podrido. Menos mal que nos dimos cuenta, pues parecía una hermosa roca sobre la que apoyarse y así estuvo a punto de hacerlo una compañera despistada (jajaja).

El domingo 3 de julio a las 6:00 descarga una fuerte tormenta sobre el camping. Teníamos previsto levantarnos a las 7:00, para meternos en otro barranco, pero la gente decide dejar el tema del barranquismo por hoy. A mí me parece que hasta la tarde no lloverá y que es muy poco lo que ha llovido, pero parece que no hay ganas de más y no puedo irme solo (¡maldición!).
Con pesar, recogemos las cosas. Esto me sabe a poco (snif).
Emprendemos con pereza la vuelta a casa a eso de las 12:30.
Visita a la monumental población de Alquézar, en la que no podemos visitar por dentro la colegiata. Hemos llegado tarde.
Volviendo para casa, paramos en el magnífico Reial Monasteri de Santa Maria de Poblet, que por 15 minutos no podemos visitar por dentro (uyssss ... por pocooo ... again ... jajaja). Lástima.
Y ... sorpresa: allí coincidimos con Jordi Pujol, al que las awelicas de una excursión asaltan para hacerse una foto, como harían con cualquier otra curiosidad turística local más (uyys ... què macu ... dos petons, bonic!). Alguna no tiene claro quién es (... i qui és? el Mas?) (jajaja). Nos reímos con ganas y me sorprende la actitud paciente y estoica de este señor, dejándose querer y fotografiar (jajaja).
Otra parada en Montblanc (Tarragona). Bonito pueblo amurallado con un interesante casco antiguo. Aquí coincidimos con el 38ª Aplec de la Sardana de Montblanc. Qué casualidad. Fiesta y baile en la Plaça Major, llena de gente. Música, gran ambiente y gente danzando alegremente.
No parece fácil este baile, aunque hay quien lo estudia, analizándolo con curiosidad (uno, dos ... mira, es una composición de 10 pasos y vuelta ... ahora cambio ... ¿cómo? ... ¿salto? ... ¿eing?) (jajaja). La cuestión parece que consiste en no moverse "demasiado" de la rajoleta que te toque, aunque no parece tan fácil. ¿Qué?, ¿nos animamos a bailarlo? (jajaja).
Merienda rápida y vermut casero que disfruto con ganas. Al menos, este momento me compensa la ausencia de actividad matinal (jejeje).

Quiero más. Mucho más ... Hay que volver a Guara ... ¡y pronto! (jajaja)